Peligra el Sistema Nacional de Cuidados

Uruguay

El Sistema Nacional de Cuidados de Uruguay ha sido tomado como ejemplo en todo el mundo de un país que considera a los cuidados como una política de Estado. Sin embargo, en los últimos meses, numerosas organizaciones sociales y las instituciones que integran el Comité Consultivo de Cuidados manifestaron su preocupación por las medidas que el gobierno de Luis Lacalle Pou está tomando al respecto, a las que consideran un signo claro de desmantelamiento del Sistema.

Por ello publicaron una carta abierta que aquí reproducimos:

Carta abierta a la Junta Nacional de Cuidados, a la Secretaría Nacional de Cuidados y a toda la ciudadanía

Desde las organizaciones sociales e instituciones que conformamos el Comité Consultivo de Cuidados, queremos expresar nuestra inmensa preocupación por la situación que atraviesa el Sistema Nacional Integrado de Cuidados en Uruguay (SNIC).

En primer lugar, el Comité Consultivo de Cuidados fue creado en el 2015 a partir de la Ley Nro 19.353 y agrupa a representantes del sector académico, de trabajadores y trabajadoras, de la sociedad civil y de los prestadores de servicios de cuidado. Este organismo tiene como objetivo «asesorar a la Secretaría Nacional de Cuidados, sobre las mejores prácticas conducentes al cumplimiento de los objetivos, políticas y estrategias correspondientes al SNIC».

Desde su creación este órgano ha velado por el cumplimiento de los objetivos de la Ley, aportando con el conocimiento acumulado en los ámbitos de representación. Un órgano como el Comité Consultivo de Cuidados es central para cualquier gobierno que considere relevante la participación ciudadana en todos los temas de interés porque implica tener voz en el diseño, implementación y evaluación de una política tan central como los cuidados para el bienestar y el desarrollo económico y social del país. La importancia de la participación ciudadana es clave para la construcción de sociedades más democráticas, pensar la política pública como una acción que se construye colectivamente debería ser prioridad para cualquier gobierno.

Es por esto, que nos sentimos en la obligación de dirigirnos a la ciudadanía para expresar nuestra preocupación con la situación que estamos atravesando debido a los cambios que se están produciendo en el SNIC, de forma de hacer escuchar la voz de la ciudadanía organizada y al mismo tiempo comprender cuál es el rumbo que orientará al Sistema.

En segundo lugar, la ley otorga 120 días a la Secretaría Nacional de Cuidados para elevar el nuevo Plan Nacional de Cuidados para el período 2021-2025, ese plazo venció sin ninguna propuesta sobre los contenidos de dicho plan. No hemos tenido comunicación sobre la construcción de dicho plan ni estamos participando del mismo como Consultivo.

Esto claramente va en contra de la participación ciudadana buscada por esta Ley consagrada por el parlamento nacional y la ciudadanía toda. Luego de definido el nuevo Plan debería aprobarse el presupuesto, condición fundamental, con lo cual, no solo está en peligro el Plan sino los recursos para que el SNIC siga en funcionamiento. No hay política pública que sobreviva sin presupuesto, entendemos que es fundamental que la asignación presupuestal -próxima a discutirse- le asigne recursos al Sistema.

En tercer lugar, preocupa la anunciada unificación de PRONADIS y el SNIC. Consideramos que esta medida representa no solo un debilitamiento institucional de las políticas de cuidado sino, más aún, un retroceso del desarrollo de las políticas sociales, por varias razones que explicaremos a continuación.

La población objetivo de PRONADIS y el SNIC no es la misma. La situación de dependencia no es análoga a la situación de discapacidad de una persona. El SNIC tiene cuatro poblaciones objetivos, y ninguna de ellas es la población con discapacidad per se, sino aquella que también está en situación de dependencia. La dependencia como lo define la Ley 19.353 es «el estado en que se encuentran las personas que requieren de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas y satisfacer necesidades de la vida diaria».

Ni toda la población en situación de dependencia es población con discapacidad (ya que también por ejemplo están los/as niños que son dependientes en función de su edad) ni todas las personas con discapacidad están en situación de dependencia ya que muchas de ellas, pueden realizar sin ayudas las actividades de la vida diaria. De hecho, según la Ley 18.651, una persona con discapacidad es aquella que «padezca o presente una alteración funcional permanente o prolongada, física (motriz, sensorial, orgánica, visceral) o mental (intelectual y/o psíquica) que en relación a su edad y medio social implique desventajas considerables para su integración familiar, social, educacional o laboral».

Otro punto de diferencia son los objetivos de una y otra política, los cuales están relacionados con la jerarquía institucional que tiene cada uno de ellos dentro del Estado. En el caso de PRONADIS es un programa dentro del Ministerio de Desarrollo Social y en acuerdo con la Comisión Nacional Honoraria de la Discapacidad, que tiene como fin promover la rehabilitación y la inclusión de las personas con discapacidad en el ámbito familiar, laboral, social, educativo y cultural.

Este no es el objeto del SNIC, que tiene una estructura organizacional que trasciende al Ministerio de Desarrollo Social, que es uno de los actores principales pero no el único, sino que por el contrario incluye a los Ministerios de Educación y Cultura, de Trabajo y Seguridad Social, de Salud Pública, de Economía y Finanzas, a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública, al Banco de Previsión Social, al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay y al Congreso de Intendentes. El objetivo del SNIC, al contrario del PRONADIS, es proveer, regular y articular servicios y prestaciones de cuidado a la población en situación de dependencia así como reconocer y valorizar a la población cuidadora.

En definitiva, las diferencias señaladas nos enfrentan a una gran incertidumbre que refiere a la inconsistencia de esta fusión y a la posibilidad real de que el SNIC cumpla con los objetivos que plantea la Ley y más aún con la construcción de un modelo corresponsable entre Estado, mercado, comunidad, familias y varones y mujeres, en la provisión de los cuidados.

Como Comité Consultivo manifestamos nuestra insatisfacción con el proceso de comunicación y la falta de intercambios y justificación de las decisiones tomadas y solicitamos urgentes explicaciones a las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social y a la Junta Nacional de Cuidados quienes anunciaron a través de la prensa estos cambios.

Seguimos creyendo que un Sistema de Cuidados fuerte construirá un mejor país para todos y todas, y que ello sólo es posible con la participación de los actores involucrados. Tenemos la esperanza que el gobierno logre visualizar la importancia que tiene y lo priorice.

Por el Comité Consultivo de Cuidados
ANONG CIEDUR FCPU
Comisión de cuidados del PITCNT ONAJPU
DELEGADAS DE LA UDELAR Red Pro Cuidados

El futuro del trabajo y las desigualdades de género

Se realizó en Montevideo el seminario sobre el futuro del trabajo y su impacto en las desigualdades de género

¿De qué hablamos cuando hablamos del futuro del trabajo? ¿Cuáles serán los impactos del avance de la tecnología sobre las desigualdades de género? ¿Cuáles son los desafíos que se imponen y cuáles serán las políticas públicas que permitirán enfrentarlos?

El 6 de junio, en la Facultad de Ciencias Sociales de Montevideo, se llevó a cabo el seminario sobre el futuro del trabajo y las desigualdades de género. Las ponencias fueron las siguientes:
«Desigualdades de género y futuro del trabajo». Ec. Alma Espino
«Brecha de género en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), desafíos e iniciativas». Lic. Natalia Da Silva
«La economía digital. Impactos sobre los mercados de trabajo. Comercio electrónico, nuevas formas de contratación y consumo». Ec. Sofía Scasserra.
«Las políticas públicas para el futuro del trabajo: Agenda 2030 avances, obstáculos y estrategias de políticas públicas». Ec. Soledad Salvador

Si bien las desigualdades entre hombres y mujeres en el mercado laboral han ido paulatinamente disminuyendo debido a diversos factores relacionados con aspectos demográficos y sociales, las mejoras educativas, los cambios culturales, la implementación de algunas políticas públicas en el ámbito laboral y de los cuidados, los cambios en las preferencias de las mujeres, y también, las nuevas tecnologías, estas desigualdades persisten. De hecho, se aprecian importantes brechas de género por ejemplo, en los ingresos laborales de hombres y mujeres con mayores niveleseducativos.

También se aprecian brechas crecientes entre mujeres de diferentes estratos socioeconómicos derivados de las dificultades que enfrentan quienes no acceden a una educación adecuada a los nuevos requerimientos de la demanda y no gozan de la posibilidad de acceder al mercado por no obtener servicios que les permitan resolver las tareas domésticas y de cuidados facilitándoles la entrada al mercado laboral.

En ese marco diversas expresiones de los cambios ocurridos ya se plantean en la vida cotidiana de las personas. Nuestra percepción sobre éstos oscila entre las ventajas que ofrecen los avances en la informática y la transmisión de datos, los cambios en las pautas de consumo y las nuevas formas de trabajo y las preocupaciones y desventajas que devienen por ejemplo, de la disminución de ciertos puestos de trabajo.

En nuestras economías esto tiene especificidades debido al retraso relativo en términos de educación, innovación científica y tecnológica, etc.

Para cumplir con este objetivo es necesario, en primer lugar, aclararnos sobre estos nuevos términos y sus implicancias para las economías y los mercados laborales: economía digital, comercio electrónico,Big data, entre otros.

¿Estos términos son solamente titulares de la prensa? ¿Forman parte de la vida de todos y todas?¿De qué manera forman parte de nuestra realidad? ¿Acarrean consecuencias negativas para el empleo, para las mujeres, o para la vida cotidiana?

¿De qué forma es posible convertir estos avances de la humanidad en factores de progreso y desarrollo inclusivo? ¿Cuáles son las políticas públicas que pueden enfrentar los nuevos desafíos?

Con el objetivo de comenzar a responder estas interrogantes realizamos un seminario para discutir el impacto del mundo del trabajo que se avecina (y que ya está llegando) sobre las desigualdades de género.

Organizado por CIEDUR, Red de Género y Comercio y Cotidiano Mujer. Apoyado por: Fondo de Mujeres del Sur-­‐Liderando desde el Sur.

La Red de Género y Comercio reúne a mujeres latinoamericanas interesadas en investigar y difundir los efectos diferenciales de las políticas económicas y los acuerdos comerciales, y los intereses que motorizan las corporaciones transnacionales y otros actores económicos y sociales en la región.

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