Críticas a la Declaración de los gobiernos por Beijing + 25

Organizaciones feministas elaboraron su propio documento

Los gobiernos que integran la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU consensuaron una Declaración política con ocasión del 25º aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing + 25).

El documento, que puede leerse aquí, no fue sometido a debate debido a que, en lugar de la 64a sesión de la Comisión (que se iba a realizar en Nueva York entre el 9 y el 20 de marzo y se suspendió por el coronavirus) se realizazó una reunión de procedimiento de apenas un día. Con respecto a lo planteado y proyectado por el documento suscripto 25 años atrás, la declaración dice en su punto 6: “Expresamos preocupación porque, en general, los progresos no han sido lo suficientemente rápidos o profundos, en algunas esferas los progresos han sido desiguales, quedan lagunas importantes y persisten los obstáculos, incluidas las barreras estructurales, las prácticas discriminatorias y la feminización de la pobreza, y reconocemos que, 25 años después de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, ningún país ha logrado plenamente la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, persisten niveles considerables de desigualdad a nivel mundial…”.

La respuesta del movimiento feminista no se hizo esperar. Las organizaciones de la sociedad civil elaboraron un documento alternativo que es sumamente crítico con la declaración suscripta por los gobiernos parte, a la que consideran, mínimamente, tibia. Además porque el documento oficial sigue refiriéndose a la existencia de solo dos sexo-géneros y porque no reconoce que las bases estructurales de las desigualdades siguen vigentes, y a esto se debe que la situación en el mundo desde hace 25 años no haya mejorado mayormente para las mujeres y disidencias:

“3. Expresando su profunda preocupación por el auge del autoritarismo, fascismo, nacionalismo, xenofobia, ideologías supremacistas y fundamentalismo en todo el mundo, que está creando profundas fracturas en los sistemas de democracia y multilateralismo, y reconociendo que estas y otras formas de opresión, incluyendo el patriarcado, la heteronormatividad, el cisgenderismo, el bilingismo, el clasismo, el racismo, el castismo, la discriminación religiosa, el poder corporativo, el capitalismo, el militarismo, el imperialismo y el neocolonialismo, refuerzan afianzar los obstáculos estructurales a la igualdad, con implicaciones negativas en la vida de las mujeres y las niñas en toda su diversidad y su capacidad para ejercer y disfrutar de sus derechos humanos y libertades fundamentales;

4. Observando que el orden económico neoliberal es una barrera estructural clave que desde 1995 ha exacerbado las desigualdades dentro y entre los países y entre los géneros” (…)»

También el movimiento sindical feminista, reunido en la Agrupación Global Unions elaboró una declaración en respuesta a la oficial, a la que considera «abismalmente débil y no presenta ninguna visión para acelerar la aplicación de la Plataforma de Acción de Beijing».

«La Declaración Política adoptada por los gobiernos (…) Debería haber reconocido las actuales amenazas mundiales, sea para la paz y la democracia, el medio ambiente, los derechos humanos, los derechos de trabajadores y trabajadoras o los derechos de la mujer. Debería haber ofrecido una visión progresista y feminista para contrarrestar esas amenazas y revitalizar nuestro avance global y colectivo hacia la igualdad de género y la justicia social.

Mientras tanto, en Argentina, el 8 y 9 de marzo las calles se llenaron de mujeres y disidencias para conmemorar el Día internacional de la mujer trabajadora y exigir justicia y equidad de géneros. En el marco del 4° Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries, se elaboró un documento que fue leído en estos actos: «La deuda es con nosotras y con nosotres; ni con el FMI ni con las iglesias«.

9 de marzo, Congreso Nacional. Argentina

 

 

Encuentro «Todas somos trabajadoras»

Colectivos del Proyecto en Argentina

20 y 21 de febrero de 2020, Buenos Aires

El 20 y 21 de febrero finalmente se concretó el encuentro de compañeras de los colectivos y organizaciones que participan del Proyecto “Todas somos trabajadoras. Alianzas por la Justicia Económica y la resistencia a la explotación del capital, el patriarcado y el racismo” de Argentina.

Luego de casi un año de trabajo en sus respectivos territorios (Lomas de Zamora, La Plata, Quilmes -Buenos Aires-, Colonia Aborigen, Sáenz Peña y Resistencia -Chaco) referentes de cada grupo viajaron a la Ciudad de Buenos Aires para encontrarse, conocerse, intercambiar experiencias y reflexionar acerca de lo que todas comparten a pesar de las distancias: el trabajo.

La primera jornada fue el momento de las presentaciones de los colectivos. A ello le siguió una exposición participativa a cargo de la Asociación Lola Mora para reflexionar acerca de “Los trabajos de las Mujeres: formal, informal, remunerado, de cuidado, etc.” Las compañeras de la CTA Resistencia profundizaron sobre la importancia de la organización sindical para las mujeres, cualquiera sea su trabajo. La jornada incluyó también reflexiones sobre la acción del Estado: las políticas públicas dirigidas hacia las mujeres, coordinado por Norma Sanchís y Ana Carbonetti, y un trabajo en grupos que concluyó con dramatizaciones. Más de una compañera descubrió esa tarde su verdadera vocación en el escenario.

El viernes, Lucía Corsiglia hizo un recorrido histórico de la relación de la protección social y las mujeres y disidencias en Argentina. Ya a modo de despedida, entre todas las participantes construyeron una agenda “Mirando hacia adelante. Rumbo al 8M y la agenda 2020”, con las fechas importantes del año para las mujeres y diversidades en general, para las trabajadoras, y para cada colectivo en particular.

Un panorama del trabajo realizado en Argentina para el proyecto «Todas somos trabajadoras»

Un panorama del trabajo realizado en Argentina para el proyecto «Todas somos trabajadoras»

La protección social de las mujeres

Ya podés descargar el cuadernillo de Lucía Corsiglia

“La protección social de las mujeres en la era del delivery y el emprendedurismo” nos propone un análisis histórico de la protección social en Argentina desde una perspectiva de género.

¿Por qué las mujeres tuvimos históricamente una inserción desventajosa en los derechos de la seguridad social, como la jubilación o la obra social? ¿Por qué en todo el mundo a principios del siglo XXI fue cambiando el concepto de seguridad social al de protección social, una concepción más universal, que intentaba alcanzar a otrxs trabajadorxs además de los formales en relación de dependencia?

¿Cuáles fueron las posibilidades de inclusión que abrieron políticas públicas como los Planes de Inclusión Previsional (conocidos como “moratorias” o “jubilación de amas de casa”)? ¿Qué sucede cuando el Estado está ausente?

Todas estas cuestiones son minuciosamente analizadas en este texto realizado por Lucía Corsiglia Mura para la Asociación Lola Mora en el marco del proyecto “Todas somos trabajadoras – Alianzas por la justicia económica y la resistencia a la explotación del capital, el patriarcado y el racismo”, que forma parte del proyecto global de Liderando Desde el Sur.

Lucía Corsiglia Mura es socióloga, docente e investigadora, especialista en Políticas Sociales. Trabajadora en el campo de la Seguridad Social, es secretaria de Capacitación del Sindicato Unido de Trabajadores de Pami, CTA

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Los desafíos de la igualdad de género en el marco de la Revolución Digital

Alma Espino en la XIV Conferencia Regional sobre la Mujer de Cepal

Alma Espino, de Ciedur y de la Red de Género y Comercio (Uruguay) fue una de las panelistas en el evento paralelo (de la XIV Conferencia Regional sobre la Mujer, Cepal) sobre el Diseño e implementación de políticas públicas que respondan a los desafíos emergentes, particularmente en:
1.Las desigualdades de género en el contexto de la revolución digital y la 4ta. Revolución Industrial
2.Las transformaciones demográficas y sus impactos en la economía del cuidado

Mirá en el video su presentación “Los desafíos de la igualdad de género en el marco de la Revolución Digital” 

Y en el siguiente link está disponible el Compromiso de Santiago, documento resultado de la XIV Conferencia Regional de América Latina y el Caribe sobre la Mujer.

Participación de Alma Espino en los eventos paralelos

Los eventos paralelos son son reuniones que se llevan a cabo durante la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe en los momentos en que no se encuentra sesionando.

El miércoles 29 de enero, de 18 a 19.30 hs, integró el panel “Repensando la autonomía de mujeres, niñas y adolescentes: los vínculos ineludibles entre autonomía física y económica”, organizado por CEPAL y UNFPA
Ver aquí el Programa completo del panel

El jueves 20, de 13.30 a 14.30 hs. participó de “Los aportes de la economía feminista para afrontar los escenarios económicos cambiantes”.
Ver aquí el Programa completo del panel  

https://conferenciamujer.cepal.org/14/es

Alma Espino, RGC Uruguay

 

 

La Red de Género y Comercio en la Conferencia de la Mujer

Alma Espino participa de la Reunión de la Cepal en Chile

Alma Espino, de Ciedur y de la Red de Género y Comercio (Uruguay) participará como panelista en la XIV Conferencia Regional sobre la Mujer de CEPAL en Santiago de Chile.

Del 27 al 31 de enero tendrá lugar la reunión que cada tres años se realiza para identificar la situación regional y subregional respecto a la autonomía y derechos de las mujeres, presentar recomendaciones para políticas públicas de igualdad de género, realizar evaluaciones periódicas de las actividades llevadas a cabo en cumplimiento de los acuerdos regionales e internacionales y brindar un foro para el debate sobre la igualdad de género.
Aquí más información y el programa completo de actividades:
https://conferenciamujer.cepal.org/14/es

Alma Espino, RGC Uruguay

Participación de Alma Espino en los eventos paralelos

Los eventos paralelos son son reuniones que se llevan a cabo durante la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe en los momentos en que no se encuentra sesionando.

El miércoles 29 de enero, de 18 a 19.30 hs, integrará el panel “Repensando la autonomía de mujeres, niñas y adolescentes: los vínculos ineludibles entre autonomía física y económica”, organizado por CEPAL y UNFPA
Ver aquí el Programa completo del panel

El jueves 20, de 13.30 a 14.30 hs. será una de las panelistas de “Los aportes de la economía feminista para afrontar los escenarios económicos cambiantes”.
Ver aquí el Programa completo del panel

Ambos paneles se realizarán en el auditorio Enrique Iglesias.

 

Las finanzas y la vida cotidiana: casos de Argentina y Brasil

Norma Sanchís y Graciela Rodriguez en el Congreso internacional sobre “Financiarización y desarrollo en el Sur Global”.

Entre el 26 y el 28 de noviembre se llevó a cabo este Congreso internacional en el CCC de Buenos Aires. Norma Sanchís y Graciela Rodríguez, de la Red de Género y Comercio (Argentina y Brasil respectivamente) fueron invitadas a participar a partir de la investigación que comenzaron a principios de este año sobre el fenómeno del endeudamiento popular y sus efectos en las mujeres. A continuación, algunos fragmentos de sus presentaciones:

NORMA SANCHÍS: Se promueve el acceso de las mujeres al crédito como una forma de inclusión social. Nosotras constatamos que en general es un mecanismo de opresión

“Junto con Graciela Rodríguez de Brasil, iniciamos este año un proceso de sondeo aproximativo sobre un fenómeno que estamos viviendo en nuestros países: el fuerte crecimiento del endeudamiento popular. Un endeudamiento popular que va a dar respuesta a una necesidad de sobrevivencia familiar con los consumos más básicos: alimentación, medicinas, escolaridad, etc.

“Estamos terminando en Argentina un gobierno de 4 años que tuvo resultados calamitosos en términos económicos para amplios sectores populares, con un endeudamiento feroz, una concentración muy fuerte de capital, que produjo una desregulación financiera muy notoria y un deterioro de casi todos los indicadores sociales que afectan a la mayor parte de la población. El gobierno electo señala al endeudamiento popular como quizás el problema social más grave que tiene que enfrentar en este momento la Argentina.”

“En nuestra investigación quisimos hacer una aproximación cualitativa al tema. Para eso trabajamos con grupos de discusión formados por mujeres. ¿Por qué mujeres? Porque se está afectando a través de una crisis social y familiar la sobrevivencia de amplios sectores de la población. Y las mujeres, por sus roles estereotipados y porque se hacen cargo de la reproducción familiar, son las que salen a buscar respuestas sobre estos temas.” Y aquí aparece el endeudamiento.

“Esta nueva realidad que se va configurando ha cambiado el destino del crédito. Venía un proceso de endeudamiento dirigido a comprar electrodomésticos, refaccionar la vivienda, comprar un celular, en fin. Hoy el destino del crédito es la sobrevivencia cotidiana.”

“Las fuentes de financiamiento son diversas, el propio Estado es una de ellas, a través de los subsidios que presta. Pero hay otras fuentes, como financiadoras privadas que se han multiplicado en las cercanías de los barrios, en estaciones de buses o trenes, y que se caracterizan por tener tasas de interés muy diferenciales para estos sectores de lo que sería un crédito tradicional. Hay también redes vecinales que pueden tener un carácter más solidario. Y finalmente también hay flujos de dinero que provienen de fuentes ligadas a economías ilegales o dinero proveniente del narcotráfico, etcétera. En general existe una profunda asimetría y desbalance en la posibilidad de negociación con los acreedores.”

“El sistema financiero actúa a través de estas distintas vertientes en barrios y comunidades sacando provecho de la presión social que ejerce la propia comunidad o del estigma de ser un deudor incapacitado de devolver. La morosidad hoy tiene una carga muy negativa y mal vista dentro de la propia comunidad.”

“Es interesante que desde algunos sectores se promueve el acceso de las mujeres, particularmente, al crédito como una forma de inclusión social, de inclusión financiera. Parece ser una vía para superar la pobreza. Nosotras constatamos en este primer sondeo que en general es un mecanismo de opresión muy serio enmarcado en desigualdades sociales y económicas preexistentes que genera condiciones que profundizan la segmentación. No encontramos en estos sectores que son víctimas de la opresión financiera una respuesta colectiva o una politización del tema. No se generan críticas al sistema financiero sino que hay una especie de acatamiento a las reglas que nos fijaron. De alguna manera se internaliza un discurso típicamente neoliberal donde, si no somos capaces como grupo familiar, o como madre o padre de familia de generar los ingresos para sostener la familia, es mi culpa y me faltan méritos para poder lograr eso. Esta carga negativa, como decía, se traslada también a la morosidad.”

 

GRACIELA RODRÍGUEZ: “La fuerza de trabajo está en sectores no sólo informales, sino en los sectores que llamamos de la economía ilegal”

“Nosotras veníamos acompañando el proceso de financierización de una forma más macropolítica, a través de la discusión del G20, de los procesos que el G20 venía haciendo para la regulación financiera. Tratamos entonces de ponerle el foco en la vida cotidiana y elegimos a las mujeres bueno, porque justamente tienen este lado de gestión de la vida cotidiana, de la reproducción social.”

“Y este estudio surgió también porque sentimos que es una falla desde el punto de vista de los movimientos sociales no haber podido hasta ahora politizar el debate para entender cómo afecta a la vida cotidiana esta financierización.”

“En Brasil los cambios políticos han sido enormes, brutales y tenemos toda una situación nueva que enfrentar, pero encaramos sobre todo esta discusión del endeudamiento por las nuevas formas de esta fase del neoliberalismo, de cómo se aprovecha de estas nuevas relaciones de trabajo. El mercado se ha ido informalizando, la fuerza de trabajo está en sectores no sólo informales, sino en los sectores que llamamos de la economía ilegal. Y tenemos que encontrar nuevas maneras de pensar esto, porque incluye a muchísima gente, en fin, podría contar casos como el de la chica que tiene un salón de belleza en la favela y que peina a las novias de los traficantes, es toda una red que se forma entre las economías  informales y esta ilegalidad que va permeando la sociedad y va permeando no sólo las economías populares sino todas las economías. Por ejemplo yo digo que las quemadas de la Amazonia en Brasil son parte de la ilegalidad que se difunde por todo el país y contamina el conjunto del sistema económico. Entonces esto nos llevó también a pensar de qué manera el endeudamiento es la nueva forma de explotación del capital, de estas nuevas formas de trabajo. El capitalismo ya no tiene la base en la relación salarial y cómo ahora se explota a partir de una relación no salarial. Esto es uno de los temas que nos guiaron un poco en esta investigación”.

“Partimos del hecho de que Brasil tiene 63 millones de personas que están morosas, que están endeudadas formalmente con los mecanismos de bancos, etcétera. Pero también en Brasil hay una enorme proliferación de financiadoras en todos los barrios, que este gobierno está fomentando, inclusive hay una ley nueva de fomento de estas pequeñas formas de distribuir las finanzas en los territorios. Y en Brasil la figura del usurero está tomando un papel central y muchas veces a través de diversas formas en las comunidades pero ligadas mucho al propio traficante que crea una situación de persecución y de muerte de personas por el incumplimiento de esa deuda.”

“Entonces, tenemos un panorama con el tema del endeudamiento popular que en Brasil se lo ha invisibilizado más por toda la opacidad del gobierno actual de Bolsonaro, pero también antes con Temer.”

 

Apertura Seminario internacional con Silvia Federicci

VER VIDEO

Em sua passagem pelo Brasil para lançar seu segundo livro em português, «O ponto zero da revolução: trabalho doméstico, reprodução e luta», e a convite do Instituto EQUIT, Silvia Federici foi a Salvador participar do Seminário «Perspectivas feministas contra a geopolítica global, patriarcal e racista».

Como parte dessa programação, a feminista participou da Conferência «A caça às bruxas como instrumento da colonização patriarcal e racista na América Latina», que contou com as debatedoras Vilma Reis (socióloga e ativista baiana) e Carolina Rocha (historiadora e socióloga militante carioca).

Este vídeo, organizado pelo Instituto EQUIT, é uma versão reduzida da conferência realizada no dia 7/10/2019 no I. de Biologia da UFBA- Universidade Federal da Bahia, Salvador.

Realização:
Instituto EQUIT
Coletivo de Mulheres do Calafate
Rede de Mulheres Negras da Bahia
I. Odara
Rebrip
NEIM / PPGNEIM
Red de Género y Comercio

Apoio:
Fondo de Mujeres del Sur
F. Heinrich Böll
Ed. Elefante

El efecto Mariposas

#25N Día internacional por la eliminación de las violencias contra las mujeres

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la eliminación de las violencias hacia las mujeres, en recuerdo de las hermanas Mirabal, o las “Mariposas”, como eran también conocidas estas luchadoras por la libertad.
Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por el dictador dominicano Rafael L. Trujillo, quien intentó hacer pasar el asesinato político por un accidente.
Las tres, junto con sus maridos, militaban activamente contra la dictadura desde hacía años. En el último año habían fundado el Movimiento 14 de junio.
Cuenta la historia que en 1949 las hermanas, que pertenecían a una familia acomodada, fueron invitadas y debieron asistir a un baile organizado por Trujillo. Minerva, entonces de 25 años, además de responderle al dictador que no simpatizaba con sus políticas, rechazó sus avances. Trujillo era famoso por hacer su voluntad con cualquier mujer que deseara, contara o no con su consentimiento. Minerva lo rechazó en público, y desde entonces ella y sus hermanas fueron perseguidas ensañadamente por el régimen, detenidas y torturadas en reiteradas ocasiones, lo mismo que sus maridos.
En agosto de 1960 estando precisamente detenidas, fueron liberadas por orden de Trujillo para tenderles una emboscada y asesinarlas. El 25 de noviembre, cuando las Mirabal regresaban de visitar a sus maridos en la cárcel, fueron asesinadas y sus cuerpos arrojados a un barranco. También fue asesinado el chofer que las acompañaba.
Bélgica Mirabal, la cuarta hermana, que no tenía hasta entonces un papel activo militante, recogió los cuerpos de sus hermanas y regresó en una camioneta con los ataúdes, mientras gritaba: “¡Asesino! ¡Las mataron!”
El asesinato de las tres jóvenes rebeldes provocó un rechazo generalizado. Cinco meses más tarde, un grupo de activistas que reivindicaban la memoria de las hermanas Mirabal asesinaron a Trujillo a balazos.

#25N Por la eliminación de todo tipo de violencias hacia las mujeres Descargar

ONU Mujeres, Generación Igualdad

Video: Virginia Franganillo, Ana Falú y Norma Sanchís en ONU Mujeres

En 2020 se cumplirán 25 años desde que la Plataforma de Acción de Beijing estableció las metas de eliminación de  las barreras que impiden la participación igualitaria de las mujeres en todas las esferas de la vida.

Con motivo de aproximarse el aniversario, ONU Mujeres reunió el 22 de octubre de 2019 a renombradas activistas del proceso de la plataforma en Argentina. Virginia Franganillo, Ana Falú y Norma Sanchís formaron parte de los debates sobre los avances y desafíos.

Quiénes son los nuevos conquistadores

Por Luci Cavallero y Verónica Gago para Las/12, Página/12

Nota sobre el Seminario internacional «Perspectivas feministas contra a geopolitica global patriarcal e racista» que tuvo lugar en Salvador, Bahía, entre el 7 y el 9 de octubre de 2019.

QUIÉNES SON LOS NUEVOS CONQUISTADORES

Silvia Federici y la resistencia feminista del sur

FEMINISMOS. Las manifestaciones de las violencias en Latinoamérica se constituyen una nueva caza de brujxs y principal fuerza productiva de la región, cobrándose vidas y disciplinando a fuerza de invasiones, colonización, despojos, criminalización de cuerpos y de territorios. En su gira por Paraguay, Argentina y Brasil, la teórica y militante Silvia Federici habló sobre la ofensiva del laboratorio conservador neoliberal en el continente y de las luchas feministas, comunitarias y populares que resisten, mientras se reinventan en una trama plurinacional e internacionalista de rebelión y dignidad.

Desde San Salvador de Bahía

Estamos ante el despliegue cada vez más brutal y violento de una geopolítica patriarcal, racista y colonial. Los hechos de estos días en Ecuador sintetizan la escena del despojo a manos del Fondo Monetario Internacional, a través del “pack” neoliberal de medidas de ajuste que pusieron en estado de levantamiento a todo el territorio. Mientras tanto, Guatemala sigue con estado de sitio en diversas partes del país. Perú en crisis sistémica de su arquitectura democrática. Honduras y El Salvador con una represión sin pausa. Colombia en récord de asesinatos a luchadorxs territoriales. México con una escalada de femicidios. Argentina en el ojo de la tormenta de una crisis financiera que se traduce en empobrecimiento masivo y aumento de las violencias machistas. Y, en Brasil, el laboratorio extremo del conservadurismo neoliberal del continente, se militarizan las ciudades, se incendia el Amazonas a favor del agronegocio y se prohíbe por decreto hablar de “violencia obstétrica”. El efecto de conjunto no deja dudas: la violencia es, en este momento, la principal fuerza productiva, la que abre nuevos espacios de valorización para el capital a costa de invasiones, conquistas y criminalización de cuerpos y territorios concretos. Por eso, las escenas de la caza de brujas, de las privatizaciones de recursos comunes y de la persecución de las subjetividades rebeldes y heréticas de las que habla la teórica y militante Silvia Federici están repletas de actualidad. De estas cuestiones conversó en su gira por Paraguay, Argentina y Brasil en las últimas semanas. Sin embargo, a pesar de la contra-ofensiva (y de la renovación de formas de contra-insurgencia), esta región no logra ser pacificada. Y esto se debe a que las luchas feministas, comunitarias y populares logran sostener, reinventar y radicalizar una trama plurinacional, transnacional e internacionalista de resistencia y dignidad. Aquí una crónica de algunas de esas conversaciones de la feminista italiana más popular en América Latina.

La nueva conquista

“¿Quiénes son hoy los nuevos conquistadores y misioneros, los que nos permiten decir que estamos en un nuevo momento colonial?”, pregunta Federici, pañuelo verde al cuello, ante un auditorio repleto en la Universidad Federal de Bahía. Y responde sin dudarlo: “El FMI y sus gobiernos obedientes, los fundamentalismos religiosos que vuelven a acusar a las mujeres para destruir los entramados comunitarios históricos y los que se están creando ahora y las empresas extractivistas”. Los personajes no son medievales, sino a la altura del neoliberalismo conservador que ha relanzado su ataque en nombre de la “ideología de género” persiguiendo vidas y deseos que no se someten a la norma heteropatriarcal y a la austeridad como mandato de los planes de ajuste. “La esclavitud, la misoginia, la acusación a mujeres y pueblos indígenas de estar aliadxs con el demonio y la expropiación de tierras son el inicio colonial del capitalismo a manos de la Inquisición y el imperialismo que ayer y hoy se vuelven a disfrazar de acciones humanitarias y proceso civilizatorio”, agregó Federici.

La siguen en la conversación Vilma Reis, candidata a intendenta de la ciudad que suma dos escenas clave (luego de festejar el triunfo de tres parlamentarias negras en Portugal): el súper encarcelamiento de la población negra y pobre, y la llamada “guerra contra las drogas” como plan contra-insurgente que, desde Estados Unidos, sigue siendo la narrativa adoptada por los gobiernos para criminalizar los barrios y favelas y justificar los acribillamientos, a puro gatillo fácil. “Nosotras sobrevivimos a la travesía del Atlántico, como dijo Toni Morrison, y acá estamos alimentando una pedagogía de la desobediencia, ante los nuevos colonialismos: desde la industria farmacéutica a todas las formas de pacto patriarcal contra nuestro saberes”, dice frente al auditorio cada vez más repleto.

Luego, Carolina Rocha, investigadora de la caza de brujas en Brasil y autora del libro O Sabá do Sertão. Feticeiras, demónios e jesuitas no Piauí colonial (1750-1758) (El aquelarre del Sertón. Hechiceras, demonios y jesuitas en el Piauí colonial (1750-1758), habló de la estética política que impulsan las organizaciones neofundamentalistas pentecostales a favor de la intolerancia religiosa y agregó: “hoy todas tenemos en claro que el capitalismo neoliberal no subsiste sin el control de nuestros cuerpos, de las aguerridas del pueblo garífuna en Colombia a las mujeres kurdas, y a todas las que cultivan formas de feminismo popular. Hay que agregar que hoy también se criminaliza nuestra memoria histórica, que nos sirve para sentir que las que murieron quemadas están acá vivas entre nosotras”.

El debate siguió en el seminario internacional titulado “Perspectivas feministas contra la geopolítica global, patriarcal y racista”, organizado por el Instituto EQUIT de Brasil, a cargo de Graciela Rodríguez. Helena Silvestre, militante feminista afroindígena y escritora señaló: “En Brasil estamos en una línea estabilizada de escándalos diarios del gobierno, tanto en los dichos del presidente como en los ataques que se concentran en destruir derechos y servicios públicos. Al mismo tiempo, se está fortaleciendo una red de mujeres haciendo resistencia y llamando la atención sobre violencias estructurales que quieren pasar desapercibidas. Por ejemplo: hoy se está proponiendo la privatización de la enseñanza de niñes de 0 a 6 años, es decir, guarderías y jardines de infantes. Siguiendo el camino de otros servicios ya privatizados, sospechamos que esto quedará a cargo de organizaciones privadas y muchas con fines religiosos. En simultáneo, el gobernador de San Pablo acaba de acordar con Bolsonaro militarizar la gestión de la escuela primaria. Entonces, imagínense: niñes de 0 a 6 años a cargo de organizaciones religiosas y de 6 a 14 con gestión militarizada. Después de los 14 años ya podés ir directo a la cárcel. Ese es el modelo que está en la cabeza del gobierno brasileño”.

Las escuelas fueron un elemento de la resistencia de los últimos años en Brasil. La ocupación masiva en 2015 fue contundente y por eso hoy son un blanco de disciplinamiento en nombre de la “ideología de género”. Es en los establecimientos educativos que van desde la escuela primaria hasta las universidades donde se criminaliza la educación con perspectiva feminista porque abre un tipo de elaboración sobre el deseo que pone en suspenso el mandato de la familia heteropatriarcal como único destino posible para las vidas de adolescente y niñxs, generando un tipo de politización de lxs jóvenes que es perseguido en todo el continente. Esto es notable también en Chile, donde la ocupación de las escuelas por parte de fuerzas policiales (“los pacos” literalmente en los techos de algunos edificios emblemáticos de modo permanente) es otro caso extremo de esta caza de brujxs regional, criminalizando también la insurgencia de las nuevas generaciones que protagonizaron el mayo feminista en 2018, pero que viene de una continuo de fuerzas del movimiento estudiantil desde hace años. Hoy, junto al reclamo por educación pública para no tener que endeudarse para acceder a la universidad, se pide educación no sexista. Es cada vez más evidente cómo la recolonización financiera de nuestro continente que propone el neoliberalismo conservador exige en simultáneo la producción de juventudes endeudadas y disciplinadas bajo el mandato de la familia heteropatriarcal. Refuerza esta idea Lana de Holanda, joven activista trans-feminista, que trabajó como asesora de Marielle Franco y sigue militando en el PSOL. Ella explica que la caza de brujxs ataca hoy sobre todo a la población trans: “Lamentablemente el presidente autoritario fascista que tenemos es ejemplo del ciudadano medio brasileño, no es un monstruo aislado. Aquí vemos cómo el neoliberalismo está casado con el conservadurismo, especialmente encarnado por las iglesias evangélicas, y su resultado es más violencia y persecución contra la población LGBTIQ, especialmente a las personas trans, que en Brasil son las más asesinadas”.

Contra la globalidad de las finanzas, plurinacionalidad de luchas

Es un diagnóstico común en muchos países de la región que el sostenido incremento de los femicidios va en paralelo al avance de la financierización de nuestras vidas. La pregunta que aparece es cómo enfrentar la geografía global del capital financiero si restringimos nuestras prácticas políticas a un imaginario nacional, que atrasa, incentiva el racismo y es impotente frente a la avanzada neoliberal. “La deuda es el instrumento privilegiado para la reestructuración del capitalismo en sus momentos de crisis. Y tenemos que entender que el dinero sólo funciona como dinero en el capitalismo después del despojo”, explica Silvia Federici tras escuchar muchas intervenciones en el seminario y periodiza: dice que estamos en la cuarta década -después de la crisis de los años 70- que el capitalismo se recompone endeudando al tercer mundo y, en particular, a las mujeres y lxs trabajadorxs.

La retoma Francy Junior, militante lesbiana del Foro Permanente de Mujeres de Pernambuco: “Para nosotras, las mujeres del Amazonas, la deuda es culpa frente a los bancos cuando tenemos que pagar el precio altísimo del gas en un territorio que produce petróleo”. Ella habla de modelos predatorios que se anudan: endeudamiento y extractivismo. Esos modelos, dice, explican los incendios del Amazonas, que tienen en la zona franca de Manaos un punto de condensación de los megaproyectos extractivos, que van junto a la cesión forzosa de terrenos para entrenamiento del ejército, la construcción de un polo naval-portuario y de un polo turístico. Jessica Gonzaga Napoleáo Valois, joven militante del Colectivo Punta de Lanza, detalla que la construcción de la terminal portuaria Porto das Lajes, que será construida en el encuentro de las aguas del Amazonas, implica el desalojo de comunidades ribereñas que hoy están bajo el proceso de cesión obligatoria de sus tierras.

Violencia contra las mujeres, violencia contra las personas trans, contra las lesbianas y maricas, aborto, agroecología, cárcel, economía solidaria y popular y jubilaciones: de estos temas hablan las feministas de la ciudad del nordeste brasileño de Ceará, que aprovechan las filas que hacen las mujeres que van a cobrar el subsidio Bolsa Familia, en su mayoría del sector rural, a partir del 15 de cada mes, durante quince días, cuenta Liliana De Carvalho Silva, militante del Movimiento Ibiapabano de Mulheres. “Para nosotras conversar, hacer pedagogía popular feminista sobre estas cuestiones, en los lugares donde las mujeres tienen que pasar obligatoriamente tantas horas esperando, es fundamental. Ahí por ejemplo hicimos un trabajo de encuesta y de problematización sobre la reforma previsional que fue muy importante para visualizar cómo va a impactar sobre nosotras. También trabajamos organizando feria con las productoras agroecológicas, para que circulen sus productos y aprovechando la feria como espacios de formación feminista”. Escuchan y conversan ahora las mujeres del Sindicato de Trabajadoras Domésticas de Bahía diciendo que la lucha de clases en Brasil es lucha de razas. “Hemos pagado la universidad de nuestrxs hijxs con nuestro trabajo pero aún así, como población negra, aun siendo profesional no consiguen trabajo”.

Hay un punto que se reitera y vuelve al debate. Es la dinámica transnacional de luchas la que ha visibilizado los impactos del neo-extractivismo como fórmula de recolonización del continente y la que ha puesto en discusión las nuevas formas de explotación de los trabajos históricamente despreciados y mal pagos. Y por eso no es casual que la plurinacionalidad se presente hoy como una bandera de encuentros, asambleas y protestas. Se trata de la expresión de una composición concreta de las luchas más vitales en contra de la alianza neoliberal y conservadora. Y es empujada por las mujeres indígenas que en Argentina agitan queSomosPlurinacional/» target=»_blank»> #NosQueremosPlurinacional, de la campaña de muchas organizaciones y colectivas que gritan #SomosPlurinacional, de las compañeras de la campaña #MigrarNoEsDelito, de #NiUnaMigranteMenos y de la composición plurinacional histórica de las movimientos sociales y las asambleas feministas. Esa plurinacionalidad es también la del protagonismo indígena que empuja #ElParoNoPara y la resistencia de #MujeresContraElPaquetazo en Ecuador.

Se trata de un acumulado de luchas que tiene la tarea concreta de descolonizar nuestra lengua y nuestras prácticas, nuestros imaginarios y nuestros cuerpos. Y, sobre todo, ampliar esa dinámica plurinacional a otros debates: por ejemplo, al debate sindical. Compañeras del Comité de Trabajadoras y Sindicalistas de la Coordinadora 8M de Chile están pensando “un sistema plurinacional de cuidados” tal como lo ha argumentado recientemente la dirigente gremial Diva Millapan. También Delia Colque, de # NiUnaMigranteMenos, explicó en un encuentro intersindical con Silvia Federici que la semana pasada se realizó en Buenos Aires que “hoy las trabajadoras costureras, todas migrantes, estamos en mayor precariedad frente a las violencias machistas porque si denunciamos a las parejas violentas, enfrentamos el riesgo que se use esa denuncia para su deportación. Quedamos como trabajadoras migrantes rehenes de ese chantaje”. Por eso, Colque subrayó que es impensable un sindicalismo que no se haga cargo de la realidad migrante del trabajo, en general en los segmentos más precarizados de la economía. En el mismo encuentro, después de su nutrida agenda en Neuquén junto al Colectivo La Revuelta y la Intersindical NiUnaMenos, Federici subrayó que en Estados Unidos la dinámica sindical está siendo reinventada e impulsada por lxs trabajadorxs migrantes que en sectores como la docencia, la enfermería y varios servicios dan cuenta de unas nuevas modalidades de lucha: “Hoy en Estados Unidos donde hay un tasa bajísima de sindicalización de apenas el 8 por ciento, los sectores que están organizándose y revitalizando la lucha sindical son aquellos en donde hay una presencia mayoritaria de migrantes”.

Lo plurinacional, como fuerza transnacional concreta, es también una perspectiva y un método que permite tramar agenda común, que ensancha los cuerpos-territorios que nutren los feminismos movilizados. Federici se despide diciendo que estamos en “el punto cero de la revolución, que es cuando se pierde la ilusión en lo viejo y se comprende que todo se puede cambiar y que no hay cambio sin cambiarlo todo”.

Perspectivas feministas contra a geopolítica global patriarcal e racista

Seminario internacional

Seminário Internacional recebe a autora ítalo-americana Silvia Federici e representantes feministas de vários países para debater os impactos das mudanças na economia mundial sobre a vida das mulheres

Acompanhar e assimilar as transformações por que o mundo vem passando não é tarefa fácil. Mudaram as instituições, mudaram as formas de ser relacionar, mudou o mercado de trabalho, mudaram as expectativas, os direitos, as possibilidades de convivência e sobrevivência.

Com isso, surge a necessidade de encontrar novas estratégias para enfrentar essas mudanças sem abrir mão de convicções e necessidades já conquistadas pelas mulheres na nossa sociedade.

Depois de lotar o Memorial da América Latina em SP para o lançamento do seu segundo livro, a autora e uma das maiores historiadoras do nosso tempo, segue para o Nordeste através do trabalho do Instituto Eqüit – Gênero, Economia e Cidadania Global – para reunir, de 7 a 9 de outubro, em Salvador, Silvia Federici e importantes teóricas e militantes feministas brasileiras e internacionais no Seminário Internacional PERSPECTIVAS FEMINISTAS CONTRA A GEOPOLÍTICA GLOBAL PATRIARCAL e RACISTA.

O evento é realizado em parceria com o Coletivo de Mulheres do Calafate/AMB Bahia, o NEIM/PPGNEIM – UFBA, o Instituto Odara e a Rede de Mulheres Negras da Bahia,Red de Género y Comercio, Instituto Eqüit e Rebrip, e com o apoio do Fondo de Mujeres del Sur, Editora Elefante e Heinrich Böll Stiftung Brasil.

Colocará frente a frente importantes acadêmicas e ativistas feministas dos movimentos negro, indígena, de favelas, de comunidades com megaprojetos, tais como Verónica Gago e Luci Cavallero (Ni una Menos), da Argentina, Norma Sanchis e Alma Espino, (Rede de Gênero e Comércio), Tatiana Oliveira (UFRJ), Milca Martins do Sindoméstico da Bahia, Edilena Torino, do Povo Krikati, Antonia Melo, defensora do Xingu Vivo, Francy Jr. (Fórum de Mulheres de Manaus) dentre outras. Para compor a mesa de debates e comentar a apresentação de Silvia, convidamos uma importante representante dos movimentos feminista e negro da Bahia, Vilma Reis; e a escritora e historiadora Carolina Rocha, do Rio de Janeiro.

A autora Silvia Federici apresentará a conferência A caça às bruxas como instrumento da colonização patriarcal e racista na América Latina, referente ao seu primeiro livro em português Calibã e a bruxa: mulheres, corpo e acumulação primitiva. Além disso, lançará seu segundo livro em português (O ponto zero da revolução: trabalho doméstico, reprodução e luta feminista), ambos publicados pela Editora Elefante.

O objetivo do encontro é aprofundar a reflexão para tentar alcançar um bom diagnóstico da atual situação nacional e global, e pensar, coletivamente, nos desafios que as feministas têm pela frente.

“Precisamos fazer uma leitura da realidade que não somente faça a crítica cuidadosa ao progressismo desenvolvimentista, mas que saiba também ler e repensar as novas formas do trabalho e da acumulação capitalista, a multiplicidade de formatos das economias populares e de subsistência, as falências da institucionalidade estatal e o surgimento de atores e atrizes diversos e plurais em termos de gênero, raça, idades, identidades sexuais não heteronormativas e em soma de subjetividades”, explica a socióloga Graciela Rodriguez, coordenadora do I. Eqüit e idealizadora do evento.

PROGRAMA COMPLETO DO SEMINARIO:

Dia 7/10

Horário: 17:30 – 20:30hs:

Local: Instituto de Biologia – UFBA, Rua Barão de Jeremoabo, 625 – 665. Campus Ondina.

Mesa de abertura com entidades organizadoras:

Coletivo de Mulheres do Calafate; Instituto Odara; NEIM PPG-NEIM – Núcleo de Estudos Interdisciplinares sobre a Mulher – UFBA; RMNB – Rede de Mulheres Negras da Bahia. Instituto Equit /Rede de Gênero e Comercio / REBRIP.

Conferência a cargo de Silvia FEDERICI

A caça às bruxas como instrumento da colonização patriarcal e racista na América Latina”.

Debatedoras:

Vilma REIS

Carolina ROCHA

Rodada de comentários do público

 

Dia 08/10:

Três painéis – fóruns de debate

9:00hs

1 – Como viver num mundo hiperneoliberal – o sonho do desenvolvimento acabou.

Graciela RODRIGUEZ; Rosana PINHEIRO MACHADO (via Skype); Luciana BRITO

 

11:00hs

2 – Extrativismo ampliado: Imersos na colonialidade.

Verônica GAGO; Silvana Bahia (extrativismo digital); Marcela VECCHIONE (extrativismo nos territórios); Elionice Sacramento.

 

14:30hs

3 – Tramas econômicas das violências: das finanças aos corpos. (extrativismo financeiro)

Luci CAVALLERO; Norma, SANCHÍS; Paula SARNO; Maísa VALE

 

Dia 09/10:

Dois Painéis e debates

9:00hs

6 – Economias populares: da comunidade à fabrica social. Tecidos sociais comunitários (quilombos, favelas, aldeia, comunidades com megaprojetos, etc;) parindo as consciências decoloniais.

Tatiana OLIVEIRA; Edilena TORINO KRIKATI; Francy dos SANTOS; Antonia MELO; Eliete PARAGUASSU; Silvia Gladis BOO; Jazmín BERGEL.

 

14:00hs

7 – Os trabalhos invisibilizados e desvalorizados agora no centro do futuro do trabalho

Silvia FEDERICI; Alma ESPINO; Luciane REIS. Representante do Sindoméstico/Bahia; Michele ALMEIDA.

 

CIERRE PLENARIO: O feminismo antirracista enquanto insubmissão e horizonte emancipatório.

 

 

Horizontes del mercado laboral y la protección social para las mujeres

Debate virtual

 

HORIZONTES DEL MERCADO LABORAL Y LA PROTECCIÓN SOCIAL QUE SE AVECINAN PARA LAS MUJERES

Miércoles 25 de septiembre. 10 a 12 hs (Buenos Aires). Link para ver la hora en tu ciudad

Inscripción: asoc.lolamora@gmail.com

¿Qué nuevos desafíos traen las dinámicas laborales asociadas a la economía digital, los cambios tecnológicos, los vínculos contractuales flexibilizados o el trabajo por cuenta propia?

¿Cómo afectan a colectivos que ya estaban en desventaja como las mujeres y la diversidad sexual? ¿Son reales los beneficios proclamados? ¿En qué medida se acentúa el riesgo de vulnerar derechos, aumentar la discriminación, fortalecer estereotipos de género, debilitar la protección social?

  • Exponen:

El Futuro del trabajo, nuevas tecnologías y nuevas modalidades laborales y sus impactos de género. Precarización del trabajo a partir de las empresas de plataforma y el teletrabajo – SOFÍA SCASSERRA. Economista, investigadora y docente en el Instituto del Mundo del Trabajo Julio Godio (UNTREF). Asesora en temas económicos y de comercio internacional en FAECYS.

El futuro de la seguridad social ante un mundo del trabajo cada vez más precarizado y flexible. ¿Cuáles son las posibilidades de la protección social de las mujeres en la era del delivery y el emprendedurismo? – LUCÍA CORSIGLIA – Socióloga, especialista en Políticas Sociales. Docente e investigadora de la UNLP. Trabajadora de Pami. Integra la Comisión directiva de SUTEPA -sindicato de Pami- La Plata-CTA.

  •  Comentan:

-Alma Espino – CIEDUR, Red de Género y Comercio, Uruguay.

-Estela Díaz – Secretaría de Género CTA, Argentina.

-Graciela Rodríguez- Instituto Eqüit, Red de Género y Comercio, Brasil.

  • Presenta:

-Norma Sanchís – Asociación Lola Mora, Red de Género y Comercio, Argentina

  • Modera:

-Mariana Iturriza – Asociación Lola Mora, Red de Género y Comercio, Argentina

 

El debate se difundirá a través de una plataforma virtual cedida generosamente por la Fundación Friedrich Ebert, que permite la asistencia de público participante.

Por favor inscribirse en: asoc.lolamora@gmail.com y les enviaremos el link para asistir al debate.

Un acuerdo secreto para profundizar las desigualdades

Digamos NO al Acuerdo Unión Europea-Mercosur

El Mercosur cerró el 28 de junio de 2019 su mayor y más profundo acuerdo de libre comercio, dando un tiro de gracia a sus ya maltratadas economías nacionales.
El proceso de desindustrialización de los estados del Mercosur sigue así su marcha. Después de sucesivas batallas contra el «libre comercio» trabadas desde 1999, los movimientos sociales y pueblos de la región asisten a una nueva entrega de la soberanía de nuestros países. Especialmente Argentina y Brasil, países que todavía tendrían intereses defensivos de sus industrias nacionales – ahora gobernados por la derecha ultraneoliberal – abren incondicionalmente sus mercados hacia la UE.
Un acuerdo entre bloques asimétricos como el que acaba de ser firmado podrá profundizar las desigualdades actualmente existentes, corroborando la tendencia a exacerbación de la actual división del trabajo internacional, que cada vez más empuja a los países del Sur global hacia un destino exportador de materias primas.
Con el mismo discurso habitual de captación de inversiones y promoción del empleo justifican el cierre de un acuerdo que en prácticamente todos los ítems, (productos industriales, servicios, incluyendo servicios financieros y ambientales, transporte fluvial y marítimo, patentes, economía digital, etc.) refleja las profundas desigualdades de los bloques y que nos enfrentará al mayor desarrollo de las corporaciones europeas. La competitividad del Mercosur en puros términos capitalistas, sufrirá un golpe que puede ser mortal para las industrias aún sobrevivientes.
Pero posiblemente lo peor todavía esté por ser conocido. El secreto en que se negoció el acuerdo final, y las llamadas por los gobiernos europeos como «ofertas generosas» del Mercosur, mucho nos dicen de gobiernos como el de Bolsonaro y Macri, acríticos y sumisos a los poderosos gobiernos del Norte, y que ahora están con certeza comprometiendo el futuro de nuestros países y de una región que, verdaderamente integrada, podría enfrentar los dilemas del desarrollo y buscar superar las históricas desigualdades que desde la colonización aquí se han instalado.
El flagrante déficit democrático en países como Argentina y Brasil, que acaban siendo determinantes del accionar del bloque, permitió la firma de un acuerdo desconocido por el conjunto de la población y la sociedad civil y los actores que vinimos acompañando las negociaciones durante los últimos 20 años. Los principales impactos negativos se harán sentir justamente sobre tales actores sociales, con más desempleo y mayor desregulación económica y ambiental. Esto traerá más amplia financiación de las economías, junto con el aprovechamiento descontrolado de las riquezas naturales, solo para generar lucro y poder para las empresas transnacionales y reforzar la crisis estructural de nuestras economías dependientes.
También se debe tener en cuenta que tanto Juncker como Malmström mencionaron la cantidad de € 4 mil millones por año que ya no se pagarán por los derechos de importación al MERCOSUR. Dependiendo de los flujos comerciales actuales, las consecuencias de la pérdida de ese ingreso serán diferentes para los diferentes estados miembros del MERCOSUR, pero debe quedar claro que una pérdida de € 4 mil millones por año para la región tendrá serias consecuencias presupuestarias, ya sea menos gastos gubernamentales o impuestos más altos. Esto viene a la conclusión de que el MERCOSUR aparentemente cometió el error de acordar limitar el uso de impuestos a la exportación por parte del Mercosur.
Sabemos que aún falta la ratificación de los Congresos. Se abre así el período para la última batalla contra este acuerdo, Necesitamos movilizar esfuerzos para bloquear este acuerdo que abre el camino para el vaciamiento económico y la inestabilidad regional.
¡¡Digamos NO al Acuerdo UE/MERCOSUR!!

#NoAlAcuerdoMercosurUE

 

UM ACORDO SECRETO PARA APROFUNDAR AS DESIGUALDADES

O Mercosul fechou em 28 de junho de 2019, seu maior e mais profundo acordo de livre comercio, dando um tiro de graça as suas já combalidas economias nacionais.

O processo de desindustrialização dos estados do Mercosul segue assim sua marcha. Depois de sucessivas batalhas contra o “livre comércio” travadas durante 20 anos, os movimentos sociais e povos da região assistem a mais uma entrega da soberania de nossos países. Especialmente Argentina e Brasil, países que teriam ainda interesses defensivos de suas indústrias nacionais – governados agora pela direita ultraneoliberal – abrem incondicionalmente seus mercados para a EU.

Um acordo entre blocos assimétricos como o que acaba de ser assinado poderá aprofundar as desigualdades atualmente existentes, corroborando a tendência a exacerbação da atual divisão do trabalho internacional, que cada vez mais empurra os países do Sul global para um destino exportador de matérias primas.

Com o mesmo discurso habitual de captação de investimentos e promoção do emprego justificam o fechamento de um acordo que em praticamente todos os itens, (produtos industriais, serviços, incluindo serviços financeiros e ambientais, transporte fluvial e marítimo, patentes e economia digital, etc.) reflete as profundas desigualdades dos blocos e que nos enfrentará ao maior desenvolvimento das corporações europeias. A competitividade do Mercosul em puros termos capitalistas, vivenciará um golpe que pode ser mortal para as industrias ainda sobreviventes.

Mas possivelmente o pior esteja ainda por ser conhecido. O sigilo em que foi negociado o acordo final, e as chamadas pelos governos europeus como “ofertas generosas” do Mercosul, muito nos dizem de governos como o de Bolsonaro e Macri, provadamente acríticos e submissos aos poderosos governos do Norte, e que agora estão com certeza comprometendo o futuro de nossos países e de uma região que, verdadeiramente integrada, poderia enfrentar os dilemas do desenvolvimento e buscar superar as históricas desigualdades que desde a colonização aqui se instalaram.

O flagrante déficit democrático em países como Argentina e Brasil, que acabam sendo determinantes do acionar do bloco, permitiu a assinatura de um acordo desconhecido pela população e pela sociedade civil e os principais atores que viemos acompanhando as negociações durante os últimos 20 anos. Os principais impactos negativos se farão sentir justamente sobre tais atores sociais, com mais desemprego e maior desregulação econômica e ambiental, gerando mais ampla financeirização das economias, e o aproveitamento descontrolado das riquezas naturais, só para gerar lucro e poder para as empresas transnacionais e reforçar a crise estrutural de nossas economias dependentes.

Sabemos que ainda falta a ratificação dos Congressos. Abre-se assim o período para a última batalha contra este acordo, precisamos mobilizar esforços para barrar este acordo que abre o caminho para o esvaziamento econômico e a instabilidade regional.

Equidad de género laboral. Dos paradigmas

Por Mariana Iturriza
Gobierno de la Ciudad: de empresarios, funcionarios y emprendedoras

El miércoles 5 de junio tuvieron lugar en la Ciudad de Buenos Aires dos hechos relacionados con el mundo del trabajo y la situación de las mujeres que merecen, cuanto menos, una reflexión.

Por la mañana, el gobierno de la Ciudad organizó en un CGP de Parque Patricios el evento “Igualdad de género en el mercado de trabajo de la Ciudad de Buenos Aires. El progreso de las mujeres en la Ciudad: diálogo público-privado para la igualdad de género en el mercado de trabajo”.

En la página web de inscripción se explica que: “compartiremos desafíos y soluciones efectivas para lograr mayores niveles de igualdad en: Participación laboral / Puestos de decisión / Brecha salarial / Conciliación trabajo-vida familiar / Mujeres emprendedoras”.

Descontando el hecho de que lxs expositorxs sobre la igualdad de género laboral eran en su mayoría varones, funcionarios del gobierno y CEOs de empresas, cabe preguntarse cómo piensan implementar esas “soluciones efectivas” en una Ciudad cuyo gobierno adscribe a las políticas neoliberales, que destinan cada vez menos recursos a la salud, la educación y la seguridad social de los sectores más vulnerables, lo cual repercute directamente en la realidad de las mujeres, que son quienes realizan mayormente las tareas de cuidado que el Estado abandona. En una Ciudad donde cada vez hay más personas viviendo en la calle y más desocupadxs. Y dicho, cuando hay crisis y ajuste, las mujeres son las primeras despedidas.

El caballito de batalla de las “mujeres emprendedoras” quizás sea a lo que se refieren cuando hablan de “soluciones efectivas”. Solución efectiva para los empresarios y para el Gobierno quizás, porque detrás de este concepto se esconde la precarización laboral, donde no hay empleadores que tengan que pagar un salario, aguinaldo ni obra social, ni licencia por embarazo, por parto ni por cuidado de enfermos de la familia (tarea que, como dijimos, recae mayormente en las mujeres).

Un proyecto de Ley para la creación de un Sistema integral de Cuidados en la Ciudad de Buenos Aires

Un cariz muy diferente tuvo el encuentro que se dio el mismo 5 de junio por la tarde en la sede de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA). El legislador de la Ciudad Carlos Tomada dio a conocer su Proyecto de Ley para crear un Sistema integral de cuidados de la Ciudad de Buenos Aires, junto a varias dirigentes y secretarias de Género de sindicatos. Las trabajadoras estuvieron ampliamente representadas también entre el público.

El proyecto, que ya fue presentado en la Legislatura Porteña, en su artículo 2° establece que “se reconoce el valor económico, social y cultural de las tareas de cuidado, su impacto en la distribución desigual entre los géneros del mercado laboral, y su importancia en el camino hacia el pleno goce de la ciudadanía y el bienestar de la población”.

Tomada aclaró que, más que una ley, el proyecto se piensa como un sistema. “Estamos hablando sobre todo del rol del Estado; cuando hablamos del trabajo de cuidado estamos hablando de un rol social que hoy está desigualmente distribuido. Por empezar porque recae básicamente sobre la espalda de las mujeres. Entonces hablamos del Estado en su rol de organizador, regulador y facilitador del sistema de cuidados”.

Vanesa Siley, diputada nacional y secretaria general del Sindicato de los Trabajadores Judiciales de CABA, hizo mención a la moratoria previsional implementada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para quienes no habían podido realizar sus aportes jubilatorios. Conocida popularmente como la “jubilación de amas de casa”, porque el 86% de las beneficiarias son mujeres, significó una forma de reconocimiento de ese trabajo no remunerado, o ni siquiera considerado trabajo, que realizan las mujeres, además de permitir la jubilación de trabajadrxs informales, y aquí también la mayoría está conformada por mujeres.

El presidente Mauricio Macri, siguiendo las exigencias del FMI, anunció el final de estas moratorias para el mes de julio. Siley contó que ese mismo día habían presentado junto a la diputada Luana Volnovich un proyecto de ley en el Congreso Nacional para que “volvamos a tener este sistema previsional que nos incluya a todas las trabajadoras; porque trabajadoras, efectivamente, somos todas: en la casa, en relación de dependencia y en la economía popular también.”

Participaron también de la presentación del proyecto del sistema de cuidados Susana Benítez, del Sindicato Argentino de Televisión (Satsaid) y Mónica Ameneiros, secretaria de Género de APA, quienes explicaron desde la realidad que se vive día a día en sus lugares de trabajo, los avances y retrocesos en la participación de las mujeres en la actividad gremial, así como la importancia de una distribución equitativa de las tareas de cuidado.

 

Algunos detalles del proyecto de ley para la conformación del Sistema integral de cuidados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

En su artículo 2 (“Definición”) dice: “El cuidado es un derecho y una función social, compuesto por todas aquellas acciones y tareas destinadas a la satisfacción de necesidades de las personas que no puedan procurarse las mismas por sus propios medios, provistas por otros sujetos, instituciones, agencias o grupos de personas. Constituye un modelo solidario y corresponsable entre familias, Estado, comunidad y mercado.”

En el artículo 6 (“Población destinataria”): “La población destinataria del Sistema Integral de Cuidados está compuesta por la infancia (de 0 a 13 años), las personas con discapacidad en situación de dependencia y los adultos mayores en situación de dependencia, pudiendo ser el estado de dependencia permanente o transitorio.”

Más adelante establece que se creará una línea de subsidio “a los efectos de garantizar la prestación de cuidados a la población destinataria de la presente ley que no cuente con los medios suficientes para procurar el pago de la misma”.

Habrá además un Registro de Prestadores/as de Cuidados y será un requisito para inscribirse, contar con una capacitación mínima.

El Estado estará presente como regulador, organizador y facilitador de este sistema integral de cuidados.

Mujeres ante la crisis: ¿endeudarse para vivir?

INVESTIGACIÓN

Este cuadernillo intenta ser un aporte en la visibilización de un fenómeno que ya es parte de las estrategias de los sectores populares para reproducir sus vidas. Pedir un préstamo y contraer una deuda no tiene ya como destino refaccionar la casa, comprar un electrodoméstico y menos aun, renovar una máquina del emprendimiento productivo familiar, sino atender la subsistencia misma de la familia: alimentos, útiles escolares, cargar la SUBE, pagar la luz o la garrafa de gas.

El endeudamiento de los sectores populares con el propósito de cubrir la reproducción cotidiana está básicamente en manos de las mujeres en concordancia con los roles de género socialmente asignados, y es una situación que requiere ser abordada con una mirada feminista.

Estudios socioeconómicos se complementan con un trabajo de campo realizado durante los meses de marzo y abril de 2019 en una villa de la Ciudad de Buenos Aires y en un barrio del partido de Moreno del conurbano bonaerense, con mujeres de hogares en torno a la línea de indigencia, en situación de pobreza estructural y mujeres en torno a la línea de pobreza, pobres y clase media empobrecida.

La investigación fue realizada con el apoyo de Fondo de Mujeres del Sur y Liderando desde el Sur para el proyecto Equidad de género con justicia económica.

El cuadernillo se puede descargar gratuitamente aquí

28M: Un nuevo martes verde

El aborto legal, seguro y gratuito es justicia social
Argentina: el reclamo por el aborto

En el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres se presenta en el Congreso el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Para acompañar esta acción, la marea verde volverá a las calles, con actos de apoyo en toda Latinoamérica.
2019¡¡Que sea ley!!

Si hablamos de violencias de género, en Argentina, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es una deuda pendiente. Y no solo es violencia por la imposición de una decisión sobre el deseo y el cuerpo de otras, sino también por motivos económicos y sociales.

El aborto es un hecho. Existe. Se realizan cerca de 500.000 por año. El aborto clandestino es la principal causa individual de mortalidad en mujeres embarazadas.

Acceder a un aborto en condiciones de mediana seguridad es caro, y si bien todas corren riesgos, las que mueren son mayormente quienes tienen menos recursos económicos.

Detrás de las barreras que impiden acceder al aborto se esconde un negocio millonario en el que se juegan poderosos intereses.

En el país, 3000 niñas y adolescentes son madres anualmente. De esos casos, 8 de cada 10 son embarazos no deseados.

Y nuevamente, las jóvenes de sectores populares son las que llevan la peor parte, ya que deben relegar su formación y trabajo para dedicarse a las tareas de cuidado.

La negación del acceso al aborto legal, seguro y gratuito es un mecanismo de reproducción de la desigualdad.

El aborto legal, seguro y gratuito es justicia social.

Horarios de marchas y pañuelazos en Argentina hoy:

CABA: Congreso Nacional. 17 hs

Bahia Blanca: Plaza Rivadavia. 17 hs.

Rosario: Facultad de Humanidades 16 hs

Cordoba: Museo de antropología 17 hs

Jujuy: Plaza Belgrano 17 hs

Mendoza: Plaza Independencia de 17 a 20

Salta: Plaza de la Legislatura, desde 16.30 hs

Bariloche: Onelli y Moreno 17 hs

Viedma: Plaza Alsina 18 hs

Cipoletti: Irigoyen y España 18 hs

Gral. Roca: Av Roca y Tucumán 17.30 hs

 

Una mirada feminista sobre una región convulsionada

LECTURAS

Las feministas no nos callamos más. Y este libro es prueba de ello. Con los recursos de la teoría feminista y la economía feminista, nos proponemos identificar y poner en evidencia la trama que se genera entre la geopolítica y la economía global con los mandatos del patriarcado, que pretenden confinar a las mujeres en una posición desventajosa, subordinada y amenazada.
«América Latina; una mirada feminista sobre una región convulsionada» reúne voces de feministas provenientes de distintas prácticas, experiencias, organizaciones y países, de diferentes sectores de actividad y con prioridades de agenda diversas para potenciar una denuncia clara y contundente frente a las opresiones capitalistas y patriarcales, contra las que nos rebelamos y luchamos.

La Red de Género y Comercio viene desarrollando una serie de acciones para trazar puentes y develar las conexiones entre modelos de desarrollo, movimientos del capitalismo financiero o decisiones de los acuerdos comerciales, y las vidas cotidianas en las familias, las comunidades y los ámbitos laborales.

Compilado por Norma Sanchís, pueden encontrarse allí textos de Mariama Williams, Mónica Peralta Ramos, Graciela Rodríguez,  Marilin Cañio,  Mónica Vargas, Cecilia Alemany, Verónica Serafini, Sandra Quintela, Alma Espino, Estela Díaz, Sofía Scasserra,  Gabriela Nacht y Violeta Boronat Pont,  Mônica Francisco, Ana Falú, Luci Cavallero, María Pía López y Lana de Holanda.

Fue realizado con el apoyo de Fondo de Mujeres del Sur y Liderando desde el Sur para el proyecto Equidad de género con justicia económica.

El libro se puede descargar gratuitamente aquí

Observatorio de ODS

 

CIEDUR y la Red Género y Comercio ponen a disposición del público en general el Observatorio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)* con enfoque de género para los países del Mercosur.

El Observatorio

El Observatorio forma parte del Proyecto «Justicia económica con equidad de género», realizada con el apoyo financiero de Liderando Desde el Sur y Fondo de Mujeres del Sur Fondo Fms.

Contiene información actualizada a marzo de 2019 sobre el ODS 5 “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas”. Fue realizado en base a información oficial que estaba dispersa en distintos sitios web y ofrece una mirada crítica al avance en las metas planteadas.

Algunas observaciones:
  • Solo Uruguay reconoce que cuenta con marco jurídico para promover, hacer cumplir y supervisar la igualdad y la no discriminación por motivos de género.
  • A pesar de ser un flagelo social, no hay información sobre violencia de género. Sólo Uruguay informa el porcentaje de mujeres que han sufrido violencia: 17,9% de las mujeres que han tenido pareja y es más frecuente entre las menores de 35 años (cerca del 30%).
  • Brasil y Paraguay son los países con niveles más elevados de matrimonio infantil (menores de 15 años). En Brasil es 5,9% (2013) y en Paraguay es 3,6% (2016). El promedio para América Latina es 6,8%.
  • La tasa de embarazo adolescente de los países del Mercosur y América Latina es similar y una de las más altas del mundo: se ubica en 64-68 por cada mil mujeres de 15-19 años.
  • Las mujeres realizan el triple o más del trabajo necesario para el mantenimiento y reproducción de la vida humana.
  • Cerca del 40% de las bancas parlamentarias son ocupadas por mujeres en Argentina, en Uruguay solo 20%, en Paraguay el 14% y en Brasil, 11%.
  • La participación de mujeres en cargos directivos es del 40% en Brasil. En Argentina y Uruguay, del 30-33%.
  • Las mujeres argentinas tienen menor acceso al uso de métodos anticonceptivos y mayor demanda de planificación familiar insatisfecha, lo que significa un menor ejercicio de los derechos de salud sexual y reproductiva.
Aportar datos al Observatorio

Aspiramos a incluir los sitios web e informes que elaboran las organizaciones de la sociedad civil sobre la temática. Participar

 

* Los 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) conforman un conjunto de objetivos globales adoptados en 2015 por los países de la ONU para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse para el 2030.

A un año del asesinato de Marielle

Se cumple un año del asesinato de Marielle Franco y de Anderson Gomes.

Foto: Amanhecer na Lapa-Rio de Janeiro.
Crédito: Clarisse Lissovsky

Novedades en el caso

Hace un año exactamente Marielle Franco, legisladora de Río de Janeiro por el Partido Socialismo y Libertad, mujer negra, lesbiana, de la favela, comprometida con los derechos humanos y que había denunciado la militarización de la ciudad así como los asesinatos de jóvenes negres en las favelas, era asesinada a tiros mientras viajaba en auto. Junto con ella fue asesinado también Anderson Gomes, su chofer.

Con motivo de este primer aniversario se esperan manifestaciones y acciones en ciudades de Brasil y de todo el mundo. Es llamativo en este contexto el anuncio de novedades en el caso tan solo dos días atrás.

Se trata de las detenciones de Ronnie Lessa y Elcio Vieira de Queiroz, dos ex sargentos de la Policía Militar en Río de Janeiro, por ser los presuntos responsables del asesinato.

Los dos ex sargentos, además, han sido señalados como miembros de la milicia Escritório do Crime (Oficina del crimen). Las milicias son grupos paramilitares que actúan en las favelas haciendo negocios ilícitos y no tanto (se han metido en las empresas de servicios, por ejemplo) y que gozan de cierta legitimidad. Cinco miembros de ese grupo acusaron a Lessa de haber sido el autor de los disparos. Veira de Queiroz, que fue expulsado de la policía militar, está señalado como el conductor del vehículo.

Los investigadores sostienen que el crimen fue preparado durante tres meses.

Mónica Benicio, compañera de Marielle, junto con otres familiares y compeñeres, exigen que se investigue quién mandó matar a Marielle y por qué.

«Coincidencias» con Bolsonaro

La fiscalía que investiga el caso considera simplemente como coincidencias algunos hechos que relacionan a estos sospechosos con el presidente Jair Bolsonaro:

Lessa vive en Río de Janeiro, en el mismo condominio de alto poder adquisitivo donde Bolsonaro tiene un departamento y vivió hasta su asunción.

Uno de los hijos de Bolsonaro fue novio de la hija de Lessa.

Veira de Queiroz aparece en una foto abrazado al presidente.

Un tercer sospechoso, el ex capitán Adriano Magalhães, que se encuentra prófugo, también está relacionado con la familia del presidente: su esposa y su madre trabajaron hasta 2018 con Flavio Bolsonaro, cuando era diputado estadual.

A un año del asesinato: ¡Marielle Prensente!

A un año del asesinato, se esperan actos y manifestaciones en todas las ciudades de Brasil y en todo el mundo. Marielle continúa presente en las calles, en cada habitante de las favelas brasileñas.

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8M: ¡Las feministas paramos!

El 8 de marzo

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que actualmente se celebra el 8 de marzo fue, desde principios del siglo XX, una jornada de huelga, lucha y protestas para exigir mejores condiciones laborales para las mujeres. A partir de 1911 se conmemoró además la muerte de 123 obreras textiles, la mayoría inmigrantes, en el incendio de una fábrica en Nueva York.

Hace unos pocos años, en esta parte del mundo, el 8 de marzo volvió a ser un día de paro. El movimiento feminista recuperó esa tradición al aunar las reivindicaciones de igualdad de géneros, la lucha contra las violencias y las demandas laborales y económicas.

La huelga es la herramienta histórica de les trabajadores para exigir justicia. La detención de la producción sirve para demostrar lo imprescindible que es esa producción para el sistema. Es un derecho garantizado por la constitución nacional.

Primer paro en Argentina y la proyección internacional

A un año de la primera marcha masiva de Ni Una Menos (3/6/2015), y a raíz de la violación y asesinato de Lucía Pérez en Mar del Plata, se realizó el Primer Paro Nacional de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Fue el 19 de octubre de 2016.

El 8 de marzo de 2017 se realizó el primer Paro Internacional, con réplicas en numerosas ciudades del mundo. A partir de entonces el Paro se repitió cada 8M y hoy se realiza en 60 países.

 

¿Por qué paramos?

Paramos para exigir justicia y visibilizar las violencias de todo tipo a las que nos vemos sometidas las mujeres y disidencias sexuales:

  • Contra la violencia de género en todas sus manifestaciones

  • Contra los femicidios y los crímenes de odio

  • Contra todos los fascismos

  • Contra el racismo

  • Contra las políticas neoliberales de ajuste, que nos empobrecen y endeudan

  • Contra el saqueo de nuestros cuerpos y territorios

  • Contra la justicia patriarcal

  • Por un reparto justo del trabajo de cuidado

  • Por el aborto legal, seguro y gratuito

  • Por el cupo laboral trans

  • Por una ley de equidad de géneros en el trabajo

Paramos para demostrar que el mundo capitalista produce gracias a nosotras.

Nuestra sociedad funciona en base a una gran injusticia: en la división sexual del trabajo, las mujeres somos las que nos ocupamos mayormente de los cuidados del hogar y la familia. Cuando ese trabajo se contrata en el mercado, debe pagarse. Cuando lo realizamos las mujeres en casa, es invisibilizado y no remunerado. Pero crea riqueza y permite que toda la economía de un país funcione.

Por eso decimos ¡si nosotras paramos, se para el mundo!

En América Latina, las mujeres trabajan entre 20 y 30 horas semanales más que los hombres en las tareas reproductivas y de cuidado, condicionando así profundamente su desempeño en el trabajo remunerado, ya que tienen menos tiempo disponible para ello.

En nuestro continente la proporción de mujeres empleadas en el mercado laboral es del 56%. La de los hombres es del 85%.

Los trabajos a los que accedemos las mujeres son más precarios, informales y peor remunerados que los varones.

De todas las ocupadas en América Latina, 15,5% se emplea en el servicio doméstico, que generalmente se remunera con el menor salario, y muchas veces no está registrado.

Cobramos el 78% del salario que reciben los hombres, sufrimos la desocupación en mayor proporción que los varones, y somos las primeras despedidas en épocas recesivas y de ajuste.

La situación se agrava cuando se trata de lesbianas, travestis y trans.

Por eso las feministas reclamamos una Ley de equidad de géneros en lo laboral que sea antidiscriminatoria y que equipare salarios y días de licencia, entre otros aspectos.

 

Las desigualdades de género son funcionales a la estructura del capitalismo

Porque tiende a la baja del salario general. Además, los grandes contingentes de mujeres incorporados al mercado de trabajo a bajo costo, son un incentivo utilizado por muchos países para convocar inversiones.

En muchos casos, se crea una maquinaria de empleo de mujeres en condiciones precarias que implica desplazamientos desde sus comunidades a los centros de producción. Esto destruye los tejidos sociales y agudiza la vulnerabilidad de las mujeres que, desprovistas de las redes de contención familiares, se ven expuestas a todo tipo de violencias, hasta la más extrema que es el femicidio (como es el caso de las maquilas en México y Centroamérica).

Ante la crisis y la inflación, en los sectores populares, las mujeres somos las que mayormente nos endeudamos para financiar las economías familiares y el consumo diario de alimentos. El endeudamiento a través de microcréditos y sistemas informales de préstamo a altas tasas de interés nos convierte en deudoras. Para garantizar el pago de esa deuda enajenamos nuestro trabajo futuro, cuando no nuestra vida y nuestro cuerpo, y nos vemos sometidas a todo tipo de violencia.

Las mujeres experimentamos la pobreza de manera diferente que los hombres: estamos expuestas a violencias de todo tipo y asumimos el mayor costo humano de la trata de personas.

Argentina: el reclamo por el aborto

Si hablamos de violencias, en Argentina, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es una deuda pendiente.

El aborto es un hecho. Existe. Se realizan cerca de 500.000 por año. El aborto clandestino es la principal causa individual de mortalidad en mujeres embarazadas.

Acceder a un aborto en condiciones de mediana seguridad es caro, por eso las que mueren son quienes tienen menos recursos económicos.

Las barreras para acceder al aborto son un mecanismo de reproducción de la desigualdad. Detrás de ellas se esconde un negocio millonario en el que se juegan poderosos intereses.

En el país, 3000 niñas y adolescentes son madres anualmente. De esos casos, 8 de cada 10 son embarazos no deseados. Y nuevamente, las jóvenes de sectores populares son las que llevan la peor parte, ya que deben relegar su formación y trabajo para dedicarse a las tareas de cuidado.

El aborto legal, seguro y gratuito es justicia social.
La responsabilidad de los gobiernos

Las decisiones de los gobiernos tienen mucho que ver con la situación desigual de las mujeres.

Las políticas de libre comercio que destruyen las industrias nacionales y las economías regionales, junto a las políticas de ajuste y privatización generan desempleo. Y son las mujeres y los colectivos más discriminados (lesbianas, trans, travestis, transexuales, migrantes, negres, campesines, indígenas), los más afectados.

Las políticas neoliberales que retiran al Estado de las tareas de cuidado (salud, educación, etc.) hacen que estas recaigan mayormente sobre las mujeres.

Paradójicamente, estos gobiernos (y los organismos multilaterales que integran, como la OMC o el G20) han incorporado una retórica que habla de “inclusión”, “empoderamiento” e “igualdad de género”. A menudo propician ciertos tratados con la excusa de que “será bueno para las mujeres” (es el llamado pink washing o lavado rosa). Sin embargo, sabemos que ningún acuerdo que sea inequitativo o injusto para las mayorías populares, será bueno para las mujeres, aunque tenga una cláusula de género.

Y prueba de que se trata de una mera retórica es el hecho de que son esos mismos gobiernos que hablan de inclusión los que avalan la discriminación de género, étnica y racial, que se traduce en la persecución y responsabilización por diversos males a les migrantes, la condena a quienes no cumplen con la norma heterosexual, el enfrentamiento a la lucha de las mujeres por la igualdad de género y el derecho a decidir.

Hay también un intento de apropiarse del lenguaje y banderas de lucha feminista para transformarlos en una agenda de género vacía de contenido. Una agenda que dice que los femicidios son una cuestión de inseguridad, para nada relacionados con la discriminación y violencia económicas que sufrimos las mujeres, lesbianas, travestis, trans.

Pero el movimiento feminista resignificó el concepto de violencia, así como resignificó la idea de un trabajo que produce valor y uno que supuestamente no.

Y tomó las calles contra todos los tipos de violencia, los abusos, los femicidios, la desigualdad laboral, el endeudamiento, el trabajo no pago y la apropiación de nuestro lenguaje, que también es un tipo de violencia.

Las feministas damos nuevos significados al valor del trabajo y al sentido del paro
¿En qué consiste el paro?

El paro es el cese de tareas de todo tipo, ya se trate de trabajo pago como no pago.

Las modalidades son diversas, de acuerdo a las posibilidades de cada una. Pero sin duda es un día para comunicar y hacer visibles todas estas injusticias.

Quienes no pueden suspender el trabajo por algún motivo, hablan con sus compañeres acerca de cuánto se depende de ese trabajo.

En las casas, conversan con la familia y proponen que otros familiares realicen las tareas de cuidado.

Descargar folleto aquí

Panel 5 «Repensando las tramas de violencias contra las mujeres”

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Panel 5 del 27/11: “En un mundo en convulsión: repensando las tramas de violencias contra las mujeres” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.
Modera: Graciela Rodríguez (Inst. Eqüit, Red de Género y Comercio, Brasil)

Desigualdad y violencias urbanas. Ana Falú, (CISCSA, U. N.Córdoba, Red Mujer y Hábitat.)

Violencia de género – Violencia social. María Pía López, (Ni una Menos)

Violencia en los cuerpos y en la política. Lana de Holanda, (Activista trans, ex asesora parlamentaria de Marielle Franco, Brasil).

27 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 4 «El futuro del trabajo”

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Panel 4 del 27/11: “El futuro del trabajo. Más allá de las conceptualizaciones tradicionales: ¿cómo se reformulan las relaciones laborales? ¿Qué tendencias se prevén con las nuevas tecnologías? ¿Cómo se sitúan las mujeres en los escenarios que se avecinan?” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera Alma Espino

Mujeres e Identidades Femeninas Cooperativistas. Violeta Boronat Pont y Gabriela Nacht (CCC e IDELCOOP)

El trabajo en la economía social. Mónica Francisco, (Diputada Estadual, Rio de Janeiro).

Trabajo, paro y movimiento de mujeres. Luci Cavallero, (Ni Una Menos).

Impacto de las nuevas tecnologías en las mujeres. Sofía Scasserra, (Instituto del Mundo del Trabajo, UNTREF).

Sindicalismo y Feminismo. Estela Díaz, (Secretaria de Género, CTA).

27 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 3 «Actores y políticas en el capitalismo actual» (Cont.)

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Panel 3 día 27/11: “Actores y políticas en el capitalismo actual.¿Cómo se desarrollan en América Latina? ¿Qué impactos tienen en las mujeres?” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera: Alma Espino (RGC, CIEDUR, Uruguay)

Las Nuevas Fronteras del Desarrollo y la Cooperación – Cecilia Alemany (DAWN, Uruguay)

Mecanismos de financiamiento e impactos de género. -Verónica Serafini, (Decidamos, Paraguay)

Género y Comercio – Graciela Rodríguez, (Instituto Eqüit, Red de Género y Comercio, Brasil)

27 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 2 «Actores y políticas en el capitalismo actual”

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Panel 2 día 26/11: “Actores y políticas en el capitalismo actual. ¿Cómo se desarrollan en América Latina? ¿Qué impactos tienen en las mujeres?” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera Norma Sanchís

Recursos Naturales y Extractivismo. Marilyn Cañío, (Comunidad Mapuche Cañío, Maitén).

El rol de las Corporaciones Transnacionales. Mónica Vargas, (Transnational Institute).

Deuda y sometimiento. El papel del FMI. Sandra Quintela, (Jubileo Sur, Brasil).

26 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 1 “Tensiones geopolíticas actuales”

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Panel 1: “Tensiones geopolíticas actuales. Disputas por hegemonía y recursos naturales. Agenda del G20. Perspectiva desde la Economía Feminista” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera Norma Sanchís

La coyuntura en el capitalismo actual. Mariama Williams, (South Center, Ginebra). Con traducción en vivo.
Economía financiera y disputas por hegemonía. Mónica Peralta Ramos (Dra. en Sociología, Argentina)
Perspectiva de la Economía Feminista. Alma Espino (Presidenta de CIEDUR, Red de Género y Comercio, Uruguay)

26 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Seminario internacional: Apertura

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Apertura del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Participan:

Norma Sanchís (Red de Género y Comercio, Argentina)

Paula Aguilar (Centro Cultural de la Cooperación, departamento de Género)

26 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

“La desigualdad entre los géneros es evidente” dijo Mariama Williams

Nota sobre el Seminario internacional Mundo en Convulsión

Escrito por  para Revista Universitaria

El pasado 26 y 27 de noviembre se realizó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una serie de charlas, debates y conferencias previas a la Cumbre del G20. Las mismas se desarrollaron en el marco de “La semana de Acción Global. Fuera G20/FMI” y fueron organizadas por el Foro Feminista contra el G20 y diversas organizaciones feministas que lo componen

 

El Centro Cultural de la Cooperación fue la sede del Seminario que organizó la RED DE GÉNERO Y COMERCIO. Tuvo como ejes centrales de discusión las diversas políticas económicas, financieras, laborales, culturales, de extracción de recursos,  discutidas e impulsadas por el G20. Los paneles estuvieron compuestos por mujeres de distintos países de América Latina y el Caribe, que fueron abordando distintas problemáticas desde una perspectiva feminista.

Frente a la desigualdad de poder entre los distintos países y empresas,  la Doctora en Sociología Mónica Peralta Ramos explicó que era necesario visualizar los acontecimientos mundiales desde el punto de vista de las relaciones de poder, observando  que estas se reproducen a través de la división, segmentación y de la naturalización; y agregó que “No es casual que se intente dividir y naturalizar. La respuesta del feminismo debe ser concertar alianzas con quienes también sufren el poder (a pesar de que no sea exclusivamente el patriarcado) y desnaturalizar la dominación que trueca en violencia. Si nos quedamos segmentados se reproduce el sistema de dominación. La consigna es visualizar la violencia y articular con otros sectores dominados”.

Destacó que, en el marco de la guerra comercial entre EEUU y China, y la tensión geopolítica que esta genera, en donde EEUU pelea por mantener su control mundial mediante empresas monopólicas y un respaldo militar, las mujeres deben buscar conocer todas las formas de dominación existentes. Las víctimas no pueden quedar aisladas del debate. Si se centra solo en la cuestión patriarcal, se aísla dentro de su propia lucha y se aísla de otras víctimas, perdiendo poder. No se puede no hablar de la lucha de otros sectores que nos interpelan. Por ejemplo, el feminismo no puede estar aislado de la discusión de las tarifas o el endeudamiento. Es un endeudamiento mundial y está oculto, parece que no existiría y afecta a la mayoría de la población mundial. A las mujeres les pasa lo mismo, parece que no estuvieran oprimidas y lo están.”

Otras de las expositoras, la jamaiquina Mariama Williams, enumeró los conflictos que atraviesan los países de América Latina y el Caribe: incertidumbre económica a nivel mundial; desaceleración de la economía y del comercio; crecimiento del endeudamiento en el hemisferio sur; desigualdad en materia de ingreso, particularmente en las mujeres; cambios climáticos que deterioran y ponen en peligro a la población mundial y los crecientes conflictos armados causados por factores políticos y económicos.

Frente a este diagnóstico la expositora planteó que el G20 está lejos de generar políticas que tiendan a saldar estos conflictos, por el contrario, los países que lo componen son los principales responsables de los problemas que atraviesa el mundo. Y analizando los problemas desde una perspectiva feminista, explicó que el G20 no busca que las mujeres vivan mejor, que no sean explotadas ni violentada. Agregó que “la desigualdad entre los géneros es evidente, la retórica de género se toma como idea para legitimar la igualdad de las mujeres, pero es letra muerta para hacer aplicar políticas que sean beneficiosas para las mujeres y la población en general. Debemos salir de la retórica y buscar un verdadero beneficio para las mujeres del mundo y pensar a que mujeres buscamos beneficiar (mujeres pobres, clase media, de países africanos).”

El abordaje de la cuestión económica, desde una perspectiva feminista, estuvo a cargo de Alma Espino (Presidenta de CIEDUR, Red de Género y Comercio),quien destacó el contexto internacional en el que se da el G20 y sus resoluciones, que solo responden a las demandas económicas, políticas y militares de los países industrializados.

Hizo hincapié en que los cambios climáticos, las burbujas financieras y los problemas alimenticios han sido provocados por quienes hoy se reúnen a querer resolverlo.  Estos problemas generan desempleo, daño del medio ambiente, colaboran con el crecimiento de la desigualdad entre hombres y mujeres. Los países del G20 hablan de que quieren impulsar el “desarrollo inclusivo y con derechos”, pero poco hacen para conseguirlo.

Espino argumentó que “En la región latinoamericana se producen cambios fuertes de derechos conquistados en las décadas anteriores como generar verdaderos espacios de integración regional, lograr el acceso igualitario al mercado laboral, reconocer el trabajo no remunerado en los hogares, etc. Tiene una responsabilidad ideológica y política, pero también tiene limitantes económicas y en materia de recursos.

El feminismo y la economía feminista contradicen las formas de acumulación capitalista y las relaciones sociales y de poder. Desnaturaliza las jerarquías de dominan el sistema, contempla la concepción del trabajo, cuestiona la acumulación de beneficios obtenidos con trabajo reproductivo gratuito, enfrenta los tiempos del capital que busca la ganancia a corto plazo y altera los tiempos de la naturaleza misma”.

La propuesta del G20 es la profundización de políticas de flexibilización, nuevas y precarias formas de contratación, endeudamiento, etc. Bajo ningún punto de vista pretende resolver el problema de la desigualdad y el empoderamiento de las mujeres.

¿Es posible incluir a las mujeres en un sistema que se sostiene en la desigualdad? Según esta expositora, no. “De lo que se trata es de proponer otro modelo que verdaderamente incluya a las mujeres. “

Por último, rescatamos la intervención de la economista brasileña Sandra Quíntela quien explicó el papel jugado por las instituciones financieras (FMI y Banco Mundial) a partir de la promoción del endeudamiento en los países no industrializados y el rol fundamental que juega la deuda externa como mecanismo de sujeción.

Quíntela explicó como en la última década los ingresos de las 10 personas más ricas del mundo se incrementaron, mientras que los sectores más pobres son  mucho más pobres; que “el nivel de endeudamiento de mundo hoy representa  un 225% en comparación con el PBI mundial, es decir se necesita poco más de 2 años de producción de riqueza sin gastos para poder pagar la deuda mundial”. En este contexto las instituciones financieras como el FMI utilizan la deuda como un instrumento de dominación para aplicar programas económicos y políticos propiciando el ajuste y la extracción los recursos naturales de los distintos países. El caso argentino fue un ejemplo utilizado, advirtiendo que puede ocurrir también en Brasil a partir del triunfo de Bolsonaro.

Para concluir, la expositora resaltó la figura de Christine Lagarde al frente del FMI y que pese a ser una mujer, ella representa intereses que atentan contra la vida de las mujeres más humildes. Y resaltó que “el feminismo tiene que poder discutir todos los asuntos que perjudican a las mujeres y a la sociedad, ya sea la deuda, la inflación, el saqueo de los recursos naturales, la distribución de ingresos o la violencia machista.”

A modo de conclusión celebramos este tipo de actividades y tantas otras que se están desarrollando, ya que todo aquello que sirva para clarificar el sometimiento, la opresión y explotación que sufren las mujeres y los pueblos del que son parte, es útil y absolutamente necesaria.  Destacamos del seminario la idea de que la lucha del feminismo tiene que ser abordada tanto por mujeres como por  varones;  y agregamos que  la emancipación de las mujeres se tiene que dar de manera concomitante con la lucha por la emancipación nacional y social de los pueblos.

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“Un lugar de resistencia y de utopías”

Mónica Francisco, una líder negra brasileña en el foro feminista contra el G-20
Por Sonia Santoro para Página12
Fotos: Verín Comán
“Un lugar de resistencia y de utopías”
Es la mujer que tomó la posta de Marielle Franco, la concejala asesinada en Río de Janeiro. En diálogo con Página/12, relata su relación con ella y el significado de su muerte. Y explica por qué el feminismo debe combatir el neoliberalismo que representa el G-20.

No se puede hablar de Mónica Francisco sin hablar de Marielle Franco, la concejala del PSOL asesinada en marzo en Brasil. Diputada estadual electa por el mismo partido, con una trayectoria personal vasta y propia, Francisco habló sobre ese asesinato todavía impune, en el cierre de su charla en la carpa del Foro Feminista contra el G20 frente al Congreso. “El asesinato de Marielle es un mensaje para nosotras las mujeres negras feministas, el movimiento de mujeres que viene de las favelas y periferias de Río de Janeiro con una historia de militancia y denuncia de las violaciones de derechos humanos del terrorismo de estado en Río de Janeiro”, dijo. Además, habló de la necesidad del espacio de resistencia al G20: “Con todos los asesinatos como los de Marielle, Berta Cáceres; con todas las prisiones arbitrarias, con todas las expropiaciones, con todo el proceso político neofascista que amenaza nuestras fragilizadas democracias… Este un lugar de resistencia y de utopías posibles en este mundo caótico”.

Francisco es también pastora evangélica. El 7 de octubre fue elegida por más de 40 mil votos para ocupar el cargo de diputada en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro por el Partido Socialismo y Libertad. Vino a Buenos Aires a participar del “Seminario Internacional: Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista”, organizado por la Red de Género y Comercio; un espacio de debate sobre temas que plantea el capitalismo financiero hoy, y que contó con la presencia de activistas e investigadoras del feminismo nacional e internacional. En su ponencia habló del crecimiento en Brasil de una economía social, solidaria, feminista, inserta en los territorios y transversal. “Son movimientos moleculares de colectivos de mujeres jóvenes, que tienen diversas pautas que atraviesan la comercialización, para defender el trabajo, la subsistencia, pero también defienden la permanencia en el territorio, en contra de los procesos de desarraigo forzado, y se unen para combatir la falta de políticas públicas”, dijo a este diario. “Se organizan en tecnologías de guerrillas, porque esas mismas mujeres están en movimientos feministas, contra el terrorismo de Estado, en la defensa del agua y el suelo, como las indígenas. Es una tecnología de insumisión”, agregó.

–No es tecnología de apps…

–No (risas). Es creatividad. Son por ejemplo las mujeres lésbicas, jóvenes, negras, que se organizan para subsistir y también para la militancia y un enfrentamiento al machismo, al sexismo, al patriarcado. Por otro lado, si hablamos de economía solidaria, conseguimos construir desde 2003, durante los primeros años del presidente Lula, una política nacional de economía solidaria, políticas regionales, muy alineada al movimiento de mujeres. Y toda esa política viene siendo desmontada, desarticulada. Hay enfrentamientos, hay luchas, hay resistencias en los espacios.

–¿Por qué es importante este foro feminista contra el G20?

–Es fundamental en este momento histórico. Porque materializa un rechazo al G20, a su plataforma para América Latina por lo que representa para las mujeres, para los pueblos originarios. Es fundamental que se tenga un espacio de contraposición a ese discurso predatorio, expropiador del capitalismo liberal, con una presencia más militarizada de los procesos políticos neoliberales y fascistas en América Latina. También es importante para mostrar que hay resistencia y que la presencia de las mujeres es fuerte. Que esta vanguardia feminista se encuentre en Argentina es muy simbólico. Es un lugar de resistencia y de utopías posibles en este mundo caótico. Es un soplo de esperanza; aquí América Latina respira resistencia.

El jueves al mediodía, antes de volver a Brasil, Francisco habló con una foto de Marielle y otras luchadoras y pidió emocionada, por la memoria de Marielle Franco: “No tenemos ninguna respuesta definitiva sobre lo que pasó con Marielle. Es un caso gravísimo sin respuestas, con muchas suposiciones. A nosotros nos parece que aparecen respuestas cuando se aproxima el aniversario de la muerte de Marielle y buscan de alguna forma disminuir la intensidad de los reclamos. Ya hace ocho meses de su muerte –contó minutos después a este diario”.

–¿Interpretan su asesinato como un mensaje?

–Sí, porque solo su presencia era un riesgo muy grande porque Marielle llega al parlamento después de la “primavera de las mujeres” de Brasil. Una movilización que hubo en 2015 contra el presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, que decidió aprobar un proyecto de ley para impedir que las mujeres violadas accedan a la píldora del día después con una serie de trabas burocráticas. En las múltiples manifestaciones proabortistas, el lema ‘Fuera Cunha’ se convirtió en el manifiesto de muchas mujeres, que salieron a la calle para reivindicar su derecho a disponer libremente de su cuerpo. Cunha fue la punta de lanza con el tema de la ideología de género. Un antecedente de Bolsonaro. La elección de Marielle fue fruto también de esa movilización de las mujeres. Y no solo las mujeres negras. Pero la elección de Marielle fue una respuesta al ascenso de las mujeres negras del propio movimiento de mujeres, como vanguardia de un enfrentamiento a todo discurso de retroceso de derechos para las mujeres.

–¿Su asesinato te impulsó a decidir tu candidatura?

–Hacía once años que trabajaba con Marielle, antes de que ella fuera candidata. Antes de ser concejala, ella trabajaba con un diputado del mismo partido, que había sido muy importante en la lucha contra el tráfico de drogas y las milicias en Rio de Janeiro. Hizo una comisión para denunciar a los paramilitares en las favelas. La candidatura de Marielle surge de ese trabajo y yo estaba muy cercana a ella porque soy activista de derechos humanos desde hace 30 años: militando en el movimiento popular de las favelas, en los movimientos de las mujeres, de economías solidarias, de radios comunitarias; milité por la democratización de los medios de comunicación. Así, ella comenzó a esbozar la voluntad de que mi candidatura sería importante. Ella decía que muchas otras mujeres negras deberían ocupar lugares para que las mujeres llegaran a la política. En Brasil la participación de las mujeres en la política es muy baja. No llega al 10 por ciento.

–¿Cómo se conjuga el ser pastora con la militancia?

–Soy evangélica hace 30 años y pastora hace tres. Doy misa, predico, doy sermones, es un lugar de servicio. Es importante mi figura como pastora porque deconstruyo la figura de los pastores blancos, capitalistas. En Brasil es muy fuerte la teología de la prosperidad, el fundamentalismo, los pastores como verdaderos semidioses, que dominan las vidas de las personas, que dirigen los deseos de las personas. Es muy importante también mostrar que hay pastores evangélicos progresistas. En la última elección tuvieron un papel muy importante enfrentándose al discurso fundamentalista de los conservadores que apoyaron a Bolsonaro. Conseguimos hacer una alianza de evangélicos progresistas, feministas, con el frente de evangélicas en defensa del aborto. Volviendo a por qué de mi candidatura, cuando dos compañeros desistieron de su candidatura, Marielle vio la oportunidad de mi candidatura porque yo tengo pie en esos dos temas. Y en el Encuentro Feminista del año pasado en Uruguay conversamos de lanzar su candidatura y la mía.

 Ver nota en Página12

Foro Feminista contra el G20

El Foro Feminista contra el G20 tuvo sus dos jornadas de sesión en la Cumbre de los Pueblos el 28 y 29 de noviembre, y conlcuyó en la Marcha Fuera G20 FMI.

Cumbre de los Pueblos

Miércoles 28/11
Lanzamiento de la Campaña: “Nuestro Cuerpo, Nuestro territorio”.
Conversatorio sobre los procesos de expropiación capitalista, criminalización y amenazas a lxs
defensoras de los derechos de las mujeres y personas LGTBNB.

 

Conversatorio sobre Economía Digital. ¿Es posible la revolución feminista en
tiempos del 4.0?

 

 

Jueves 29/11 – Carpa frente al Congreso

Conversatorio: feministas internacionalistas ante el G20

 

 

Tribunal Ético Popular, Antirracista y Feminista a las políticas del G20

 

Asamblea Popular Feminista Internacionalista frente a las políticas del G20

 

El Foro Feminista Contra G20 es un espacio de construcción diversa y horizontal que plantea la discusión de la agenda económica global, desde un pensamiento crítico, de reflexión y articulación de propuestas y alternativas al plan neoliberal que propone el arribo del G20 a nuestro país.

Mundo en Convulsión

 Así fue el Seminario Internacional.

Así fue el Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista», realizado en el marco de la reunión del G20 en Buenos Aires. «En realidad no son 20 países; son dos o tres los que definen el escenario mundial; y el resto acompaña, tratando de sacar alguna tajada de esos acuerdos o desacuerdos”, dijo Norma Sanchís, una de las co directoras de la Red; y explicó acerca del seminario: “Como red de Género y Comercio venimos desarrollando una serie de acciones para tratar de trazar puentes y develar las conexiones entre el modelo de desarrollo, las políticas comerciales, los movimientos del capitalismo financiero, y las relaciones de género y las relaciones sociales en general. Ala luz de la teoria feminista y la economía feminista nos proponemos identificar la trama que se genera entre la economía global con los mandatos del patriarcado que sitúan a las mujeres en una situación desventajosa, subordinada y amenazada.”

La primera en tomar la palabra fue Mariama Williams, coordinadora del Programa de gobernanza global para el desarrollo para el South Center, Ginebra, Suiza, cuya área de investigación es la crisis de la crisis de la deuda, la crisis financiera, y el cambio climático.

Luego de referirse a la gran incertidumbre económica que enfrenta el mundo, a los grandes cambios tecnológicos, climáticos, y los conflictos armados, Mariama se refirió a la problemática que hoy muchas naciones toman como propia, que es la del género, pero en general “lo que prevalece sobre todo es una retórica que tiene que ver con la igualdad de los géneros, lo que en muchos círculos feministas se denomina pink washing o lavado rosa. Es decir, se invoca al género como una cuestión instrumental. Por ejemplo. en la OMC (…) algunos países en desarrollo se están resistiendo a firmar algunas normativas relacionadas con la digitalización, por eso se está apelando a ese discurso: hay que avanzar con la digitalización porque va a ser algo bueno para las mujeres,”

Foto Verín Comán

Mónica Peralta Ramos, doctora en sociología, se refirió a la Economía financiera y disputas por hegemonía. “Las sociedades son estructuras de relaciones de poder, que tienen dos formas básicas desde siempre: una es la relación con la naturaleza, que implica el alimentarse, producir, ciertas relaciones del ser humano con la naturaleza, y otra es la reproducción como especie. Y las dos se intersectan. De ahí la importancia de las mujeres y de la problemática femenina, porque es un eje en el cual se intersectan todas las relaciones de poder.

Esto me lleva a otro punto que me parece crucial que es que el poder se reproduce a través de dos ejes: uno es la división: dividir para reinar. El otro es la naturalización: ocultar la segmentación. Transformar la dominación en algo natural, invisible, que no se ve.

Por eso es importante poder desentrañar las estructuras de poder. Y, para las mujeres, no segmentarse y mirar solamente el problema en tanto femenino, digamos, de dominación por el hombre. Sino tratar de integrar todas las formas de dominación que existen a partir de ese núcleo central.

Foto: Verín Coman

Por su parte, Alma Espino de Uruguay, co directora de la Red de Género y Comercio, explicó que “la reunión del G20, las problemáticas a dirimir, sus discusiones y las soluciones que puedan surgir responden a las tensiones políticas, económica y militares de este mundo globalizado.

Paradójicamente, o no, buena parte de los problemas que se van a plantear en estos días han sido originados por los países allí representados. El problema del cambio climático, de la crisis energética y alimenticia , la especulación financiera, esto ha generado una crisis sistémica y civilizatoria.”

Ya se pueden ver los videos del Seminario internacional:

“Apertura Seminario internacional”

Panel 1 “Tensiones geopolíticas actuales”

Panel 2 «Actores y políticas en el capitalismo actual”

Panel 3 «Actores y políticas en el capitalismo actual»

Panel 4 «El futuro del trabajo”

Panel 5 «Repensando las tramas de violencias contra las mujeres”

Comienza la Semana de Acción global fuera G20/FMI

Comiemza la Semana de Acción Global – Fuera G20 / FMI, que se realizará entre el 26 y 30 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. Invitamos a participar, cubrir y difundir las actividades que pueden consultar haciendo click aquí

Habrá actividades durante toda la semana.

El Foro Feminista Contra el G20 también tiene su agenda.

Aquí algunos videos para entender por qué le decimos ¡¡NO al G20!!:

¿Qué es el G20?

FUERA G20 FMI – PROPUESTAS DESDE LOS PUEBLOS

Las políticas del G20

El país del g20 es el poder – entrevista con Nacho Levy de La Poderosa

Precarizar es matar. Entrevista a Paula Arraigadas

EL FMI ENTRE NOSOTRXS

 

 

 

Foro Feminista contra el G20- Semana de Acción

El Foro Feminista convoca a la Semana de Acción Global – Fuera G20 / Fuera FMI, que se realizará entre el 26 y 30 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. Invitamos a participar, cubrir y difundir las actividades que pueden consultar haciendo click aquí

El Foro Feminista Contra G20 es un espacio de construcción diversa y horizontal que plantea la discusión de la agenda económica global, desde un pensamiento crítico, de reflexión y articulación de propuestas y alternativas al plan neoliberal que propone el arribo del G20 a nuestro país.

Agenda de actividades del Foro Feminista
Semana de Acción Fuera G20FMI

Lunes 26/11 – 15.30 a 20.00 hs
“Seminario Internacional: Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y
tecnológicas. Una perspectiva feminista.”
Lugar: Sala González Tuñón – Centro Cultural de la Cooperación. Av.Corrientes 1543, Caba.
Organiza: Red de Género y Comercio
Programa aquí

Lunes 26/11- 17 hs
“Día Internacional de Lucha Contra las Violencias hacia las Mujeres y Disidencias”
25N
Lugar: Plaza Congreso
18 hs Marcha hacia Plaza de Mayo
19 hs Lectura de documento y pañuelazo.
Organiza: Asamblea Feminista Autoconvocada
Participa: Foro Feminista Contra el G20.

Martes 27/11 – 9.30 a 14.30 hs
“Seminario Internacional: Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y
tecnológicas. Una perspectiva feminista.” (Continuación)
Lugar: Sala Jacobo Lacs – Centro Cultural de la Cooperación. Av. Corrientes 1543, Caba.
Salón Cascada, Piso 2.
Organiza: Red de Género y Comercio
Contacto: Mariana Iturriza (Red de Genero y Comercio): 15 4563 7709
Programa aquí

Martes 27/11 – 9.30 a 19.30 hs
Escuela de Economía Feminista.“Narrativas y Resistencias ante el capitalismo
financiero y el poder de las corporaciones».
Lugar: Hotel Bauen, Callao 360, CABA (sala a confirmar)
Organiza: Red de Activistas Feministas del Sur global – DAWN
Contacto: Flora Partenio (DAWN): +549 11 5733 0564
Inscripción
Programa aquí

Cumbre de los Pueblos

Miércoles 28/11- 10.00 a 12.00hs
Lanzamiento de la Campaña: “Nuestro Cuerpo, Nuestro territorio”.
Conversatorio sobre los procesos de expropiación capitalista, criminalización y amenazas a lxs
defensoras de los derechos de las mujeres y personas LGTBNB.
Lugar: Facultad de Ciencias Sociales UBA, Santiago del Estero 1029. CABA
Aula SG06.
Organiza: Foro Feminista contra el G20

Miércoles 28/11- 14.00 a 16.00 hs
Conversatorio sobre Economía Digital. ¿Es posible la revolución feminista en
tiempos del 4.0?
Lugar: Facultad de Ciencias Sociales UBA, Santiago del Estero 1029. CABA.
Aula SG105
Organiza: Foro Feminista contra el G20

Jueves 29/11 – 10.00 a 19.00 hs

10hs. Conversatorio: feministas internacionalistas ante el G20

13hs. Tribunal Ético Popular, Antirracista y Feminista a las políticas del G20

16:45hs. Asamblea Popular Feminista Internacionalista frente a las políticas del G20

Lugar: Carpa del Foro Feminista contra el G20
Plaza Congreso. Av. Entre Ríos y Av. Rivadavia. CABA
Organiza: Foro Feminista contra el G20

Jueves 29/11- 20.00 a 23.00 hs
Festival: “Fiesta de los Pueblos”.
Sudor Marika
Kumbia Queers
Arbolito
Daniel Devita
Lugar: Escenario en Plaza Congreso. Av. Entre Ríos y Av. Rivadavia. CABA

Viernes 30/11
Jornada Nacional 30N
Marcha (lugar a confirmar)

¿Qué tiene que ver el comercio internacional con las mujeres?

Por Graciela Rodríguez* para Nodal

Ver nota original

Ver dossier completo de Nodal sobre TLC

La globalización económica, acelerada desde los años 80 del siglo pasado, que promovió profundas modificaciones en el modelo económico, también significó el advenimiento de una nueva fase del capitalismo hegemónico. En esa etapa, el papel del comercio de productos ha sido fundamental para esa acumulación capitalista y su expansión en los diversos territories, como también la liberalización de los flujos de capital, en la llamada globalización financiera, que está profundizando la concentración de las riquezas y la desigualdad entre naciones y al interior de las mismas.

El papel del comercio internacional como motor del desarrollo fue fuertemente promovido en las últimas décadas, a pesar de que simultáneamente y desde el inicio se reconociera que la liberalización comercial produciría “perdedores” además de “ganadores”. Dentro de esta perspectiva, justamente por su condición desigual en las sociedades, las mujeres, en particular las pobres, enfrentaron con mayores dificultades los procesos de globalización y de liberalización económica y por eso en muchos países se cuentan entre los principales “perdedores”.

La participación creciente de la mano de obra femenina en la fabricación de productos destinados a la exportación es una constatación en la producción globalizada. Ya en 1981 Elson y Pearson mencionaban el aumento del trabajo femenino en las “fábricas del mercado mundial”2, basado en la presencia de mujeres contratadas por muy bajos salarios y en condiciones precarias, apoyando la tesis de que “la producción para la exportación en los países en desarrollo se produce en tándem con la feminización del trabajo remunerado”.3

Por otra parte, si estas políticas de liberalización fueran potencialmente benéficas para crear oportunidades de empleos para las mujeres, podemos preguntarnos si “el papel reproductivo de las mujeres y las desigualdades de género las impide de acceder a estos beneficios, si al mismo tiempo cargan con la responsabilidad del hogar”.4

Parece fundamental entonces reflexionar sobre cómo interactúan las políticas macroeconómicas con la inserción femenina en el mercado de trabajo remunerado y posteriormente analizar las tareas del cuidado de las personas en sus hogares y la valorización del trabajo reproductivo no remunerado de las mujeres para el mantenimiento de la vida y de la fuerza de trabajo.

Las desigualdades de género en los mercados de trabajo atraen las inversiones

Los acuerdos de liberalización de las inversiones han otorgado grandes facilidades de instalación a las empresas transnacionales sin la contrapartida de los llamados “requisitos de desempeño” exigidos tradicionalmente a los capitales inversionistas. La flexibilización de las leyes y estándares laborales con el objetivo de atraer inversiones extranjeras, ha permitido reducir los costos de la mano de obra, y facilitado el avance de la precariedad y las malas condiciones de trabajo en la economía globalizada. Al mismo tiempo, la capacidad de los Estados para controlar esas condiciones laborales ha sido reducida por años de políticas de ajuste estructural en complicidad con las empresas que se han instalado en los países periféricos.

“En este contexto, una de las ventajas comparativas ofrecidas a los inversionistas extranjeros por diversos gobiernos de los países en desarrollo ha sido la disponibilización de contingentes de mano de obra barata, especialmente de mujeres, para la instalación de capitales en las “zonas francas” exportadoras o en las fábricas de ensamblaje de productos – las llamadas “maquilas” – que han sido la forma encontrada para aunar los intereses de muchos gobiernos y de gran número de corporaciones transnacionales”.5 Y esto sumandose a violentos procesos de desagregación social y desvirtuación de las culturas locales, acarreando graves problemas sociales. El caso de las maquilas en México y sus impactos sobre las mujeres y la explosión del feminicidio, allí denunciado desde los años 2000, se ha tornado el ejemplo más elocuente y trágico de los efectos sociales de la liberalización comercial sobre las mujeres. También ha sido posible analizar las transformaciones en los valores salariales, deprimiendo la tasa salarial de la región o país, influenciando así el propio deterioro de los salarios masculinos y del conjunto de trabajadores y trabajadoras.

Así, estas modalidades se han transformado en formas predominantes de la organización productiva para utilización de la mano de obra femenina en diversos sectores y países de América del Sur (en Colombia en la producción de flores, en Chile en la agroindustria de exportación de frutas y pescado, en la producción de electro-electrónicos en la Zona Franca de Manaus en Brasil, etc.), en América Central (México, Honduras, El Salvador, entre otros en las factorías de ensamblaje textil especialmente) al igual que en el Caribe.

De este modo, la vigencia y extensión de esas formas de contratación de la fuerza de trabajo femenina permiten afirmar la funcionalidad de las desigualdades de género para las inversiones. De hecho, “hemos visto que en innumerables ocasiones las inversiones no sólo se aprovechan de las desigualdades de género existentes como muchas veces parecen inclusive sentirse atraídas por ellas”.6 De esta manera, las inversiones realizadas por las grandes empresas transnacionales, especialmente en los sectores manufactureros, han profundizado las desigualdades de género en diversos países y regiones, asentando en ellas parte substancial de sus ganancias.

Concluyendo…

“Muchas de las transformaciones del mundo en turbulencia afectan las condiciones de vida en nuestra región, agudizando aún más la desigualdad social que tristemente lidera América Latina en la escena global. Y exacerba la matriz patriarcal que con complicidad del gobierno y la justicia se desquita con violencia sobre el cuerpo y la vida de las mujeres. Pero también han promovido la reacción y protesta de amplios sectores de población en los que ganan protagonismo las mujeres a través de la lucha y la resistencia que se expresa en las calles y en los conflictos sociales”.7

Incorporar el análisis de género ha dejado de ser un aspecto secundario o complementario de cualquier pensamiento libertario, y por el contrario se ha transformado en elemento estructurante de la crítica al modelo neoliberal, con sus métodos de ajuste y liberalización comercial que encubren su esencia patriarcal.

Notas:

2 Elson, D y R. Pearson – The subordination of Women and the Internationalization of Factory Production”. 1981.

3 Cagatay, N. “Género, Pobreza y Comercio”. Departamento de Economía. Universidad de Utah. 2001. Mimeo.

4 Sanchis, N; Baracat, V; y Jimenez, MC: “El comercio Internacional en la agenda de las mujeres. La incidencia política en los acuerdos comerciales en América Latina“. IGTN. Buenos Aires. 2004.

5 Rodríguez, Graciela – “Género, comercio internacional y desarrollo: una relación conflictiva”. Nueva Sociedad. Buenos Aires. 2009.

6 Rodríguez, G. “Estrategias de las Mujeres para la OMC”. Instituto EQUIT / IGTN – International Gender and Trade Network. Brasil. 2003.

7 Sanchís Norma. “Mundo en convulsión. Turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista”. Mimeo. Buenos Aires. 2018.

* Miembro de la Red de Género y Comercio, del Instituto EQUIT y de AMB – Articulação de Mulheres Brasileiras e da REBRIP – Rede Brasileira pela Integração dos Povos, Brasil.

Seminario Internacional: Mundo en convulsión

Turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista.

Buenos Aires, 26 y 27 de noviembre, 2018. Centro Cultural de la Cooperación.

En el marco del Foro Feminista y la Asamblea contra el G20, la Red de Género y Comercio organiza el “Seminario Internacional: Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista.”

El seminario se presenta como un espacio de debate sobre temas acuciantes de la realidad actual que plantea el capitalismo financiero. Contará con la presencia de referentes feministas y nacionales e internacionales de distintas organizaciones, para intercambiar y enriquecer el debate. Será presencial, en el Centro Cultural de la Cooperación.

Algunas de ellas son: Mónica Vargas, Trans National Institute, Coordinadora de la Campaña contra las corporaciones transnacionales; Verónica Serafini, economista feminista, Paraguay; Sandra Quintela, Jubileo Sur, Brasil; Mariama Williams, Lana de Holanda, Ana Falú, Red Mujer y Hábitat, Argentina; Estela Díaz, CTA, Argentina; Mónica Peralta Ramos, especialista en economía financiera; Luci Cavallero y María Pía López, Ni Una Menos Argentina.

Por la Red de Género y Comercio: Graciela Rodríguez (Brasil), Alma Espino (Uruguay), Norma Sanchís (Argentina), entre otras.

Ver programa del Seminario

Lunes 26/11 de 15.30 a 20 hs. Sala González Tuñón

Martes 27/11 de 9.30 a 14.30 hs. Sala Jacobo Laks.

Centro Cultural de la Cooperación. Av. Corrientes 1543, Ciudad de Buenos Aires.

 

Este mundo ya es otro

Silvia Federici presentó en Argentina un nuevo libro de crítica feminista al capitalismo. También quiso conocer de cerca las luchas feministas. Lo cuenta Verónica Gago, para La Haine y Página 12.

Por Verónica Gago

 

Silvia Federici, la célebre autora de El Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, acaba de editar aquí ‘El patriarcado del salario’ (Tinta Limón) y vino tanto a ponerle el cuerpo a ese nuevo libro de crítica feminista al capitalismo como a entretejerse en las luchas de las que se siente parte y que son pura potencia en nuestro territorio.

Se reunió con la Intersindical feminista, recorrió la villa 21-24 acompañada de miles que se habían preparado leyendo sus textos, estará esta misma tarde de viernes compartiendo una asamblea Ni Una Menos en la CTEP. Incansable y generosa, seguida por multitudes que dan cuenta de la sed por hacer más compleja la lucha cotidiana, Federici explica como pocas esa frase que le pertenece y que resignifica en cada experiencia que comparte: “Eso que llaman amor es trabajo no pago”. Y por eso revolución será la que tire de una vez las paredes de la casa donde cada una está aislada.

Silvia Federici es la “bruja mayor” y está de visita en Argentina. Así se la presentó el martes pasado en la mesa de la Intersindical Feminista, donde más de cincuenta dirigentes se reunieron en la Federación Gráfica Bonaerense, en la mítica sede de la Avenida Paseo Colón. Viviana Benítez, anfitriona, y Natalia Fontana (Aeronavegantes-CGT) estuvieron a cargo de abrir la conversación que se inició con la narración de los paros de mujeres, lesbianas, trans y travestis: desde octubre de 2016 a los 8 de marzo de 2017 y 2018; cómo se logró la conformación de esta confluencia transversal a las cinco centrales de trabajadorxs; la oposición conjunta a la reforma laboral que, encubierta con lenguaje de género, fue propuesta por el gobierno justamente el 9 de marzo último. Y siguió el enhebrado de consignas: #NosotrasParamos, #NiUnaTrabajadoraMenos y #NoEnNuestroNombre, también como mojones de una historia compartida, de una riqueza organizativa. Más aún: lo que se abrió como debate es de qué manera esta intersindical implica una nueva manera de pensar el sindicalismo, de discutir internamente, de sostener alianzas, de acumular fuerza.

Le dicen amor, pero es trabajo no pago

Silvia Federici subrayó que es una experiencia inédita y retomó la consigna #TrabajadorasSomosTodas: dijo que le fascina porque “crea un terreno común” y “rompe la división” histórica entre trabajo doméstico y trabajo extra-doméstico. Desobedece así, dijo, a la “subordinación sistemática del trabajo de las mujeres, tanto del trabajo doméstico no pago como del extradoméstico pagado de forma siempre más baja”. “Además trabajadoras somos todas porque nosotras hemos producido a la clase obrera y lo seguimos haciendo con nuestro trabajo: criamos a la fuerza de trabajo. Pero la violencia que necesita el capital exige que se nos desconozca, que se nos invisibilice. ¿Por qué si el trabajo de reproducción que permite la vida es tan importante es invisibilizado? ¡Justamente por eso: porque es tan importante! Si ese trabajo de cocinar, hacer compras, cuidar, limpiar, criar, debiera pagarse, no habría beneficio para el capital”, dijo Federici ampliando esa frase que se ha difundido en grafittis y hashtags: “Le dicen amor, pero es trabajo no pago”.

#TrabajadorasSomosTodas saca de la invisibilidad ese trabajo gratuito y obligatorio, nos reconoce a todas como productoras de valor y a la vez permite denunciar la jerarquía que impone su desconocimiento sistemático. Esa división sexual del trabajo es forzosa: es lo único que permite que haya una acumulación de capital a costa del sometimiento del trabajo reproductivo realizado especialmente por mujeres y sujetos feminizados. Federici lo describió en imágenes, como un saber en el cuerpo de cada una: “Cualquiera de ustedes sabe que cómo llegan a trabajar depende mucho de cómo logran arreglar quién cuide a sus hijxs, cuándo pudieron o no hacer las compras, dejar la comida preparada, quién va ir a buscarlxs a la escuela y así un montón de tareas más, y cualquiera de ustedes sabe que cuando ‘vuelven’ del trabajo, el trabajo continúa dentro de la casa. Ustedes tienen ese saber y por eso son las indicadas para romper la ‘sectorialización’ del trabajo que recorta el sindicato entre trabajadoras y no trabajadoras. Necesitamos organizaciones sindicales que se hagan cargo de la reproducción de la vida en general”.

Federici historizó la función de los sindicatos: dijo que siempre se los quiso oponer a la casa y a la comunidad o al barrio, confinando así cuál era el único trabajo “reconocido”. Vinculó de este modo el concepto de “patriarcado del salario” (título del libro que vino a presentar, recién editado por Tinta Limón y motivo de esta gira con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo) al trabajo sindicalizado. “Las feministas hemos estudiado y comprendido, haciendo una revolución teórico-política que el salario es sobre todo una herramienta política, que construye jerarquías entre quienes cobran y quienes no cobran salario. Como herramienta de producción de desigualdad, ha servido para que los hombres se conviertan en los patrones dentro de las casas. El salario, al reconocer sólo una parte del trabajo, invisibiliza todo un mundo fundamental de tareas, que son imprescindibles para la reproducción del capital”.

Carolina Brandariz (Secretaria de géneros de UTE-CTERA, Sindicato de Trabajadorxs de la Educación) subrayó el “aggiornamiento neoliberal” bajo el lenguaje de género como una preocupación que se está combatiendo en el plano de políticas públicas y en particular la situación de las escuelas y lxs docentes. Federici varias veces remarcó la importancia de las luchas alrededor de la escuela: dijo que es un “sector estratégico porque son un punto de unión entre el mundo del salario y el mundo del hogar”. Silvia León (secretaria de género de la CTA-Autónoma, Central de Trabajadorxs Argentinxs) señaló el avance de que los feminismos se crucen con las luchas del movimiento obrero, y hablar del movimiento obrero desde la lucha feminista. Las cifras que lanzó la autora italiana también explican su entusiasmo con esta intersección sindical: “En EEUU hoy sólo el 9% de lxs trabajadores están sindicalizadxs. Se presume que para 2050 no habrá más sindicatos. Sin embargo, hoy los sindicatos están siendo revitalizados por trabajadorxs migrantes”.

La hora se pasaba veloz, pero Federici dijo que no tenía apuro y volvió a responder con preguntas: “La cuestión es qué hacer cuando salimos a trabajar fuera de la casa, es decir: ¿cómo salimos con más poder? Esto implica tanto cambiar el valor del trabajo doméstico como conseguir recursos para salir de la casa y también poder valorizar el trabajo extradoméstico que hacemos las mujeres, porque siempre se nos paga menos”. Se refería así también a algunas de las cuestiones que ella y otras militantes feministas lanzaron en los años 70 con la campaña por el salario doméstico. Se trató de una iniciativa que empezó en EEUU pero que rápidamente se volvió internacional. “En ese entonces, igual que ahora, denunciamos que la violencia doméstica se naturaliza porque es parte del disciplinamiento del trabajo doméstico”. Ahora, además, “frente a la pérdida de poder de los varones en el ámbito laboral y sobre todo al mayor deseo de autonomía de las mujeres, agregó, recrudece su violencia en los hogares”.

 Por entonces, se multiplicaron las discusiones que a Federici le resuenan con otras que se dan hoy. Por ejemplo: “nuestra preocupación era destruir la división entre las mujeres trabajadoras y las ‘otras’? ¿Quiénes eran las otras? Por entonces eran las mujeres afrodescendientes que cobraban subsidios y que por eso no eran consideradas ‘trabajadoras’, y aun más: se quería decir que lxs trabajadorxs ‘financiaban’ los subsidios de la población que ‘no trabajaba’”. Además de sonarnos a todas como un argumento actual que se escucha aquí también, queda claro así lo que señalaba antes: de qué modo el salario funciona como una herramienta de jerarquía y exclusión y como, en general, esa jerarquía opera de modo racista y clasista.

Magdalena Roggi (integrante de la Secretaría de la Mujer y la Diversidad de CTEP, Confederación de Trabajadorxs de la Economía Popular) contó la importancia decisiva de las trabajadoras de la economía popular en el entramado y la organización de los paros feministas y también del debate sobre la conversión de los subsidios en “salario social” y la propia inclusión de la CTEP como herramienta gremial en articulaciones sindicales formales. De modo preciso relató el tipo de tareas que las mujeres realizan en los territorios “inventando modos de trabajo” y su relación histórica con las luchas piqueteras. Belén Sotelo, en representación de docentes universitarixs, hizo hincapié en el carácter internacionalista del movimiento. En relación a eso, Federici apuntó al internacionalismo “como dimensión estratégica del feminismo” y que ahora esa dinámica, insistió, está dada por las huelgas feministas y por las trabajadoras migrantes. “Ambos son los elementos más dinámicos de internacionalización de las luchas, por eso también son los más atacados y criminalizados”.

Las intervenciones se sucedían: Gabriela Reartes, del sindicato de mujeres rurales, contó las condiciones durísimas de trabajo en la cosecha de tabaco en el norte del país; Evangelina Ortiz de Dragado y Balizamiento, habló del prejuicio en el mar de que suban mujeres a los barcos y que el “chiste” es que deben dormir con un cuchillo debajo de la almohada; Patricia Rodríguez, del sindicato de Maestranza contó las violaciones a las trabajadoras en espacios de trabajo; Ana Lemos, del sindicato de ladrilleros detalló la escasa composición de mujeres en el gremio y la lucha que están llevando adelante para cambiar esta situación. También se narraron victorias recientes: María Laura Da Silva (Sipreba) levantó aplausos al mencionar la reincorporación de lxs trabajadorxs de la agencia pública de noticias Télam. Estaban también trabajadoras de la salud, docentes privados, judiciales y bancarias.

Clarisa Gambera (secretaria de Género electa en la CTAA Capital) puso un punto de debate al contar cómo “la desobediencia tiene costos dentro del sindicato”, ya que la dinámica de fuerza feminista tensiona espacios históricamente marcados por su verticalidad y liderazgo machista: “Hoy hay muchos varones que festejan nuestras luchas e inmediatamente nos dicen qué tenemos que hacer; nosotras construimos poder y salimos de la soledad en la que muchas estábamos dentro de los sindicatos, por eso sabemos de lo estratégico de esta alianza entre feminismo y sindicalismo, no la vamos a dejar de lado”.

Federici retomó muchas de estas problemáticas. Se detuvo especialmente en la cuestión de la “autonomía organizativa”, para aclarar por qué autonomía no es lo mismo que separatismo ni fragmentación. “Hay que distinguir entre un llamado a la unidad que es artificial porque encubre relaciones de poder y por tanto consagra jerarquías, respecto de la unidad como horizonte que se puede articular desde las autonomías organizativas pero que no desconoce una realidad que está jerárquicamente establecida”, subrayó. Luego contó lo que significó en los años 70 la ruptura dentro de grupos mixtos, lo cual permitió una explosión de creatividad del feminismo, de sus modos de luchar y pensar la transformación de cada espacio de la vida: “Fue una experiencia riquísima, porque entre nosotras no teníamos ya miedo de que nos ridiculicen por decir alguna cosa, no nos daba culpa no saber tal otra, y a la vez empezamos a politizar toda una red de cuestiones que se decían ‘privadas’ pero que no son privadas porque todo el mundo opina qué hacer sobre ellas: desde amamantar al sexo, desde la menstruación a la crianza”. La cuestión vuelve a insistir una y otra vez: ¿cómo se construye fuerza dentro y fuera del sindicato pero una y otra se conectan rompiendo jerarquías?

Sostener las luchas

Por la tarde noche del mismo martes, nos vamos a Flores. Se presenta su libro junto a la filósofa y activista mexicana Raquel Gutiérrez Aguilar. La escena emociona: un escenario callejero desbordado de gente a lo ancho y a lo largo, una feria feminista de libros y revistas, una feria popular de artesanías y comidas, la luna llena que compite y gana contra los faroles que alumbran el pavimento. “Acá no hay solo palabras, dice Federici. Acá hay una trama, y eso es porque hay un movimiento”, dice mientras nos adentramos en la marea de gente que no para de acercársele con regalos, plantas, libros, pidiendo una foto, un autógrafo, una entrevista.

La pregunta que enmarca el encuentro es enorme y cuelga sobre las paredes de la escuela de oficios CFP24: ¿Qué significa estar creando otro mundo? Su charla va al punto-pregunta varias veces: “Estamos pensando cómo cambiar el mundo pero ya lo estamos cambiando. Lo importante es ‘desmitificar’ una cierta idea de política. En nuestras luchas, construimos otro poder y redefinimos qué es política. Y sobre todo entendimos algo fundamental: que lo político pasa por la cocina y por la cama. Una perspectiva feminista es una mirada que cambia la totalidad de la sociedad. No puede cambiar sólo una parte”. Habla de la insurrección feminista en marcha, de la importancia de cómo ha circulado lo que pasa en particular en Argentina y más en general en América Latina a otras latitudes. “Es importante pensar cómo se reproducen estas luchas, cuáles son las tramas que las sostienen, también ahora cuando se ve claro el tipo de ofensiva, cuando se las quiere aislar. Desde el feminismo hay una clave que consiste en que sabemos dar continuidad a la lucha no sólo cuando es callejera, sino en cada lugar que habitamos. Por eso decimos también que en general empieza contra los hombres de nuestras familias que son los primeros que nos controlan”.

Federici una vez más apunta a los enemigos: “vemos muy claro quiénes quieren domesticar la agenda feminista. Hay un feminismo institucional que ha usado nuestra agenda para integrar precarizadamente a las mujeres a la máquina de trabajo de la economía global. Y luego está la Iglesia: yo me pregunto cuándo el Vaticano se va a responsabilizar de todas las mujeres y herejes que persiguió y quemó. Hoy la iglesia está perdiendo su autoridad moral porque la pedofilia es un escándalo global que no puede ocultar. Además de sus negocios con las farmaceúticas: ganan con los anticonceptivos y se oponen al aborto”.

Las preguntas fueron muchísimas: desde que profundice su noción de trabajo sexual –al que reconoce como tal– al papel de los varones en las luchas; del derecho al aborto al eco-feminismo. Silvia, como en cada actividad, porta su pañuelo verde. Ahora se agrega el pañuelo magenta que dice #NiUnaMigranteMenos que le regalan las compañeras. En el camino de vuelta pregunta si hay canciones del movimiento, y se pone a cantar en italiano las que cuenta que inventaron ellas.

 El recorrido de la mano de las brujas

El miércoles llueve y de a ratos para. Hay un recorrido minuciosamente organizado por la villa 21-24 y Zavaleta y luego una asamblea armada por la red de organizaciones del barrio (la que se conformó para preparar el paro este último 8M) y el colectivo NiUnaMenos. La red ha tenido varios encuentros de discusión del libro de Federici y se ha armado a la vez el mapa de los puntos del barrio a destacar y un mapa de conceptos, todo entremezclado: qué se piensa desde el barrio. Nos metemos todes por los pasillos inundados, saltando charcos. Llegamos al primer lugar: es la casa de Gilda Cañete, militante de la Corriente Villera Independiente, muerta por caer electrocutada mientras sacaba agua en esos mismos pasillos, después de una lluvia hace unos meses. La emoción y las lágrimas de todas sus compañeras contando quién era, su entusiasmo en las asambleas previas al paro, su inventiva en la idea de “entregar cruda” la comida como fórmula de huelga para las trabajadoras de los comedores, sus siete hijxs. Federici escucha, se conmueve, hay abrazos y el megáfono, a manos de Natalia Molina, de la misma organización, vuelve a decirnos hacia dónde vamos. Luego nos adentramos al corazón-territorio hecho en cerámica que en una pared recuerda el femicidio de Mica Gaona.

Se habla de los femicidios del barrio, de las promotoras de género, de cómo hay una red que acompaña y a la vez de que no dejan de sucederse todo tipo de violencias en noviazgos, familias, ex parejas. Paramos en la “posta” de las trabajadoras: auto-construcción, cuidadoras comunitarias, “viales” que cortan el tránsito cuando les niñes salen de la escuela y producen ‘otra seguridad’, recolectoras de basura, enfermeras. Compañeras del Frente Popular Darío Santillán cuentan cuántas horas trabajan, cómo las guarderías autogestivas les permiten a la vez trabajar e ir a la lucha.

Marta Baez (CVI) cuenta que después de 53 días de huelga de hambre consiguieron ambulancia propia para el barrio. A la villa no entra la ambulancia ni entra la recolección de basura. “Si no fuera por nosotras, nos moriríamos aun más cuando nos pasa algo y antes nos morimos tapados de basura”, comenta otra de las recolectoras. Mientras volvemos a los pasillos, se escucha a Vladimir, el hijo de una compañera, decir que estamos luchando en un laberinto. Acusa al laberinto del cansancio y, a la vez, convierte los intrincados pasillos que estrecha la sobreocupación en un lugar mítico, del que hay que encontrar la salida.

El final del recorrido es en la plaza, ahí donde antes del 8 de agosto (o de Aborto, día de la gigantesca manifestación) se hizo el pañuelazo, y Karen Torres, de Orillerxs, lee el documento que escribieron cuando fueron al Congreso de la Nación a decir “las villeras abortamos”. La frase hoy se estampa en serigrafía, en remeras que también le regalan a la bruja mayor. Llueve de a ratos. En el cielo y en los rostros. Seguimos saltando charcos hasta que llegamos a la asamblea. Silvia vuelve a escuchar a cada una.

Dice que le emociona y le da envidia una producción de lo común en condiciones tan difíciles. Qué cómo hacemos para seguir en contacto. “Todo esto es mucha fuerza junta, es inspirador y es una fuente de coraje”. Sigue la conversación y estalla la música de las más jóvenes, que rapean contra el patriarcado. Y Federici, que presta mucha atención a los cantos y en especial al que se entonó al final como despedida, dice que este feminismo va a vencer porque ya está venciendo.

Página 12 / La Haine

Texto completo en: https://www.lahaine.org/bF9v

Brasil: el poder político de las mujeres

#EleNao. Un deseo solidario que rompe el miedo.

Por Graciela Rodríguez

Leer nota de Latfem

Fotos: Portal Catarinas y RedLAC

Las fake news quisieron instalar que la marcha feminista por #EleNao había tenido un efecto contraproducente. Pero en Brasil se engendra una nueva forma del “hacer político” desde las redes sociales a las calles, las mujeres se muestran como una fuerza horizontal, como un deseo solidario, con despudor y alegría que contagia: una forma que rompe el miedo. Una opinión de Graciela Rodríguez, desde Brasil. **

Lo que vimos en las manifestaciones de mujeres en septiembre y octubre en las calles de Brasil es una nueva forma de poder político. El cuerpo de las mujeres enfrentando el miedo que las élites quieren imponer a las sociedades, y diciendo que no queremos ser tuteladas, invisibilizadas, amenazadas y asesinadas. Una nueva forma de construcción de democracia en las calles, a pesar de las vetustas instituciones políticas donde las mujeres no superan el 10% de presencia en los parlamentos corrompidos por el poder patriarcal, deslegitimados por prácticas corruptas y de una política que solo se legitima como expresión de la jerarquía de dominación.

Pero ¿por qué no tenemos miedo? Porque conseguimos la incorporación sensible de los cuerpos cuando se saben acompañados en el espacio común, el “acuerpamiento” del cual hablan las compañeras latinas cuando salen a las calles. Lo común, una práctica y construcción antigua de las mujeres, desde antes de las brujas, que viene de la experiencia comunitaria, amasada junto con los cantos colectivos de las trabajadoras, pero aun latente en los modos de vida de las “quebradoras” de coco babazú y otras en Brasil. Y las mujeres podemos hacerlo porque, recuperando nuestra memoria arcaica, no precisamos reproducir la pertenencia a cualquier institucionalidad de la guerra y la violencia.

Aquí está engendrándose una nueva forma del “hacer político”; desde las redes sociales a las calles las mujeres nos mostramos como una fuerza horizontal, como un deseo solidario para con la sociedad, con total despudor en la exhibición de las diversidades, y con alegría contagiante: una forma que rompe el miedo.

Por eso se quiso hacer creer que la marcha feminista de #EleNao del 29 de septiembre había tenido un efecto contraproducente a sus propósitos y favorable a Bolsonaro en las elecciones del 7 de octubre. En realidad, esa fue una más de las fake news propaladas por los sectores del bolsonarismo. Muy por el contrario, la salida a la calle de miles de mujeres ayudó a la candidatura de Haddad a llegar al balotaje. La consultora IBOPE confirmó en una medición el significativo caudal de votos a favor de este candidato aportado por ese segmento del padrón femenino.

La presencia de miles de mujeres en las calles de las ciudades del país, exhibiendo el rechazo de la sociedad al fascismo, fue una forma de un hacer político desbordante de los canales institucionales, de las maneras enyesadas del disciplinamiento que hace siglos nos imponen. El fascismo como la expresión más acabada del individualismo, de la negación del otro como diferencia, del rebajamiento e invisibilización de lo diverso, de la naturalización de la violencia contra las mujeres, de domesticación de los cuerpos de las mujeres, de los negros y negras, de la diversidad sexual, de los y las inmigrantes, y de los empobrecidos por un poder económico patriarcal cada vez más concentrador de las riquezas producidas por toda la sociedad.

Pero el fascismo también es el resultado de la sofisticación, cada día mayor, de las formas de control de la sociedad y del territorio, y la modulación de las subjetividades, a partir de las “religiones de mercado”, del consumo, del sentido común de la moral, del sentido común de la doble moral, del manejo de las voluntades y deseos más íntimos, de exploración de corazones y mentes…Por eso las mujeres, a partir de un largo proceso de liberación que ya dura varios siglos, estamos enfrentando el fascismo con formas no violentas de expresión, de valorización de las diversidades, de respeto a los cuerpos y sus sexualidades, de insumisión a los padrones estéticos, de cuidado con la vida cotidiana, o sea simplemente, de percibir al otro.

Nosotras, que desde el feminismo hemos sido capaces de construir más allá de los territorios domésticos de valorización del trabajo invisible de las mujeres, de denunciar y combatir – hermanadas – las violencias que sufrimos en el cotidiano, que salimos a construir la igualdad en el vasto campo del trabajo y de los estudios, que estamos haciendo la revolución más triunfante del último siglo, ahora tomamos las calles para enfrentar el fascismo por su raíz de odio y dominación patriarcal, racista y de clase. Y lo hacemos a partir de la práctica de politización feminista, de las huelgas internacionales que impulsamos los últimos 8 de marzo, que abren nuevos entendimientos sobre el concepto del trabajo, a partir del derecho a la propia elección para nuestras sexualidades, de nuestra libertad para tener o no tener hijos, de vivir la maternidad como un acto político y de composición de afectos y relaciones, de caminar hacia una división sexual del trabajo igualitario, de la fuerza del actuar colectivo en las calles que tomamos, y que ahora ya no queremos abandonar; del deseo, en fin, de construir un mundo de iguales y amorosamente diverses…

Expresamos lo político reinventado, descolonizado, libertado en su potencia de expresión del deseo de igualdad, solidaridad y paz. Frente a la pulsión de muerte, y a la espectacularización de la violencia que exacerba el fascismo, oponemos esa potencia que surge de la necesidad de inventar otras prácticas, otros saberes y otros mundos. Y así continuaremos a enfrentar el fascismo, que crece no solo en las Américas sino en todo el mundo.

Crear diálogos, vínculos, argumentaciones politizando la vida en su sentido social, cooperativo y amoroso, es la forma de huir de las ansiedades, angustias y del sufrimiento psíquico al que nos condena el frenesí capitalista. El movimiento de las mujeres hace visible la “pedagogía de la crueldad”, como dice Rita Segato, que impone el fascismo, exponiendo los cuerpos en lucha como un modo de vida sin miedo. Y eso es lo sensible, que toca las emociones y que tanto incomoda al poder, porque va directo al cuerpo y al alma del ser.

Nuestras prácticas, nuestras ropas, consignas, colores, danzas y nuestra alegría pintan el aire de forma diferente para desafiar el odio, y para permitir reapropiarnos de las sensibilidades.

Como dice el filósofo Franco Berardi, “la felicidad es subversiva cuando ella deviene colectiva”: así, por estos días, en muchas ciudades de Brasil y del mundo, somos subversivamente felices

 

*Graciela Rodríguez es argentina y vive en Brasil desde hace 40 años. Desde el Instituto Eqüit y la Red de Género y Comercio, se ha dedicado a la investigación de la situación económica y laboral de las mujeres y cómo son afectadas por las políticas neoliberales y los tratados de libre comercio.

**Este artículo fue publicado en «LATFEM. Periodismo Feminista».

 

33° Encuentro Plurinacional de Mujeres

La Red de Género y Comercio en Trelew

Por Mariana Iturriza

Foto de portada: Majo Malvares

El 33° Encuentro Plurinacional de Mujeres comenzó con un acto multitudinario en el Autódromo de Trelew. ¿Casualidad? ¿Broma del destino? justo frente a la entrada, sobre la ruta, el único cartel visible era uno enorme que publicitaba las Viñas de Balbo. Seguramente la mayoría de las presentes no supieran que esa exitosa empresa pertenece a Susana Balbo, quien renunció este año a su banca de diputada de Cambiemos para dedicarse a ejercer la presidencia del Women 20 / Mujeres 20, cargo para el que fue designada por el mismo presidente Macri.

El W20 es un grupo de afinidad que hace las recomendaciones en materia de género al G20. Mientras sesionaba en el CCK de Buenos Aires el 1 y 2 de octubre, desde el Foro Feminista contra el G20, mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales le dijeron ¡No en nuestro nombre!.

La Red de Género y Comercio estuvo en Trelew con el Foro Feminista y participó de diversas actividades en las que transmitió su mensaje contra el G20. Y fue parte de un todo, porque sin duda todas las reivindicaciones que tuvieron lugar en el 33° ENM tienen su origen en las políticas de despojo y saqueo de los pueblos que llevan adelante los gobiernos del G20: lxs presxs políticxs, los pueblos originarios y su defensa del territorio, el avance de la megaminería, los cultivos extensivos y los agroquímicos, la precarización laboral de las mujeres y disidencias sexuales, la trata de personas, el retiro del Estado de la protección social, la educación para beneficio de las corporaciones, el acceso al aborto legal, seguro y gratuito, el endeudamiento, el avance del neoliberalismo en toda Latinoamérica y del fascismo en Brasil… y un largo etcétera.

El domingo a las 15 hs el centro de la Plaza Centenario se convirtió en una radio-anfiteatro. Lisa Buhl fue la conductora de este programa sobre el G20, el W20 y sus consecuencias para nuestros pueblos.

“Estamos preparándonos para organizar el Foro Feminista para fines de noviembre, cuando los presidentes de los países del G20 estarán en Buenos Aires -dijo Graciela Rodríguez, de la RGC-. ¿Por qué estos sinvergüenzas deciden hacer esta reunión en Argentina? Porque es importante doblegar a los movimientos sociales de América Latina. Sin lugar a dudas en los últimos años hemos mostrado que estamos enfrentando con toda garra al modelo neoliberal, salvaje, brutal que nos están imponiendo. Y el movimiento feminista en particular. Saben que el movimiento feminista es un movimiento rebelde, es un movimiento cuestionador del modelo neoliberal, pero no solo como modelo económico; es un movimiento cuestionador del sistema desde la base, desde la división sexual del trabajo que legitima todas las violencias y también las violencias económicas, financieras de este modelo. Ellos saben que el movimiento feminista en la región está fuerte, poderoso y por eso tienen que venir a demostrar su fuerza, a militarizar la región, a justificar la militarización de la Argentina.”

Ximena Gómez, otra integrante, explicó que al Foro Feminista contra el G20 «lo componen un montón de organizaciones politicas, un arco muy amplio, con lo que caracteriza al movimiento feminista; con mucho esfuerzo y desde abajo, pensando también cómo estas políticas comerciales, del capitalismo financiero, impactan en nuestras vidas».

«Uno de los conceptos que más está flotando en el G20 y en los grupos que intentan influir sobre él es el de la inclusion laboral o el del desarrollo rural de las mujeres, -cuenta Mariana Paterlini-, que son conceptos que a primera vista nos pueden parecer muy interesantes pero está anclado en la base del sistema capitalista y las soluciones que nos porponen sin consultarnos nuestra opinión al respecto tienen que ver con el emprendedurismo, con los sistemas de crédito los micrcofinanciamientos que son sistemas que lo que hacen a los sesctores como los nuestros es sobrenedeudaronos a través de sistemas usureros de intereses y de deuda que, en todo caso nos llevan a posicionarnos en un lugar de mayor vulnerabilidad dentro de lo que es la pirámide laboral del sistema capitalista».

 

El B20 y el G20. ¿Quién hace recomendaciones a quién?

EL B20 DIO SUS RECOMENDACIONES AL G20

Cientos de CEOs de las empresas multinacionales más importantes del mundo llegaron a Buenos Aires la semana pasada para participar en la reunión del Business20 (Negocios o Empresas 20). El encuentro empresarial dio un guiño al rumbo de las políticas neoliberales del presidente argentino Mauricio Macri, modelo que se intenta profundizar en toda la región. Las recomendaciones de los empresarios a los gobiernos apuntaron a profundizar la entrega de soberanía nacional en manos de los organismos multilaterales de crédito y en beneficio de los grandes capitales financieros internacionales.

El B20 es el grupo de afinidad más antiguo del G20. Si se iba a invitar a la sociedad civil a opinar, primero los empresarios.

El B20 trabajó con tres ejes para hacer sus recomendaciones al G20: promover la igualdad de oportunidades y la inclusión, impulsar el crecimiento económico, y asegurar el uso sustentable de recursos y acciones en relación al cambio climático. Sería maravilloso si entre sus integrantes no estuvieran las multinacionales más grandes del mundo. Estamos hablando de Facebook, Google, Coca Cola, Walmart, Siemens, Shell, Santander Rio, BBVA, entre muchas otras corporaciones, que más que realizar recomendaciones, son realmente quienes deciden en gran parte los rumbos del G20. Otra gran farsa, como lo es el Women20 y sus intenciones de inclusión de la mujer.

La Confluencia Fuera G20-FMI, constituida hace alrededor de un mes, con la participación desde su inicio de la Red de Género y Comercio, dio a conocer una Declaración de rechazo a la reunión del B20 y llamó a la movilización para repudiar la Cumbre del G20 que reunirá en Buenos Aires, el 30 de noviembre y el 1º de diciembre próximos, a los jefes y jefas de gobierno de los 20 países e instituciones que integran el organismo multinacional.

Las mujeres “de” tienen su cumbre

Por Mariana Carbajal para Página12

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Juliana Awada inauguró la previa del W20

Con un panel sobre la “Invisibilidad de las mujeres rurales y su rol en el desarrollo”, que no incluye a ninguna mujer campesina como expositora y sí a una ejecutiva de Coca-Cola, abrirá hoy sus sesiones al público en el CCK la Cumbre de Mujeres 20 o W20, como se llama oficialmente por su sigla en inglés. La ausencia de mujeres que trabajan la tierra en un panel que habla sobre ellas es apenas una muestra de la agenda de este foro, que preside la empresaria bodeguera Susana Balbo, ex diputada de Cambiemos, y que tiene como objetivo emitir un breve comunicado con recomendaciones a los líderes del G20, que se reunirán en Buenos Aires en dos meses, en relación a una supuesta agenda de género sobre cuatro ejes: “la inclusión financiera, digital, laboral y el desarrollo rural como un vehículo hacia el empoderamiento económico”. El 55 por ciento sus panelistas pertenecen a trasnacionales, corporaciones empresarias o fundaciones relacionadas al mundo de los negocios. Para denunciar “la farsa” del W20, ayer comenzó un foro feminista en paralelo, bajo la consigna #NoEnNuestroNombre, y que abrió con una intervención artística con ollas vacías, frente al Congreso, para simbolizar que no hay inclusión posible de mujeres, lesbianas, bisexuales, no binarias, travestis y trans, en el marco de la desregulación y la liberalización que plantean el G20 y el FMI.

El W20 es uno de los foros de afinidad del G20. Lo debería presidir una referente independiente, del ámbito empresario o de las ONG pero no vinculada al Gobierno. Sin embargo, cuando Balbo fue designada por el presidente Mauricio Macri, era diputada nacional por el oficialismo; después renunció. Hay distintos grupos temáticos de afinidad al G20, sobre el mundo de los negocios, la sociedad civil, la juventud, la ciencia, entre otros ejes.

“Decimos que es una farsa porque la agenda del G20 nos precariza y nos endeuda. El W20 no nos representa”, señaló a PáginaI12 Flora Partenio, coordinadora de Relaciones del Trabajo de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) e integrante de la red de feministas DAWN. Durante la jornada de hoy, el Foro Feminista desarrollará tres conversatorios para proponer respuestas y alternativas a los programas del G20. Ayer, la locutora y periodista feminista Liliana Daunes leyó una manifiesta con el posicionamiento de este espacio internacional, abierto y horizontal, conformado por diversas organizaciones sociales y colectivos feministas. “Nos conjuramos contra el neoliberalismo de las empresarias del W20. Desafiamos la meritocracia y la idea de desarrollo del G20. Repudiamos su idea de inclusión a un mercado laboral a merced de las empresas transnacionales, la acumulación del capital y el poder financiero”, leyó Daunes.

También se escucharon las voces de mujeres de la Patagonia, que están enfrentando los desplazamientos de sus territorios, de trabajadoras de la salud, que dieron cuenta del ajuste que está afectando al área, y empleadas estatales de los distintos ministerios degradados a secretarías, que están padeciendo despidos y reducción de presupuesto. En la intervención artística con las ollas, se repartieron platos de plástico con consignas como “La farsa del W20. Feminismo no es capitalismo”, “Tu mujer emprendedora es una ajustadora” y “Las ollas se volvieron peligrosas. Ollas sí, ajuste no”. De fondo, una bandera enorme roja con letras blancas, decía: “Demasiado”.

Mientras tanto, en el CCK tenía lugar el primer día del W20, en cuya apertura estuvo la primera dama Juliana Awada. En las mesas ratonas de los salones, se ofrecían como lectura ejemplares de la revista Vogue. “El objetivo principal de W20 es supuestamente lograr el pleno desarrollo económico de las mujeres, todos enunciados que se concretizan en cuatro ejes básicos que son la inclusión laboral, la inclusión financiera, la inclusión digital y las mujeres rurales. Se han apropiado de un discurso feminista y progresista. Pero en el fondo sus propuestas son muy pobres y muy poco creíbles”, apuntó a este diario Norma Sanchís, de la Red de Género y Comercio, e integrante del Foro Feminista. “Están planteando como gran objetivo lograr que más mujeres participen en el mercado de trabajo, y para eso la receta es el emprendedurismo, como una salida individual, meritocrática, cuando en realidad, sabemos que la gran mayoría de los emprendimientos productivos van al fracaso. Se está planteando crear más empleo asalariado, pero es un empleo de muy baja calidad, en los márgenes del sistema, el empleo de plataformas digitales, tipo Glovo, tipo delivery hogareño o de alimentos”, agregó Sanchís.

La primera jornada del W20 fue cerrada: 65 delegadas de distintos países negociaron el texto del comunicado con las recomendaciones, que se entregará al presidente Macri mañana, al cierre de la cumbre. Las delegadas son elegidas por invitación, entre mujeres de negocios y referentes de la sociedad civil. De Argentina son 9, entre ellas, la empresaria Andrea Grobocopatel, Silvia Torre Carbonell, directora ejecutiva del Centro de Entrepeneurship, de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral (del Opus Dei), y Graciela Adam, directora de la Fundación Global, pero además, hay tres feministas, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional-Argentina, Mariela Belsky, la abogada Natalia Gherardi del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género y la radical y titular de FEIM, Mabel Bianco. Belsky, Gherardi y Bianco intentaban ayer incidir en el comunicado final para incorporar una perspectiva de derechos humanos, una agenda integral de políticas de cuidados, el compromiso de que se avalen las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo para erradicar la violencia machista en el ámbito laboral, que se nombre a la disidencia sexual y se incorporen los derechos sexuales y reproductivos, entre ellos la interrupción legal de embarazo, como compromisos del G20. Tarea difícil, en un contexto de discusión bastante alejado de las demandas del movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans de la Argentina. “Acepté ser delegada porque me parecía que valía la pena trabajar para incidir desde adentro, que el comunicado incluyera la voz de las mujeres del sur global. Visibilizar la informalidad laboral, la violencia en el empleo y la necesidad de incluir una agenda de cuidados universal como requisitos indispensables”, explicó Gherardi a PáginaI12.

El W20 se conformó en 2015, durante la presidencia turca del G20. A lo largo del día de hoy, están previstos distintos paneles en el CCK. Además del que invisibiliza a las mujeres campesinas, en otro, es un varón, Sebastián Cabello, director Regional de la GSMA para América Latina, una organización de operadores móviles y compañías relacionadas que promueve el uso de celulares (obvio), el encargado de explicarle a las mujeres sobre la importancia de la inclusión digital femenina. Y mañana, también otro varón, el sociólogo francés Ivan Jablonka, autor del libro “Laetitia o el fin de los hombres”, les hablará de la violencia machista y los femicidios. “Mansplaining”, en su mejor expresión. Se espera también una intervención de la reina Máxima, de Holanda, vía teleconferencia. El glamour de la realeza no podía estar ausente.

Conversatorios

Foro Feminista contra el G20

Las acciones contra el Women 20/ Mujeres 20 continúan el martes con feria de la economía popular feminista, conversatorios y cierre con tambores. Aquí el programa:

FORO FEMINISTA CONTRA EL G20

MARTES 2 DE OCTUBRE

13 hs.

PLAZA CONGRESO

Conversatorios:

13 hs: Cuerpo y territorio I: Las luchas por una vida digna

Coordina: Claudia Korol (Feministas de Abya Yala/ Pañuelos en Rebeldía)

Zulema Aguirre (Mujeres en Red de Villa Langostura y “El colectivo del Barrio” FPDSCN)

Paula Arraigada (La Nelly Omar La corriente / Mesa de Diversidad del PJ , Bs As)

Ana Falcón (Docente, artesana y productora. Frente rural La Campora)

Zulma Molloja (Unión de Trabajadores de la Tierra)

Natividad Obeso (AMUMRA / Asamblea no al G20)

Vanessa Villegas Vidal (Jóvenes al Frente Parque Esperanza / CISCSA)

 

15 hs: Cuerpo y territorio II: Discutiendo los ejes del W20 en la profundización neoliberal

Coordinan: Ximena Gómez (Democracia Socialista / Asamblea no al G20) y Paula Satta (DAWN / Asamblea no al G20)

Franchesca Mata (Mov. 2 de marzo. Bloque de trabajadorxs migrantes)

Natalia Molina (Movimiento Popular la Dignidad. CTEP)

Silvana Mochi (Integrante de ADA y deleg género junta interna ATE trabajo)

Gabriela Vestel (Asociación de abogadxs ”Nace un derecho”)

Gabi Nacht (Centro Cultural de la Cooperación)

 

17 hs: Violencia económica, ajuste y deuda

Coordina: Flora Partenio (DAWN / Asamblea no al G20)

Celeste Perosino (Antropóloga, ex subgerente DDHH del BCRA)

Melina Noya (Juntas y a la izquierda- MST)

Verónica Gago (Ni Una Menos)

Maga Gargarello (Campaña Nacional contra las Violencias hacia las Mujeres)

Patricia Laterra (Economía Feminista SEC / Asamblea no al G20)

Graciela Rodríguez (Red de Género y Comercio, Inst.Eqüit, AMB, Brasil / Asamblea no al G20)

 

«Exigir nuestra parte de placeres en el banquete de la vida”

Primera jornada de acción del Foro Feminista contra el G20

Fotos: Mariana Iturriza

Mientras en el CCK iniciaba su reunión cumbre el Women20 / Mujeres 20, las feministas nos reunimos en el Congreso para repudiar ese organismo, que se arroga la representación de las mujeres.
Los calderos, devenidos ollas, símbolo de resistencia en la Argentina y en toda Latinoamérica, estuvieron en el centro de la escena. Platos de cartón con leyendas alusivas: «Las ollas se volvieron peligrosas», «Tu mujer emprendedora es ajustadora», «ollas sí, ajuste no», fueron repartidos a las personas que pasaban por la plaza.

«¿Qué llena una olla feminista?
¿Qué cocemos en las plazas de nuestros barrios, en nuestras casas, al costado de las rutas, en las entrañas de nuestras organizaciones? ¿Quiénes se sientan a nuestra mesa?
Aquí nosotras, feministas, mujeres de los barrios, trabajadoras, docentes, mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales, no binaries, campesinas, migrantes, afroargentinas y afrodescendientes, indígenas nos conjuramos contra el neoliberalismo de las empresarias del W20. Desafiamos la meritocracia y la idea de desarrollo del G20. Repudiamos su idea de inclusión a un mercado laboral a merced de las empresas transnacionales, la acumulación del capital y el poder financiero». Así comienza el Manifiesto del Foro que fue leído por Liliana Daunes frente al Congreso.

El martes se realizará la segunda jornada contra el W20, con feria de la economía popular feminista, conversatorios y tambores.

Ver video: ¡No en nuestro nombre!

Inclúyanme afuera

En respuesta al Woman 20 (W20) se articula el Foro Feminista Contra el G20

Por Agustina Frontera

Para El cohete a la luna  Leer nota del Cohete a la luna

Un video circula en las redes desde 2014 con insistencia. Un muchacho pasado de copas, sostenido por sus compinches, le grita a la cámara: “¿Si ya saben cómo me pongo pa’ qué me invitan?”. La frase se volvió remera en el feminismo argentino. Las feministas están incómodas e incomodan, entonces, ¿pa’ qué las invitan?. Haciendo un poco de reduccionismo injusto, es lo que ocurre con la inclusión de la agenda de las mujeres dentro del Grupo de los 20 (G20). La perspectiva feminista es esencialmente, sin miedos al esencialismo, crítica al neoliberalismo. ¿Qué esperaban que pasara? Organizadas en el Foro feminista contra el G20, a través del análisis crítico minucioso de las propuestas del Women 20 (W20), las feministas aseguran que “es una farsa”, que “es la parodia de inclusión social en un contexto neoliberal” y que “se apropiaron de la lengua del feminismo”.

El Foro feminista contra el G20 es una articulación de diversos espacios que logró conformarse como referencia a partir del año 2017, cuando varias organizaciones se manifestaron y accionaron públicamente contra la presencia en la Argentina de la Organización Mundial del Comercio. Desde el Foro, que cuenta con participantes en diversos países de América Latina, se construyó una contra cumbre para los días 1 y 2 de octubre. Mientras el Mujeres20 esté sesionando y presentando sus recomendaciones al G20 (el día 3 cierra con una teleconferencia de Máxima Zorreguieta, reina de Holanda, y unas palabras del seudofeminista Mauricio Macri) en el Centro Cultural Kirchner, en los alrededores del Congreso el Foro desarrollará dos días de ocupación del espacio y de formación para pensar la economía desde el punto de vista feminista.

Farsa20

El W20, presidido este año por Susana Balbo, ex diputada del PRO y empresaria vitivinícola, se ha dado cuatro ejes de trabajo. En cada uno de ellos detectó falencias del actual sistema y recomendaciones, cuya letra final será presentada en la jornada del 1 y 2 en el CCK. Los ejes son Inclusión digital, Inclusión laboral, Inclusión financiera y Desarrollo rural. En términos generales podríamos afirmar que mientras algunos diagnósticos son adecuados, los remedios que proponen crean nuevas urticarias. Por ejemplo, en sus plataformas mencionan como basamento de la inclusión laboral que el 50% de las mujeres del mundo no tienen ingresos propios, y que las que lo tienen ganan en promedio un 30% menos que los varones. Es verdad, pura verdad. Ahora, ¿qué política proponen para revertir esta injusticia? ¿Alguien en su sano juicio histórico podría creer que quieren distribuir e igualar? ¿Qué se puede esperar de los países que representan el 85% del PBI mundial pero son solo el 10% del mundo?

Norma Sanchís, de la Red de Género y Comercio (Argentina) puso en contexto el W20 en uno de los encuentros de formación (llamados Webinarios): “El G20 surge a partir de la creciente inestabilidad del sistema económico internacional, de las crisis financieras que se producen en los años ’90. El G20 tiene como principal objetivo coordinar abordajes comunes para enfrentar las crisis financieras en los países emergentes y controlar su impacto en el sistema financiero global”.

Con este escenario las feministas activistas, trabajadoras y estudiosas de la economía feminista se preguntan: ¿qué inclusión es posible? Y, ¿quién gana realmente con esta inclusión?

Paradoja20

Es una farsa, una parodia. Pero también es una paradoja. El filósofo italiano Georgio Agamben describió la lógica de la inclusión excluyente y la exclusión inclusiva. Se trata de una paradoja por la cual la ley incluye dentro de sí a su propia anulación mediante el Estado de excepción, o Estado de sitio. De la misma manera el plan del G20, y del W20 en particular, incluye en sus propios libros el mandato de incluir aquello que por su naturaleza excluye. Es a todas luces una inconcordancia. ¿Cómo el sistema financiero global podría incluir a lxs sujetxs que necesita excluir para seguir existiendo? Construyendo nuevas subjetividades, garantizando la exclusión mediante la inclusión.

Respecto a la Inclusión laboral, por ejemplo, el Mujeres20 promueve un modelo de emprendedurismo, de desarrollo individual de la responsabilidad empresaria, un modelo bien diferente del cooperativismo, de la economía social, el asociativismo y la economía familiar que plantea la economía crítica y feminista.

“Todas las propuestas de desarrollo económico, de inclusión social, de equidad, de empoderamiento, suenan retóricas y vacías de contenido, es una apropiación de un discurso y un lenguaje feminista que es engañosa”, sostiene Sanchís y señala que ninguna inclusión es posible si no se considera central el trabajo no remunerado de las mujeres, abocadas naturalmente a las tareas domésticas y de cuidado.

Para Patricia Gómez, Secretaria de investigaciones de la Red Argentina de Género, Ciencia y Tecnología (RAGCYT), el término que utilizan para referir a Inclusión digital pone de relieve la lógica mercantilista. “Hablan de digitalización de las mujeres, se digitalizan las cosas, no las personas”, dijo durante el Webinario. Y, por otra parte, alertó sobre “el futuro del trabajo”, en el que detrás de la modernización y la flexibilidad se esconde una desregulación que redunda en mayor desigualdad. Para muestra basta un botón: una de las mujeres seleccionadas para exponer en el W20 es una ejecutiva de UBER.

De todas las inclusiones excluyentes, quizás sea la del Desarrollo rural la más sobreactuada. El eje de la ruralidad fue propuesto por la Argentina y su objetivo principal es “promover la inclusión de las mujeres que habitan en zonas rurales en el mercado laboral a través del acceso a los servicios financieros y digitales”. Para la ecuatoriana Alejandra Santillana, de la Colectiva Feminista Las Lorenzas e investigadora del Instituto de Estudios Ecuatorianos (IEE) y del Observatorio del Cambio Rural (OCARU) de Perú y Ecuador, este objetivo responde a un dato: Latinoamérica tiene el 60% de las tierras cultivables. El interés del G20 en potenciar a las mujeres que viven en ámbitos rurales tiene que ver con “la capacidad de adaptabilidad del capitalismo, que tiene como objetivo acelerar la producción de mercancías. En el fondo es la reafirmación de la hegemonía neoliberal”, reflexiona Santillana. El problema que el W20 detecta y la inmediata solución que proponen es el acceso de las mujeres rurales al crédito para emprendimientos productivos. Las incluyen dentro de las plazas del endeudamiento.

“¿Por qué al capitalismo le interesaría que se incluya a las mujeres? Los capitalistas saben que mantener a las mujeres en el ámbito doméstico-reproductivo asegura la reproducción del capital. Pero si manteniéndolas en ese ámbito convertimos a las mujeres de sectores populares y rurales en microempresarias (propietarias, emprendedoras o dependientes del crédito del sistema financiero formal), habrá un quiebre en las posibilidades del campesinado en el mundo y de las naciones indígenas, que se verán mucho más ancladas a la producción capitalista”, agregó Santillana.

La inclusión de género en clave empresarial no cambia la composición del capital pero sí acelera su producción. La trampa es que para garantizar el desarrollo rural, las mujeres son forzadas a incluirse en el sistema financiero. Al tiempo que se registra a las mujeres se refuerza la división sexual del trabajo y se deja intacto el sistema de producción y de organización de la vida. Esa es la inclusión financiera: más crédito y más deuda.

Patricia Laterra, investigadora argentina del Espacio de Economía Feminista de la SEC, y una de las más activas economistas feministas, responde a la pregunta de por qué al capitalismo y al G20 en particular le interesa incluir a las mujeres. El “G20 busca cumplir un compromiso de aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral en un 25%. ¿Por qué? Un estudio del Banco mundial de 2013 estipula que las mujeres son más eficientes en el mercado laboral y eso redundaría en mejoras para la productividad”. Otra vez la única razón de la inclusión es aumentar la productividad. El problema no es solamente que este modelo sigue beneficiando al capital concentrado sino cómo se pretende llegar a ese objetivo ex(in)cluyente. Aquí Laterra refiere a “la uberización de la economía”, que plantea una pérdida de derechos laborales y obligaciones fiscales y que por otro lado busca en las mujeres “conciliar el trabajo doméstico con el trabajo remunerado”. El famoso “trabajo desde casa”, es decir “nunca no estoy trabajando”.

La contra cumbre

Con la consigna NO EN NUESTRO NOMBRE, referentes de las distintas organizaciones, redes y colectivos que integran el Foro Feminista contra el G20, presentaron en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires las actividades de las próximas Jornadas de Acción Contra el W20 del 1 y 2 de octubre que tendrán lugar en la Plaza de los Dos Congresos.

El 1 de octubre a las 12:30 se convoca a una intervención que denominaron “¿QUÉ LLENA UNA OLLA FEMINISTA?”. La olla comunitaria en la Argentina es símbolo de la resistencia de las mujeres al hambre. Después del “Ollas no” escrito sobre el cuerpo de una docente que organizaba un comedor popular en su escuela, las artistas y colectivos coordinados en el Foro llaman a sacar las ollas, apilarlas y usar las tapas como escudos.

El martes 2, de 12 a 18 se desarrollará una Feria de la Economía Feminista Popular en las inmediaciones de la Plaza de los Dos Congresos y conversatorios en torno a tres ejes: Cuerpo y territorio I: Las luchas por una vida digna; Cuerpo y territorio II: Discutiendo los ejes del W20 en la profundización neoliberal; y Violencia económica, ajuste y deuda

“Se busca desarmar los discursos del W20 y mostrar alternativas y resistencias feministas en temas que el G20 no toca”, dice una de las gacetillas emitida por el Foro. También se intenta mostrar la conexión entre las cumbres del G20 y las consecuencias de sus políticas de ajuste neoliberales sobre las mujeres, en especial las que no responden a la “mujer tipo” blanca y empresaria. Porque en especial lo que el W20 construye es una noción de mujer que no existe y niega a las migrantes, afrodescendientes, campesinas, refugiadas, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y personas no binaries.

Por eso, del W20, mejor inclúyanme afuera.

Ver video: ¡No en nuestro nombre!

Un proyecto de ley de las trabajadoras

La Articulación Intersindical de Mujeres y un proyecto de ley para eliminar la discriminación laboral

Por Julia Mondini

Mujeres representantes de todas las centrales sindicales, de la economía popular y del cooperativismo dejaron atrás sus diferencias políticas y elaboraron un proyecto de ley de “Equidad de géneros e igualdad de oportunidades en el trabajo”, en firme oposición al proyecto “de equidad de género” presentado por el poder Ejecutivo en marzo de este año. “La problemática de las mujeres trabajadoras no se resuelve con una ley meramente declarativa, sino con un conjunto de políticas que requiere de una visión integral y voluntad política para eliminar la discriminación que sufren las mujeres”, expresan en su crítica a la postura oficial.

El jueves 29 de septiembre tuvo lugar un encuentro previo a la presentación del proyecto de ley, del que participaron investigadoras y referentes del feminismo, entre ellas Norma Sanchís, de la Red de Género y Comercio.

La Articulación Intersindical de Mujeres integrada, entre otras, por la diputada y sindicalista judicial Vanesa Siley, estuvo trabajando en el análisis crítico del proyecto del oficialismo, al que calificó como puramente formal y enunciativo. En consecuencia, no aborda respuestas concretas y reales a los problemas de las mujeres en el mundo del trabajo.

En contrapartida, el proyecto de la Articulación, elaborado por las propias trabajadoras, propone la modificación integral del régimen de licencias y un conjunto de políticas que reconozca la inserción diferencial y desfavorable de las mujeres en el trabajo: la precariedad, la informalidad, la falta de estructuras de cuidado infantil y de personas dependientes. También propone una serie de políticas específicas para los sectores de menor calificación e ingresos.

El próximo martes 2 de octubre continuará discutiéndose el proyecto en la comisión de la Cámara de Diputadxs, con la presencia de referentes del feminismo que expondrán sobre la nueva propuesta. En este marco es que la Red de Género y Comercio fue invitada a participar, así como otras tantas representantes, para defender un proyecto que contemple las verdaderas necesidades de las mujeres trabajadores y que dé soluciones reales a la discriminación laboral.

JORNADAS DE ACCIÓN CONTRA EL WOMEN20 / G20

¡NO EN NUESTRO NOMBRE!

Lunes 1º y martes 2 de octubre, en Plaza del Congreso

El Foro Feminista contra el G20 prepara las «Jornadas de acción contra el Women 20/ G20», que tendrán lugar en la Plaza del Congreso de la Ciudad de Buenos Aires el 1 y 2 de octubre.

Con la consigna «No en nuestro nombre», las actividades se organizan en oposición al Women20/ Mujeres20, grupo de afinidad del G20 que se reúne esos mismos días en el CCK de Buenos Aires para definir una llamada “agenda de las mujeres”. El W20 es un grupo de afinidad en casi todo orgánico al G20, por lo tanto su agenda, en la práctica, niega las causas estructurales de la desigualdad, exclusión y subordinación que las políticas de los gobiernos miembros del G20 promueven y reproducen.

Las acciones del Foro Feminista, del que la Red de Género y Comercio es parte, buscan visibilizar la realidad de las mujeres, lesbianas, bisexuales, no binarias, travestis, trans, trabajadoras de la ciudad y del campo y proponer alternativas a las propuestas de cuño neoliberal del Women 20. Consideran una farsa la explícita intención de inclusión de las mujeres, cuando lo que hacen es reforzar el marco de desregulación y políticas excluyentes neoliberales.

El Foro Feminista contra el G20 que convoca a estas jornadas es un espacio internacional, abierto y horizontal, conformado por organizaciones sociales, redes y colectivos feministas que propone respuestas y alternativas ante los programas del G20.

Agenda de actividades

Plaza del Congreso, Buenos Aires

Lunes 1 de octubre de 12:30 a 14:30

Intervenciones artísticas y performáticas. ¿Qué llena una olla feminista?

  

Martes 2 e octubre de 12:00 a 18:30

12:00: Feria de la Economía Feminista Popular.

13:00: Conversatorios: 

13:00 a 14:30: Cuerpo y territorio I: Las luchas por una vida digna

15:00 a 16:30: Cuerpo y territorio II: Discutiendo los ejes del W20 en la profundización neoliberal

17:00 a 18:30: Violencia económica, ajuste y deuda.

 18:30: Cierre con batucada y tamboreras.

#NoAlG20

#NoEnNuestroNombre

La Red de Género y Comercio reúne a mujeres latinoamericanas interesadas en investigar y difundir los efectos diferenciales de las políticas económicas y los acuerdos comerciales, y los intereses que motorizan las corporaciones transnacionales y otros actores económicos y sociales en la región.

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