8M: ¡Las feministas paramos!

El 8 de marzo

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que actualmente se celebra el 8 de marzo fue, desde principios del siglo XX, una jornada de huelga, lucha y protestas para exigir mejores condiciones laborales para las mujeres. A partir de 1911 se conmemoró además la muerte de 123 obreras textiles, la mayoría inmigrantes, en el incendio de una fábrica en Nueva York.

Hace unos pocos años, en esta parte del mundo, el 8 de marzo volvió a ser un día de paro. El movimiento feminista recuperó esa tradición al aunar las reivindicaciones de igualdad de géneros, la lucha contra las violencias y las demandas laborales y económicas.

La huelga es la herramienta histórica de les trabajadores para exigir justicia. La detención de la producción sirve para demostrar lo imprescindible que es esa producción para el sistema. Es un derecho garantizado por la constitución nacional.

Primer paro en Argentina y la proyección internacional

A un año de la primera marcha masiva de Ni Una Menos (3/6/2015), y a raíz de la violación y asesinato de Lucía Pérez en Mar del Plata, se realizó el Primer Paro Nacional de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Fue el 19 de octubre de 2016.

El 8 de marzo de 2017 se realizó el primer Paro Internacional, con réplicas en numerosas ciudades del mundo. A partir de entonces el Paro se repitió cada 8M y hoy se realiza en 60 países.

 

¿Por qué paramos?

Paramos para exigir justicia y visibilizar las violencias de todo tipo a las que nos vemos sometidas las mujeres y disidencias sexuales:

  • Contra la violencia de género en todas sus manifestaciones

  • Contra los femicidios y los crímenes de odio

  • Contra todos los fascismos

  • Contra el racismo

  • Contra las políticas neoliberales de ajuste, que nos empobrecen y endeudan

  • Contra el saqueo de nuestros cuerpos y territorios

  • Contra la justicia patriarcal

  • Por un reparto justo del trabajo de cuidado

  • Por el aborto legal, seguro y gratuito

  • Por el cupo laboral trans

  • Por una ley de equidad de géneros en el trabajo

Paramos para demostrar que el mundo capitalista produce gracias a nosotras.

Nuestra sociedad funciona en base a una gran injusticia: en la división sexual del trabajo, las mujeres somos las que nos ocupamos mayormente de los cuidados del hogar y la familia. Cuando ese trabajo se contrata en el mercado, debe pagarse. Cuando lo realizamos las mujeres en casa, es invisibilizado y no remunerado. Pero crea riqueza y permite que toda la economía de un país funcione.

Por eso decimos ¡si nosotras paramos, se para el mundo!

En América Latina, las mujeres trabajan entre 20 y 30 horas semanales más que los hombres en las tareas reproductivas y de cuidado, condicionando así profundamente su desempeño en el trabajo remunerado, ya que tienen menos tiempo disponible para ello.

En nuestro continente la proporción de mujeres empleadas en el mercado laboral es del 56%. La de los hombres es del 85%.

Los trabajos a los que accedemos las mujeres son más precarios, informales y peor remunerados que los varones.

De todas las ocupadas en América Latina, 15,5% se emplea en el servicio doméstico, que generalmente se remunera con el menor salario, y muchas veces no está registrado.

Cobramos el 78% del salario que reciben los hombres, sufrimos la desocupación en mayor proporción que los varones, y somos las primeras despedidas en épocas recesivas y de ajuste.

La situación se agrava cuando se trata de lesbianas, travestis y trans.

Por eso las feministas reclamamos una Ley de equidad de géneros en lo laboral que sea antidiscriminatoria y que equipare salarios y días de licencia, entre otros aspectos.

 

Las desigualdades de género son funcionales a la estructura del capitalismo

Porque tiende a la baja del salario general. Además, los grandes contingentes de mujeres incorporados al mercado de trabajo a bajo costo, son un incentivo utilizado por muchos países para convocar inversiones.

En muchos casos, se crea una maquinaria de empleo de mujeres en condiciones precarias que implica desplazamientos desde sus comunidades a los centros de producción. Esto destruye los tejidos sociales y agudiza la vulnerabilidad de las mujeres que, desprovistas de las redes de contención familiares, se ven expuestas a todo tipo de violencias, hasta la más extrema que es el femicidio (como es el caso de las maquilas en México y Centroamérica).

Ante la crisis y la inflación, en los sectores populares, las mujeres somos las que mayormente nos endeudamos para financiar las economías familiares y el consumo diario de alimentos. El endeudamiento a través de microcréditos y sistemas informales de préstamo a altas tasas de interés nos convierte en deudoras. Para garantizar el pago de esa deuda enajenamos nuestro trabajo futuro, cuando no nuestra vida y nuestro cuerpo, y nos vemos sometidas a todo tipo de violencia.

Las mujeres experimentamos la pobreza de manera diferente que los hombres: estamos expuestas a violencias de todo tipo y asumimos el mayor costo humano de la trata de personas.

Argentina: el reclamo por el aborto

Si hablamos de violencias, en Argentina, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es una deuda pendiente.

El aborto es un hecho. Existe. Se realizan cerca de 500.000 por año. El aborto clandestino es la principal causa individual de mortalidad en mujeres embarazadas.

Acceder a un aborto en condiciones de mediana seguridad es caro, por eso las que mueren son quienes tienen menos recursos económicos.

Las barreras para acceder al aborto son un mecanismo de reproducción de la desigualdad. Detrás de ellas se esconde un negocio millonario en el que se juegan poderosos intereses.

En el país, 3000 niñas y adolescentes son madres anualmente. De esos casos, 8 de cada 10 son embarazos no deseados. Y nuevamente, las jóvenes de sectores populares son las que llevan la peor parte, ya que deben relegar su formación y trabajo para dedicarse a las tareas de cuidado.

El aborto legal, seguro y gratuito es justicia social.
La responsabilidad de los gobiernos

Las decisiones de los gobiernos tienen mucho que ver con la situación desigual de las mujeres.

Las políticas de libre comercio que destruyen las industrias nacionales y las economías regionales, junto a las políticas de ajuste y privatización generan desempleo. Y son las mujeres y los colectivos más discriminados (lesbianas, trans, travestis, transexuales, migrantes, negres, campesines, indígenas), los más afectados.

Las políticas neoliberales que retiran al Estado de las tareas de cuidado (salud, educación, etc.) hacen que estas recaigan mayormente sobre las mujeres.

Paradójicamente, estos gobiernos (y los organismos multilaterales que integran, como la OMC o el G20) han incorporado una retórica que habla de “inclusión”, “empoderamiento” e “igualdad de género”. A menudo propician ciertos tratados con la excusa de que “será bueno para las mujeres” (es el llamado pink washing o lavado rosa). Sin embargo, sabemos que ningún acuerdo que sea inequitativo o injusto para las mayorías populares, será bueno para las mujeres, aunque tenga una cláusula de género.

Y prueba de que se trata de una mera retórica es el hecho de que son esos mismos gobiernos que hablan de inclusión los que avalan la discriminación de género, étnica y racial, que se traduce en la persecución y responsabilización por diversos males a les migrantes, la condena a quienes no cumplen con la norma heterosexual, el enfrentamiento a la lucha de las mujeres por la igualdad de género y el derecho a decidir.

Hay también un intento de apropiarse del lenguaje y banderas de lucha feminista para transformarlos en una agenda de género vacía de contenido. Una agenda que dice que los femicidios son una cuestión de inseguridad, para nada relacionados con la discriminación y violencia económicas que sufrimos las mujeres, lesbianas, travestis, trans.

Pero el movimiento feminista resignificó el concepto de violencia, así como resignificó la idea de un trabajo que produce valor y uno que supuestamente no.

Y tomó las calles contra todos los tipos de violencia, los abusos, los femicidios, la desigualdad laboral, el endeudamiento, el trabajo no pago y la apropiación de nuestro lenguaje, que también es un tipo de violencia.

Las feministas damos nuevos significados al valor del trabajo y al sentido del paro
¿En qué consiste el paro?

El paro es el cese de tareas de todo tipo, ya se trate de trabajo pago como no pago.

Las modalidades son diversas, de acuerdo a las posibilidades de cada una. Pero sin duda es un día para comunicar y hacer visibles todas estas injusticias.

Quienes no pueden suspender el trabajo por algún motivo, hablan con sus compañeres acerca de cuánto se depende de ese trabajo.

En las casas, conversan con la familia y proponen que otros familiares realicen las tareas de cuidado.

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Panel 5 «Repensando las tramas de violencias contra las mujeres”

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Panel 5 del 27/11: “En un mundo en convulsión: repensando las tramas de violencias contra las mujeres” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.
Modera: Graciela Rodríguez (Inst. Eqüit, Red de Género y Comercio, Brasil)

Desigualdad y violencias urbanas. Ana Falú, (CISCSA, U. N.Córdoba, Red Mujer y Hábitat.)

Violencia de género – Violencia social. María Pía López, (Ni una Menos)

Violencia en los cuerpos y en la política. Lana de Holanda, (Activista trans, ex asesora parlamentaria de Marielle Franco, Brasil).

27 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 4 «El futuro del trabajo”

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Panel 4 del 27/11: “El futuro del trabajo. Más allá de las conceptualizaciones tradicionales: ¿cómo se reformulan las relaciones laborales? ¿Qué tendencias se prevén con las nuevas tecnologías? ¿Cómo se sitúan las mujeres en los escenarios que se avecinan?” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera Alma Espino

Mujeres e Identidades Femeninas Cooperativistas. Violeta Boronat Pont y Gabriela Nacht (CCC e IDELCOOP)

El trabajo en la economía social. Mónica Francisco, (Diputada Estadual, Rio de Janeiro).

Trabajo, paro y movimiento de mujeres. Luci Cavallero, (Ni Una Menos).

Impacto de las nuevas tecnologías en las mujeres. Sofía Scasserra, (Instituto del Mundo del Trabajo, UNTREF).

Sindicalismo y Feminismo. Estela Díaz, (Secretaria de Género, CTA).

27 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 3 «Actores y políticas en el capitalismo actual» (Cont.)

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Panel 3 día 27/11: “Actores y políticas en el capitalismo actual.¿Cómo se desarrollan en América Latina? ¿Qué impactos tienen en las mujeres?” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera: Alma Espino (RGC, CIEDUR, Uruguay)

Las Nuevas Fronteras del Desarrollo y la Cooperación – Cecilia Alemany (DAWN, Uruguay)

Mecanismos de financiamiento e impactos de género. -Verónica Serafini, (Decidamos, Paraguay)

Género y Comercio – Graciela Rodríguez, (Instituto Eqüit, Red de Género y Comercio, Brasil)

27 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 2 «Actores y políticas en el capitalismo actual”

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Panel 2 día 26/11: “Actores y políticas en el capitalismo actual. ¿Cómo se desarrollan en América Latina? ¿Qué impactos tienen en las mujeres?” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera Norma Sanchís

Recursos Naturales y Extractivismo. Marilyn Cañío, (Comunidad Mapuche Cañío, Maitén).

El rol de las Corporaciones Transnacionales. Mónica Vargas, (Transnational Institute).

Deuda y sometimiento. El papel del FMI. Sandra Quintela, (Jubileo Sur, Brasil).

26 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Panel 1 “Tensiones geopolíticas actuales”

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Panel 1: “Tensiones geopolíticas actuales. Disputas por hegemonía y recursos naturales. Agenda del G20. Perspectiva desde la Economía Feminista” del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Modera Norma Sanchís

La coyuntura en el capitalismo actual. Mariama Williams, (South Center, Ginebra). Con traducción en vivo.
Economía financiera y disputas por hegemonía. Mónica Peralta Ramos (Dra. en Sociología, Argentina)
Perspectiva de la Economía Feminista. Alma Espino (Presidenta de CIEDUR, Red de Género y Comercio, Uruguay)

26 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

Seminario internacional: Apertura

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Apertura del Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista». Organizado por la Red de Género y Comercio.

Participan:

Norma Sanchís (Red de Género y Comercio, Argentina)

Paula Aguilar (Centro Cultural de la Cooperación, departamento de Género)

26 de noviembre de 2018, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires.

 

 

 

“La desigualdad entre los géneros es evidente” dijo Mariama Williams

Nota sobre el Seminario internacional Mundo en Convulsión

Escrito por  para Revista Universitaria

El pasado 26 y 27 de noviembre se realizó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una serie de charlas, debates y conferencias previas a la Cumbre del G20. Las mismas se desarrollaron en el marco de “La semana de Acción Global. Fuera G20/FMI” y fueron organizadas por el Foro Feminista contra el G20 y diversas organizaciones feministas que lo componen

 

El Centro Cultural de la Cooperación fue la sede del Seminario que organizó la RED DE GÉNERO Y COMERCIO. Tuvo como ejes centrales de discusión las diversas políticas económicas, financieras, laborales, culturales, de extracción de recursos,  discutidas e impulsadas por el G20. Los paneles estuvieron compuestos por mujeres de distintos países de América Latina y el Caribe, que fueron abordando distintas problemáticas desde una perspectiva feminista.

Frente a la desigualdad de poder entre los distintos países y empresas,  la Doctora en Sociología Mónica Peralta Ramos explicó que era necesario visualizar los acontecimientos mundiales desde el punto de vista de las relaciones de poder, observando  que estas se reproducen a través de la división, segmentación y de la naturalización; y agregó que “No es casual que se intente dividir y naturalizar. La respuesta del feminismo debe ser concertar alianzas con quienes también sufren el poder (a pesar de que no sea exclusivamente el patriarcado) y desnaturalizar la dominación que trueca en violencia. Si nos quedamos segmentados se reproduce el sistema de dominación. La consigna es visualizar la violencia y articular con otros sectores dominados”.

Destacó que, en el marco de la guerra comercial entre EEUU y China, y la tensión geopolítica que esta genera, en donde EEUU pelea por mantener su control mundial mediante empresas monopólicas y un respaldo militar, las mujeres deben buscar conocer todas las formas de dominación existentes. Las víctimas no pueden quedar aisladas del debate. Si se centra solo en la cuestión patriarcal, se aísla dentro de su propia lucha y se aísla de otras víctimas, perdiendo poder. No se puede no hablar de la lucha de otros sectores que nos interpelan. Por ejemplo, el feminismo no puede estar aislado de la discusión de las tarifas o el endeudamiento. Es un endeudamiento mundial y está oculto, parece que no existiría y afecta a la mayoría de la población mundial. A las mujeres les pasa lo mismo, parece que no estuvieran oprimidas y lo están.”

Otras de las expositoras, la jamaiquina Mariama Williams, enumeró los conflictos que atraviesan los países de América Latina y el Caribe: incertidumbre económica a nivel mundial; desaceleración de la economía y del comercio; crecimiento del endeudamiento en el hemisferio sur; desigualdad en materia de ingreso, particularmente en las mujeres; cambios climáticos que deterioran y ponen en peligro a la población mundial y los crecientes conflictos armados causados por factores políticos y económicos.

Frente a este diagnóstico la expositora planteó que el G20 está lejos de generar políticas que tiendan a saldar estos conflictos, por el contrario, los países que lo componen son los principales responsables de los problemas que atraviesa el mundo. Y analizando los problemas desde una perspectiva feminista, explicó que el G20 no busca que las mujeres vivan mejor, que no sean explotadas ni violentada. Agregó que “la desigualdad entre los géneros es evidente, la retórica de género se toma como idea para legitimar la igualdad de las mujeres, pero es letra muerta para hacer aplicar políticas que sean beneficiosas para las mujeres y la población en general. Debemos salir de la retórica y buscar un verdadero beneficio para las mujeres del mundo y pensar a que mujeres buscamos beneficiar (mujeres pobres, clase media, de países africanos).”

El abordaje de la cuestión económica, desde una perspectiva feminista, estuvo a cargo de Alma Espino (Presidenta de CIEDUR, Red de Género y Comercio),quien destacó el contexto internacional en el que se da el G20 y sus resoluciones, que solo responden a las demandas económicas, políticas y militares de los países industrializados.

Hizo hincapié en que los cambios climáticos, las burbujas financieras y los problemas alimenticios han sido provocados por quienes hoy se reúnen a querer resolverlo.  Estos problemas generan desempleo, daño del medio ambiente, colaboran con el crecimiento de la desigualdad entre hombres y mujeres. Los países del G20 hablan de que quieren impulsar el “desarrollo inclusivo y con derechos”, pero poco hacen para conseguirlo.

Espino argumentó que “En la región latinoamericana se producen cambios fuertes de derechos conquistados en las décadas anteriores como generar verdaderos espacios de integración regional, lograr el acceso igualitario al mercado laboral, reconocer el trabajo no remunerado en los hogares, etc. Tiene una responsabilidad ideológica y política, pero también tiene limitantes económicas y en materia de recursos.

El feminismo y la economía feminista contradicen las formas de acumulación capitalista y las relaciones sociales y de poder. Desnaturaliza las jerarquías de dominan el sistema, contempla la concepción del trabajo, cuestiona la acumulación de beneficios obtenidos con trabajo reproductivo gratuito, enfrenta los tiempos del capital que busca la ganancia a corto plazo y altera los tiempos de la naturaleza misma”.

La propuesta del G20 es la profundización de políticas de flexibilización, nuevas y precarias formas de contratación, endeudamiento, etc. Bajo ningún punto de vista pretende resolver el problema de la desigualdad y el empoderamiento de las mujeres.

¿Es posible incluir a las mujeres en un sistema que se sostiene en la desigualdad? Según esta expositora, no. “De lo que se trata es de proponer otro modelo que verdaderamente incluya a las mujeres. “

Por último, rescatamos la intervención de la economista brasileña Sandra Quíntela quien explicó el papel jugado por las instituciones financieras (FMI y Banco Mundial) a partir de la promoción del endeudamiento en los países no industrializados y el rol fundamental que juega la deuda externa como mecanismo de sujeción.

Quíntela explicó como en la última década los ingresos de las 10 personas más ricas del mundo se incrementaron, mientras que los sectores más pobres son  mucho más pobres; que “el nivel de endeudamiento de mundo hoy representa  un 225% en comparación con el PBI mundial, es decir se necesita poco más de 2 años de producción de riqueza sin gastos para poder pagar la deuda mundial”. En este contexto las instituciones financieras como el FMI utilizan la deuda como un instrumento de dominación para aplicar programas económicos y políticos propiciando el ajuste y la extracción los recursos naturales de los distintos países. El caso argentino fue un ejemplo utilizado, advirtiendo que puede ocurrir también en Brasil a partir del triunfo de Bolsonaro.

Para concluir, la expositora resaltó la figura de Christine Lagarde al frente del FMI y que pese a ser una mujer, ella representa intereses que atentan contra la vida de las mujeres más humildes. Y resaltó que “el feminismo tiene que poder discutir todos los asuntos que perjudican a las mujeres y a la sociedad, ya sea la deuda, la inflación, el saqueo de los recursos naturales, la distribución de ingresos o la violencia machista.”

A modo de conclusión celebramos este tipo de actividades y tantas otras que se están desarrollando, ya que todo aquello que sirva para clarificar el sometimiento, la opresión y explotación que sufren las mujeres y los pueblos del que son parte, es útil y absolutamente necesaria.  Destacamos del seminario la idea de que la lucha del feminismo tiene que ser abordada tanto por mujeres como por  varones;  y agregamos que  la emancipación de las mujeres se tiene que dar de manera concomitante con la lucha por la emancipación nacional y social de los pueblos.

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“Un lugar de resistencia y de utopías”

Mónica Francisco, una líder negra brasileña en el foro feminista contra el G-20
Por Sonia Santoro para Página12
Fotos: Verín Comán
“Un lugar de resistencia y de utopías”
Es la mujer que tomó la posta de Marielle Franco, la concejala asesinada en Río de Janeiro. En diálogo con Página/12, relata su relación con ella y el significado de su muerte. Y explica por qué el feminismo debe combatir el neoliberalismo que representa el G-20.

No se puede hablar de Mónica Francisco sin hablar de Marielle Franco, la concejala del PSOL asesinada en marzo en Brasil. Diputada estadual electa por el mismo partido, con una trayectoria personal vasta y propia, Francisco habló sobre ese asesinato todavía impune, en el cierre de su charla en la carpa del Foro Feminista contra el G20 frente al Congreso. “El asesinato de Marielle es un mensaje para nosotras las mujeres negras feministas, el movimiento de mujeres que viene de las favelas y periferias de Río de Janeiro con una historia de militancia y denuncia de las violaciones de derechos humanos del terrorismo de estado en Río de Janeiro”, dijo. Además, habló de la necesidad del espacio de resistencia al G20: “Con todos los asesinatos como los de Marielle, Berta Cáceres; con todas las prisiones arbitrarias, con todas las expropiaciones, con todo el proceso político neofascista que amenaza nuestras fragilizadas democracias… Este un lugar de resistencia y de utopías posibles en este mundo caótico”.

Francisco es también pastora evangélica. El 7 de octubre fue elegida por más de 40 mil votos para ocupar el cargo de diputada en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro por el Partido Socialismo y Libertad. Vino a Buenos Aires a participar del “Seminario Internacional: Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista”, organizado por la Red de Género y Comercio; un espacio de debate sobre temas que plantea el capitalismo financiero hoy, y que contó con la presencia de activistas e investigadoras del feminismo nacional e internacional. En su ponencia habló del crecimiento en Brasil de una economía social, solidaria, feminista, inserta en los territorios y transversal. “Son movimientos moleculares de colectivos de mujeres jóvenes, que tienen diversas pautas que atraviesan la comercialización, para defender el trabajo, la subsistencia, pero también defienden la permanencia en el territorio, en contra de los procesos de desarraigo forzado, y se unen para combatir la falta de políticas públicas”, dijo a este diario. “Se organizan en tecnologías de guerrillas, porque esas mismas mujeres están en movimientos feministas, contra el terrorismo de Estado, en la defensa del agua y el suelo, como las indígenas. Es una tecnología de insumisión”, agregó.

–No es tecnología de apps…

–No (risas). Es creatividad. Son por ejemplo las mujeres lésbicas, jóvenes, negras, que se organizan para subsistir y también para la militancia y un enfrentamiento al machismo, al sexismo, al patriarcado. Por otro lado, si hablamos de economía solidaria, conseguimos construir desde 2003, durante los primeros años del presidente Lula, una política nacional de economía solidaria, políticas regionales, muy alineada al movimiento de mujeres. Y toda esa política viene siendo desmontada, desarticulada. Hay enfrentamientos, hay luchas, hay resistencias en los espacios.

–¿Por qué es importante este foro feminista contra el G20?

–Es fundamental en este momento histórico. Porque materializa un rechazo al G20, a su plataforma para América Latina por lo que representa para las mujeres, para los pueblos originarios. Es fundamental que se tenga un espacio de contraposición a ese discurso predatorio, expropiador del capitalismo liberal, con una presencia más militarizada de los procesos políticos neoliberales y fascistas en América Latina. También es importante para mostrar que hay resistencia y que la presencia de las mujeres es fuerte. Que esta vanguardia feminista se encuentre en Argentina es muy simbólico. Es un lugar de resistencia y de utopías posibles en este mundo caótico. Es un soplo de esperanza; aquí América Latina respira resistencia.

El jueves al mediodía, antes de volver a Brasil, Francisco habló con una foto de Marielle y otras luchadoras y pidió emocionada, por la memoria de Marielle Franco: “No tenemos ninguna respuesta definitiva sobre lo que pasó con Marielle. Es un caso gravísimo sin respuestas, con muchas suposiciones. A nosotros nos parece que aparecen respuestas cuando se aproxima el aniversario de la muerte de Marielle y buscan de alguna forma disminuir la intensidad de los reclamos. Ya hace ocho meses de su muerte –contó minutos después a este diario”.

–¿Interpretan su asesinato como un mensaje?

–Sí, porque solo su presencia era un riesgo muy grande porque Marielle llega al parlamento después de la “primavera de las mujeres” de Brasil. Una movilización que hubo en 2015 contra el presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, que decidió aprobar un proyecto de ley para impedir que las mujeres violadas accedan a la píldora del día después con una serie de trabas burocráticas. En las múltiples manifestaciones proabortistas, el lema ‘Fuera Cunha’ se convirtió en el manifiesto de muchas mujeres, que salieron a la calle para reivindicar su derecho a disponer libremente de su cuerpo. Cunha fue la punta de lanza con el tema de la ideología de género. Un antecedente de Bolsonaro. La elección de Marielle fue fruto también de esa movilización de las mujeres. Y no solo las mujeres negras. Pero la elección de Marielle fue una respuesta al ascenso de las mujeres negras del propio movimiento de mujeres, como vanguardia de un enfrentamiento a todo discurso de retroceso de derechos para las mujeres.

–¿Su asesinato te impulsó a decidir tu candidatura?

–Hacía once años que trabajaba con Marielle, antes de que ella fuera candidata. Antes de ser concejala, ella trabajaba con un diputado del mismo partido, que había sido muy importante en la lucha contra el tráfico de drogas y las milicias en Rio de Janeiro. Hizo una comisión para denunciar a los paramilitares en las favelas. La candidatura de Marielle surge de ese trabajo y yo estaba muy cercana a ella porque soy activista de derechos humanos desde hace 30 años: militando en el movimiento popular de las favelas, en los movimientos de las mujeres, de economías solidarias, de radios comunitarias; milité por la democratización de los medios de comunicación. Así, ella comenzó a esbozar la voluntad de que mi candidatura sería importante. Ella decía que muchas otras mujeres negras deberían ocupar lugares para que las mujeres llegaran a la política. En Brasil la participación de las mujeres en la política es muy baja. No llega al 10 por ciento.

–¿Cómo se conjuga el ser pastora con la militancia?

–Soy evangélica hace 30 años y pastora hace tres. Doy misa, predico, doy sermones, es un lugar de servicio. Es importante mi figura como pastora porque deconstruyo la figura de los pastores blancos, capitalistas. En Brasil es muy fuerte la teología de la prosperidad, el fundamentalismo, los pastores como verdaderos semidioses, que dominan las vidas de las personas, que dirigen los deseos de las personas. Es muy importante también mostrar que hay pastores evangélicos progresistas. En la última elección tuvieron un papel muy importante enfrentándose al discurso fundamentalista de los conservadores que apoyaron a Bolsonaro. Conseguimos hacer una alianza de evangélicos progresistas, feministas, con el frente de evangélicas en defensa del aborto. Volviendo a por qué de mi candidatura, cuando dos compañeros desistieron de su candidatura, Marielle vio la oportunidad de mi candidatura porque yo tengo pie en esos dos temas. Y en el Encuentro Feminista del año pasado en Uruguay conversamos de lanzar su candidatura y la mía.

 Ver nota en Página12

Foro Feminista contra el G20

El Foro Feminista contra el G20 tuvo sus dos jornadas de sesión en la Cumbre de los Pueblos el 28 y 29 de noviembre, y conlcuyó en la Marcha Fuera G20 FMI.

Cumbre de los Pueblos

Miércoles 28/11
Lanzamiento de la Campaña: “Nuestro Cuerpo, Nuestro territorio”.
Conversatorio sobre los procesos de expropiación capitalista, criminalización y amenazas a lxs
defensoras de los derechos de las mujeres y personas LGTBNB.

 

Conversatorio sobre Economía Digital. ¿Es posible la revolución feminista en
tiempos del 4.0?

 

 

Jueves 29/11 – Carpa frente al Congreso

Conversatorio: feministas internacionalistas ante el G20

 

 

Tribunal Ético Popular, Antirracista y Feminista a las políticas del G20

 

Asamblea Popular Feminista Internacionalista frente a las políticas del G20

 

El Foro Feminista Contra G20 es un espacio de construcción diversa y horizontal que plantea la discusión de la agenda económica global, desde un pensamiento crítico, de reflexión y articulación de propuestas y alternativas al plan neoliberal que propone el arribo del G20 a nuestro país.

Mundo en Convulsión

 Así fue el Seminario Internacional.

Así fue el Seminario internacional «Mundo en convulsión: turbulencias financieras, políticas y tecnológicas. Una perspectiva feminista», realizado en el marco de la reunión del G20 en Buenos Aires. «En realidad no son 20 países; son dos o tres los que definen el escenario mundial; y el resto acompaña, tratando de sacar alguna tajada de esos acuerdos o desacuerdos”, dijo Norma Sanchís, una de las co directoras de la Red; y explicó acerca del seminario: “Como red de Género y Comercio venimos desarrollando una serie de acciones para tratar de trazar puentes y develar las conexiones entre el modelo de desarrollo, las políticas comerciales, los movimientos del capitalismo financiero, y las relaciones de género y las relaciones sociales en general. Ala luz de la teoria feminista y la economía feminista nos proponemos identificar la trama que se genera entre la economía global con los mandatos del patriarcado que sitúan a las mujeres en una situación desventajosa, subordinada y amenazada.”

La primera en tomar la palabra fue Mariama Williams, coordinadora del Programa de gobernanza global para el desarrollo para el South Center, Ginebra, Suiza, cuya área de investigación es la crisis de la crisis de la deuda, la crisis financiera, y el cambio climático.

Luego de referirse a la gran incertidumbre económica que enfrenta el mundo, a los grandes cambios tecnológicos, climáticos, y los conflictos armados, Mariama se refirió a la problemática que hoy muchas naciones toman como propia, que es la del género, pero en general “lo que prevalece sobre todo es una retórica que tiene que ver con la igualdad de los géneros, lo que en muchos círculos feministas se denomina pink washing o lavado rosa. Es decir, se invoca al género como una cuestión instrumental. Por ejemplo. en la OMC (…) algunos países en desarrollo se están resistiendo a firmar algunas normativas relacionadas con la digitalización, por eso se está apelando a ese discurso: hay que avanzar con la digitalización porque va a ser algo bueno para las mujeres,”

Foto Verín Comán

Mónica Peralta Ramos, doctora en sociología, se refirió a la Economía financiera y disputas por hegemonía. “Las sociedades son estructuras de relaciones de poder, que tienen dos formas básicas desde siempre: una es la relación con la naturaleza, que implica el alimentarse, producir, ciertas relaciones del ser humano con la naturaleza, y otra es la reproducción como especie. Y las dos se intersectan. De ahí la importancia de las mujeres y de la problemática femenina, porque es un eje en el cual se intersectan todas las relaciones de poder.

Esto me lleva a otro punto que me parece crucial que es que el poder se reproduce a través de dos ejes: uno es la división: dividir para reinar. El otro es la naturalización: ocultar la segmentación. Transformar la dominación en algo natural, invisible, que no se ve.

Por eso es importante poder desentrañar las estructuras de poder. Y, para las mujeres, no segmentarse y mirar solamente el problema en tanto femenino, digamos, de dominación por el hombre. Sino tratar de integrar todas las formas de dominación que existen a partir de ese núcleo central.

Foto: Verín Coman

Por su parte, Alma Espino de Uruguay, co directora de la Red de Género y Comercio, explicó que “la reunión del G20, las problemáticas a dirimir, sus discusiones y las soluciones que puedan surgir responden a las tensiones políticas, económica y militares de este mundo globalizado.

Paradójicamente, o no, buena parte de los problemas que se van a plantear en estos días han sido originados por los países allí representados. El problema del cambio climático, de la crisis energética y alimenticia , la especulación financiera, esto ha generado una crisis sistémica y civilizatoria.”

Ya se pueden ver los videos del Seminario internacional:

“Apertura Seminario internacional”

Panel 1 “Tensiones geopolíticas actuales”

Panel 2 «Actores y políticas en el capitalismo actual”

Panel 3 «Actores y políticas en el capitalismo actual»

Panel 4 «El futuro del trabajo”

Panel 5 «Repensando las tramas de violencias contra las mujeres”

Comienza la Semana de Acción global fuera G20/FMI

Comiemza la Semana de Acción Global – Fuera G20 / FMI, que se realizará entre el 26 y 30 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. Invitamos a participar, cubrir y difundir las actividades que pueden consultar haciendo click aquí

Habrá actividades durante toda la semana.

El Foro Feminista Contra el G20 también tiene su agenda.

Aquí algunos videos para entender por qué le decimos ¡¡NO al G20!!:

¿Qué es el G20?

FUERA G20 FMI – PROPUESTAS DESDE LOS PUEBLOS

Las políticas del G20

El país del g20 es el poder – entrevista con Nacho Levy de La Poderosa

Precarizar es matar. Entrevista a Paula Arraigadas

EL FMI ENTRE NOSOTRXS

 

 

 

La Red de Género y Comercio reúne a mujeres latinoamericanas interesadas en investigar y difundir los efectos diferenciales de las políticas económicas y los acuerdos comerciales, y los intereses que motorizan las corporaciones transnacionales y otros actores económicos y sociales en la región.

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